Article  | 

Vodafone retirará los equipos de Huawei del núcleo de su red móvil europea

SHARE

Nick Read, máximo responsable ejecutivo del grupo Vodafone, aseguró ayer que su compañía retirará todos los equipos de Huawei del núcleo de su red móvil europea a lo largo de los próximos cinco años y que su coste ascenderá a 200 millones de euros. Vodafone tiene instalados muy pocos equipos de Huawei en el núcleo de su red móvil británica y desde hace un año había suspendido las compras a Huawei hasta que se clarificase la situación, por lo que cumplir con los requerimientos del Gobierno del Reino Unido aprobados la semana pasada le supondrá muy poco esfuerzo. Para BT, en cambio, quitar los equipos de Huawei del núcleo de su red móvil británica le costará al menos 590 millones de euros en los próximos cinco años, porque depende más de los equipos de la compañía china y cuenta con más infraestructura móvil en el Reino Unido al ser el operador dominante.

El responsable de Vodafone se congratuló de la “distinción clara” del Gobierno británico entre el núcleo de la red móvil y las partes menos sensibles de la misma, como las antenas y los mástiles y, sobre todo, las redes de acceso (RAN). Aparte de prohibir a los operadores británicos que tengan equipos de Huawei en el núcleo de sus redes móviles, el Gobierno exigió la semana pasada que ningún operador puede tener más del 35% de su equipamiento RAN de Huawei. Vodafone se encuentra en el límite de este porcentaje en la red periférica que comparte con O2, la filial británica de Telefónica.

El grueso de la inversión de 200 millones de euros presupuestada para desmantelar los equipos del núcleo de la red móvil de Huawei se realizará, por tanto, fuera del Reino Unido y, fundamentalmente, en Europa, porque es donde Vodafone realiza el 70% de su facturación en servicios móviles. España es un mercado móvil clave para Vodafone, donde facturó el pasado trimestre 966 millones de euros, por encima del Reino Unido (924 millones) o de Italia (916 millones), y solo superado por Alemania (1.273 millones). Vodafone tiene muchos problemas para competir con su servicio móvil en la Unión Europea, porque su facturación cayó el 7% en España, el 7,8% en Italia y el 2% en Alemania en el cuarto trimestre. En el Reino Unido, su servicio móvil creció el 3,8%, según los resultados hechos públicos ayer, que es cuando Read aprovechó para dar a conocer sus planes futuros respecto a Huawei.

“Imponer límites a Huawei en la UE perjudicaría a los usuarios, encarecería el servicio y retrasaría la implantación de 5G de dos a cinco años”, dice el CEO de Vodafone

El negocio de telefonía móvil de Vodafone en la Unión Europea es altamente dependiente de los equipos de Huawei, porque tanto en España como en Italia y Alemania tienen instalados muchos equipos de la compañía china, ya en el núcleo como en la periferia de la red móvil, como también es el caso de Telefónica. Por eso, Read urgió a las autoridades europeas en materia de telecomunicaciones que no impongan límites a los equipos de Huawei en la periferia de la red móvil, como ha hecho el Reino Unido con el máximo del 35% por operador.

La semana pasada, la Comisión Europea publicó sus recomendaciones a seguir en la Unión Europea, en la que no nombra explícitamente a Huawei pero aconseja a los Estados miembros que tomen medidas para que la red móvil 5G sea segura y les traspasa su responsabilidad de hacerlo y “mitigar” así el riesgo.

Aunque Vodafone ya cumple con los límites impuestos en el Reino Unido, Read aseguró que Huawei está muy implantado en las redes móviles de muchos países europeos y que sus equipos RAN son importantes, tanto para Vodafone como para el resto de operadores, “reflejo de la tecnología de alta calidad” de Huawei. Por ello, el responsable de Vodafone reiteró que imponer cuotas a las redes de acceso de Huawei obligaría a los operadores a cambiar equipos en las modernas redes 4G, “lo que perjudicaría al servicio prestado a los clientes, conllevaría precios más elevados y retrasaría el despliegue de 5G de dos a cinco años dado que contamos con recursos financieros y operativos limitados” y según los límites aprobados.

“Cualquier restricción en las redes de acceso pondría en riesgo la competitividad digital de Europa, aseguró Read, y añadió que “una mejor solución sería dejar que la industria mejore la diversidad de la cadena de suministro; nosotros ya estamos haciendo esfuerzos en este sentido con iniciativas como Open RAN”. Este último comentario del directivo despertó sospechas entre los expertos de que lograr la utilización de estándares abiertos va para largo, aunque en las últimas semanas los políticos estadounidenses ven en ellos la resolución de todos sus problemas en las redes 5G.

Para el máximo responsable de Vodafone, imponer límites a la instalación de equipos de determinado fabricantes no es una solución óptima, porque “tendría un impacto importante en los clientes y en la calidad de la red si nos viéramos forzados a un cambio acelerado”. Por lo tanto, añadió, “aunque para el Reino Unido no es un tema importante, no lo querría para Europa”. Según Read, la industria de telecomunicaciones en su conjunto considera que imponer límites es “innecesario” y es preferible tener una cadena de suministro diversificada.

“Huawei está más comprometida que nunca para suministrar redes 5G para Europa fabricadas en Europa”, sostiene un ejecutivo de la empresa en Bruselas

Reemplazar los equipos de Huawei y sustituirlos por otros, aparte de los problemas de suministro e instalación que supondría, significaría una elevada inversión. Una estimación dada a conocer por Estados Unidos la evalúa en 3.500 millones de euros pero otra realizada por GSMA, la asociación de operadores de telecomunicaciones, la eleva nada menos que a 55.000 millones de euros, suponiendo que se pudiera realizar.

En Estados Unidos, los operadores locales de telecomunicaciones móviles han puesto el grito en el cielo cuando se les quiere imponer que quiten todos los equipos de Huawei, porque esto les dejaría fuera del mercado e importantes partes del país se quedarían sin un servicio sujeto a múltiples quejas por parte de los afectados, básicamente zonas rurales. La Administración propone una subvención de 1.500 millones de dólares para facilitar el cambio, pero un problema añadido es que los equipos de Huawei, aparte de ser más baratos y con mayor calidad, ofrecen un servicio de instalación y soporte técnico que difícilmente Ericsson o Nokia podrían prestar.

Una pista de cómo evolucionarán las “recomendaciones” de la Comisión Europa para “mitigar” las vulneraciones en la red móvil comunitaria se tendrá en los próximos días, cuando Francia publique las condiciones de instalación de las redes 5G en la subasta a realizar previsiblemente en abril. Por de pronto, Arthur Dreyfruss, presidente de la Federación francesa de telecomunicaciones, sostiene que si Francia prohíbe la instalación de equipos de Huawei en sus redes 5G, “el Estado deberá indemnizar a los operadores”.

Para Dreyfruss, es “inaceptable” que las reglas que va a imponer la Ansii a los participantes de las subasta de licencias 5G no sean claras y que el Estado las pueda cambiar en medio del partido, en referencia a que la duración de las licencias, en principio para ocho años, puedan ser reducidas a tres o cinco años. Y añade, en una entrevista al periódico Les Echos, que “no se puede utilizar la seguridad como pretexto para unas decisiones dictadas en realidad por intereses comerciales o diplomáticos que nos superan”.

Huawei, mientras tanto, no se queda de brazos cruzados. Aparte de la creación de centros de investigación y desarrollo en diversos países europeos para tener redes más seguras, ayer mismo Abraham Liu, ejecutivo de la compañía, prometió el establecimiento de centros fabriles de redes 5G en Europa, durante una recepción en Bruselas con motivo del nuevo año lunar chino. Huawei está más comprometida que nunca, señaló, para suministrar “redes 5G para Europa fabricadas en Europa”.