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05/09/2019

Wi-Fi 6 se erige como el complemento esencial de 5G, sobre todo en interiores

Wi-Fi 6, la última encarnación de la tecnología inalámbrica Wi-Fi, se prevé que tenga incluso más éxito y sea más utilizada que sus versiones anteriores a partir del año que viene, cuando la normativa que la regula estará totalmente aprobada y se encontrarán en los comercios múltiples productos de distintos fabricantes. Aunque se debata la cuestión, la mayoría de expertos está de acuerdo en que 5G y Wi-Fi 6 crecerán y coexistirán a lo largo de la próxima década y ambas tecnologías serán muy complementarias, cada una con un uso bastante definido pero con un cierto solape entre ellas en varias aplicaciones.


Aparte de que se conseguirá con Wi-Fi 6 una velocidad real muy superior a las versiones anteriores, del orden de un gigabit por segundo, las conexiones fallidas serán mucho menores que con las otras Wi-Fi gracias a su funcionamiento mejorado en entornos muy saturados. Las redes, además, se podrán apagar cuando no se utilicen, lo que reducirá el consumo de energía, por ejemplo, de los sensores IoT que funcionen con Wi-Fi. Se calcula que la eficiencia en la gestión de la señal inalámbrica con Wi-Fi 6 será el doble que con Wi-Fi 5 y ocho veces que con Wi-Fi 4. El futuro de Wi-Fi 6 se augura así muy prometedor lo largo de toda la próxima década.

Este año 2019 se cumplen veinte años de la creación de la familia de tecnologías inalámbricas 802.11. Fue en 1999 cuando el organismo de normalización internacional IEEE sancionó la aprobación de la primera versión, la IEEE 802.11b. Cuatro años después aparecieron otros dos miembros de la familia con mayor velocidad y alcance, con los sufijos “a” y “g”, y hace diez años salió la cuarta versión, la “n”, que aún se utiliza extensamente.

En 2014 surgió el quinto miembro de 802.11 con el añadido “ac”, y en 2020 aparecerá la sexta, oficialmente denominada IEEE 802.ax. La Wi-Fi Alliance, encargada de promocionar estos estándares inalámbricos y consciente de que la denominación IEEE 802 no era nada comercial, designó a la cuarta versión como Wi-Fi 4, a la quinta Wi-Fi 5 y a la nueva Wi-Fi 6. El símbolo adoptado para las versiones recientes de Wi-Fi también hace que sean más fáciles de identificar, porque llevan el número debajo: 4, 5 o 6.



Gran parte del éxito de estas tecnologías inalámbricas se debe al incremento, con cada nueva versión, de la velocidad de transmisión de la señal y de su eficiencia en cuanto a alcance, penetración y gestión de la energía. La velocidad máxima teórica de Wi-Fi 6 es de 9,6 Gbit/s, muy por encima de los 3,5 Gbit/s de Wi-Fi 5 y de los 0,15 Gbit/s de Wi-Fi 4. Wi-Fi 6 trabajará tanto a 2,4 como 5 GHz, mientras que Wi-Fi 5 lo hacía solo a 5 GHz y Wi-Fi 4 a 2,4 GHz. Se está trabajando, además, para que Wi-Fi 6 pueda funcionar en el futuro también a 6 GHz, otra banda que no requiere licencia para su utilización.



En exteriores y zonas muy amplias, la ventaja la tiene 5G; en interiores, las redes Wi-Fi 6 son más adecuadas y económicas



La especificación Wi-Fi 6 hace algunos meses que está prácticamente ultimada y no se prevé que haya cambios sustanciales cuando se apruebe finalmente a finales de año o principios de 2020. Es el motivo por el cual ya se venden desde hace algunos meses routers y dispositivos de acceso a Wi-Fi 6, incluso algún smartphone como el Galaxy 10 de Samsung. Pero la versión es preliminar y sujeta a algunas modificaciones posteriores de software e incluso firmware.



5G y Wi-Fi 6 tienen prestaciones similares, pero una cubre áreas amplias y la otra es idónea para entornos empresariales



La consultora ABI Research prevé que se vendan entre 2019 y 2024 más de 20.000 millones de dispositivos Wi-Fi. En 2024, calcula que se venderán cerca de 4.000 millones de dispositivos, gracias a su empleo en aplicaciones tan variadas como oficinas, hogares, automoción y sensores IoT. Wi-Fi 6 ya está calentando motores y se estima que despegarán las ventas considerablemente en los próximos doce a dieciocho meses.



5G y Wi-Fi 6, complementarias

Para Chuck Robbins, director ejecutivo de Cisco, “Wi-Fi 6 y 5G están hechas para trabajar juntas”, una opinión ampliamente compartida. Se está trabajando para que las señales Wi-Fi 6 puedan conectarse a las redes de acceso radio (RAN) e integrarse de forma sencilla al núcleo 5G, gracias a que la arquitectura 5G separa el núcleo de la red y las redes de acceso.

Jeff Lipton, responsable de desarrollo corporativo de Aruba, una filial de HP especializada en redes, opina también que 5G y Wi-Fi 6 pueden y deberían ser complementarias. Desde un punto de vista de prestaciones, 5G y Wi-Fi 6 son muy similares, como capacidad, latencia, fiabilidad o densidad de conexión. Su diferencia esencial es que 5G es muy adecuada para cubrir un área muy amplia, con muchas conexiones a alta velocidad, generalmente exteriores, mientras que Wi-Fi 6 funciona muy bien en entornos empresariales, en el interior de oficinas, edificios o viviendas.

El problema de utilizar 5G en el interior de oficinas es que deberían cambiarse todos los dispositivos para incorporar módems, además de poner microantenas y antenas distribuidas (DAS) dentro, porque las señales 5G no penetran fácilmente en los interiores. Los módems 5G son, además, mucho más caros que los dispositivos de acceso y routers para Wi-Fi y, por si fuera poco, las redes 5G utilizan bandas de pago, mientras que la banda usada por Wi-Fi es gratuita.

Funcionalmente, una empresa podría tener todas sus redes móviles, basadas en 4G y 5G, pero económicamente no se le ve mucho sentido porque sería mucho más cara su instalación. Lo habitual, dicen los expertos, es que en el exterior se utilicen redes 5G y en los interiores redes Wi-Fi para sus comunicaciones internas, además de redes cableadas y redes 4G y 5G si hay cobertura desde el exterior.

Según Lipton, no se trata de si vencerá Wi-Fi 6 o 5G porque ambas tecnologías tienen su propio campo de aplicación, la primera en el interior y la segunda en el exterior, y son complementarias. Ambas tienen un mercado muy prometedor, evolucionando las instalaciones de distintas Wi-Fi hacia Wi-Fi 6 y las de 3G y 4G hacia 5G. Eventualmente, las redes Wi-Fi 6 y la 5G convergerán en las red troncal 5G a través de la red de acceso radio. Y muchas grandes compañías tendrán su propia red móvil privada con espectro dedicado, a la que se integrarán las distintas tecnologías móviles.


Análisis

Crece el despliegue de redes IoT, con mejores aplicaciones

El despliegue y la utilización de redes IoT móviles (LTE-M y NB-IoT) están creciendo a buen ritmo, gracias al beneficio que ofrecen a las empresas usuarias y al mayor número de aplicaciones desarrolladas para distintos sectores verticales. Para los operadores, su utilización supone mayores ingresos para su red de telefonía móvil, aunque el empleo a gran escala de las redes IoT requerirá la recogida y gestión de la información mucho más automatizada que en la actualidad para que sea efectiva. Se prevé que este año se generalice el uso de las redes IoT móviles, al empezar a resolverse los problemas derivados de la seguridad, integración y coste del servicio. La mayor disponibilidad de dispositivos IoT más versátiles y económicos facilitará el mayor uso de las redes, con la vista puesta en 5G para una mayor optimización de sus posibilidades.

Análisis

Los smartphones 5G de primavera serán regionales y afectados por el coronavirus

La oferta de esta primavera de smartphones 5G, de la que ayer se hicieron algunos nuevos anuncios, será regional, porque en cada área geográfica existen severas limitaciones comerciales y de mercado, y se caracterizará porque la mayoría de modelos será de gama alta. Habrá que esperar a la segunda mitad del año para ver cómo evoluciona realmente la oferta y la demanda, una vez que previsiblemente se hayan disipado los temores del coronavirus, se hayan restablecido las cadenas logística y productiva y se hayan acelerado los despliegues de las redes 5G comerciales, especialmente en China pero también en Estados Unidos, Europa y otros mercados de Oriente Medio. Lo que no es probable, desgraciadamente, es que la guerra comercial entre Estados Unidos y China esté resuelta, con Europa sufriendo a causa de ella.

Análisis

Europa quiere un mercado común de datos, con inteligencia artificial “responsable”

La Comisión Europea presentó ayer el Libro Blanco sobre inteligencia artificial, en el que fija una serie de reglas estrictas sobre el uso de los datos que puedan presentar riesgos para la salud y los derechos fundamentales de los ciudadanos de la Unión Europea. La estrategia de Bruselas es aprovechar las oportunidades que plantea el uso de la inteligencia artificial (IA) aplicado a los datos, a la vez que evitar sus riesgos, y reforzar así la soberanía tecnológica de la UE frente a Estados Unidos y China. Para ello, se exigirá un uso “responsable” de la IA, sobre una base de datos común y compartida, en la ley que debería estar lista a finales de año. “Promoveremos la utilización de una IA responsable y centrada en las personas”, insistió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyden.

Análisis

La desaceleración económica y el coronavirus amenazan el ecosistema 5G

La desaceleración económica que sufren varios países desde el pasado trimestre, como Japón, unida a la incertidumbre global causada por el coronavirus, que nadie se atreve a pronosticar cuándo remitirá, está afectando toda la cadena productiva mundial y numerosos despliegues tecnológicos que debían ver la luz este año, bajo el paraguas 5G. El conflicto entre Huawei y la Administración estadounidense, con Europa en el centro, también está repercutiendo de manera grave el despegue de 5G e incluso el mercado mundial de semiconductores. Para rematar la faena, algunos cantones y municipios de Suiza han decidido suspender el despliegue de 5G en sus territorios por falta de datos suficientes del impacto que causan las señales radioeléctricas 5G sobre la salud de los ciudadanos y muchas ciudades de Estados Unidos ponen pegas a una ubicua instalación de antenas, necesaria para las redes de microondas.

Análisis

La telefonía móvil de EE UU abre una nueva era al aprobarse la fusión de T-Mobile US y Sprint

La luz verde incondicional dada por el juez federal Victor Marrero a la fusión entre los operadores T-Mobile US y Sprint, tras dos largos años de negociaciones y litigios al más alto nivel, ha inaugurado una nueva era de las telecomunicaciones móviles de Estados Unidos. El país contará ahora con tres grandes operadores nacionales de tamaño similar (ATT, Verizon y la unión de T-Mobile US y Sprint) más un cuarto pequeño de nueva creación, Dish, cuando ahora había dos grandes (Verizon y ATT) y dos más pequeños (T-Mobile US y Sprint). La New T-Mobile creará una red 5G a precio competitivo en todo Estados Unidos, según exigen los términos acordados por la FCC y la oficina antitrust para dar su aprobación, que ahora ha sido ratificada por un juez federal y no se prevé que sea recurrida. Se podrá desplegar una potente red 5G porque las dos compañías poseen, con la unión, una cartera combinada de preciadas frecuencias en las bandas medias y baja.

Análisis

La tecnología de espectro compartido se complica más de lo previsto

La tecnología de espectro compartido dinámicamente (DSS) está considerada como un desarrollo clave para hacer avanzar rápidamente la cobertura de 5G en lugares de relativa poca demanda con una inversión reducida, porque aprovecha de forma puntual y variable el espectro de redes 4G no utilizado en beneficio de 5G. El problema con que se enfrenta la tecnología DSS es que su optimización no estará disponible al menos hasta final de año, porque existen muchos aspectos que hay que solucionar en la práctica. Pruebas de laboratorio recientes revelan, además, que su implantación absorbe una capacidad excesiva de recursos compartidos de las bandas de radio, con lo que las ventajas de DSS son menores de las previstas en un principio.