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28/08/2019

Three agita el mercado lanzando un servicio 5G fijo en el Reino Unido

El operador británico Three introdujo el pasado 19 de agosto un servicio de acceso fijo a redes móviles 5G, más conocido por sus siglas 5G FWA (de Fixed Wireless Access). Inicialmente cubrirá algunas partes de Londres, pero se quiere extender a otras ciudades británicas antes de fin de año. El precio es razonable, 35 libras mensuales (38 euros) con datos ilimitados y al menos un año de permanencia. La puesta en marcha de este servicio añade competencia a las incipientes redes móviles 5G que EE y Vodafone están desplegando en el Reino Unido y a las previstas este otoño por O2 y también Three, así como las redes de banda ancha por cable y fibra.


El servicio de Three está disponible 24 horas después de la firma del contrato, incluso el mismo día si se paga un suplemento, porque no requiere instalación ni cableado en casa del cliente; simplemente se enchufa el router proporcionado. Lo que es imprescindible, evidentemente, es que haya en el hogar u oficina cobertura efectiva de señal 5G procedente de una antena cercana del operador. De momento sólo se cubren tres zonas del centro de Londres, aunque el operador se ha comprometido a dar servicio a 25 ciudades del Reino Unido en los próximos meses.

Con este servicio, Three se convierte en el primer operador europeo que ofrece acceso fijo y móvil a redes 5G (servicio convergente o Triple Play 5G) y ha anunciado que su intención es competir directamente con los servicios ya existentes en el Reino Unido que proporcionan banda ancha a través de cable. “Vamos a revolucionar la experiencia de la banda ancha en el hogar”, aseguró David Dyson, máximo responsable de Three, para añadir, no sin polémica, que es el primer paso para “construir la red 5G más rápida del Reino Unido”.

El operador no ha mencionado la velocidad de acceso que ofrecerá, aunque se ha comprometido a alcanzar una velocidad mínima de descarga de 100 megabits por segundo, comparable a la fibra óptica, incluso en las horas punta, de ocho a diez de la noche, cuando las líneas fijas están más saturadas y baja su velocidad. Una de las ventajas de la red móvil 5G es que se pueden añadir antenas para ampliar la cobertura sin que se alcance la saturación y la velocidad de descarga puede llegar a un gigabit por segundo o incluso más en condiciones favorables.



El servicio FWA se diseñó originalmente para cubrir el último tramo de la red fija, donde no llega el cable, o en zonas rurales o poco pobladas. En Estados Unidos, por ejemplo, FWA se considera la solución para cubrir los inmensos territorios del medio oeste americano, donde apenas hay cobertura móvil 3G y tampoco alcanza el cable o la fibra óptica. La señal de banda ancha llegaría con fibra o con enlaces móviles a una población y desde allí se distribuiría la señal por el aire y se recibiría a través de un router o un smartphone, según el plateamiento inicial de FWA.



El planteamiento original de FWA era cubrir las zonas poco pobladas donde no llega el cable



La intención de Three es, sin embargo, cubrir inicialmente con tecnología FWA las grandes ciudades y territorios densamente poblados del Reino Unido para amortizar más rápidamente la inversión y, posteriormente, sin fecha, utilizar la tecnología FWA para cubrir las zonas rurales y menos densas. Algunos expertos apuntan que FWA tampoco resuelve totalmente el problema de dar banda ancha a las zonas rurales, porque primero hay que hacer llegar la señal a un lugar que tenga cerca suficientes clientes potenciales que justifique la inversión y después distribuirla, lo que lleva tiempo.

El anuncio de Three ha molestado tanto a los operadores de red fija como redes móviles 5G. EE, la marca de BT que ofrece el servicio móvil 5G en el Reino Unido, ha interpuesto una demanda ante ASA, la autoridad que regula la publicidad, porque considera que el anuncio que pone “si no es Three, no es 5G real”, es engañoso. Otro operador, O2, propiedad de Telefónica, se había quejado una semana antes ante Ofcom, la autoridad que regula las telecomunicaciones, porque sus planes de desfragmentar la banda de 3,4 a 3,8 GHz sitúa a Three en una posición de ventaja frente a sus competidores.



El despliegue de 5G fija por parte de Three ha molestado tanto a los operadores de fijo como a los de móvil 5G



Desde el primer momento en que se empezó a hablar de 5G, ha habido fuertes discusiones en el Reino Unido sobre la mejor manera de distribuir el espectro disponible y estimular la libre competencia al mismo tiempo que se fomentaba la inversión y la rápida disponibilidad de redes por parte de los operadores. Three fue el primero en reclamar a Ofcom un trozo del espectro 5G que iba a salir a subasta y que no fueran solo tres operadores los que consiguieran licencia. Al final, Three consiguió 20 MHz de la banda de 3,4 GHz por 151 millones de libras. Vodafone UK se quedó con 50 MHz previo pago de 378 millones y EE, propiedad de BT, logró 40 MHz por 303 millones mientras que O2, de Telefónica, se aseguró 40 MHz por 318 millones, todos en la banda de 3,4 GHz.



Three ha podido introducir rápidamente el servicio FWA porque en 2017 adquirió el negocio de redes de banda ancha fija y de FWA 4G a la compañía UK Broadband y ha utilizado su infraestructura para añadir antenas móviles 5G con el espectro conseguido y cubrir más territorio. Actualmente, Three presta servicio de banda ancha a 800.000 hogares, gran parte con el servicio FWA 4G que está prestando y que, eventualmente, actualizará a 5G sin coste añadido para sus clientes en un plazo no definido.

Three partía en 5G desde la posición más débil, con la mitad o menos de espectro que sus otros tres competidores, pero su estrategia centrada en FWA y posteriormente en redes 5G puras le puede rendir beneficios inmediatos, porque puede aprovechar el espectro 4G que tiene de su adquisición de UK Broadband. Especialmente si al final se desfragmentan los diversos tramos de espectro y se juntan por operador, como teme O2 que hará al final Ofcom.

Ofcom ha salido al paso de las acusaciones de O2 de que la política del regulador parece que sea favorecer los intereses de un solo operador (en referencia clara a Three) y ha asegurado en un comunicado que su intención es “liberar más espectro para soportar el despliegue de 5G” y que han propuesto medidas “para que las compañías móviles tengan más fácil juntar diversos bloques de espectro y ayuden a dar mejor servicio a sus clientes”. Oftel añade que está considerando todas las opiniones al respecto y que tomará una decisión final antes de acabar este año.

De cualquier modo, el despliegue de las redes 5G en el Reino Unido está siendo todo menos plácido. A primeros de agosto, el máximo responsable de la división de consumo de British Telecom, Marc Allera, reconoció que era insostenible seguir aplicando el suplemento tarifario para el servicio 5G que la operadora cobra en el Reino Unido con la marca EE. “Con la inversión realizada con 5G y por el hecho de tener una red más rápida y mejor, pensamos que era lógico aplicar una tarifa Premium para 5G, pero otros operadores (en referencia clara a Vodafone UK) no lo han visto lógico”, aseguró Allera.

EE, la marca móvil de BT en el Reino Unido, empezó los servicios 5G a finales de mayo con una tarifa adicional respecto a su servicio 4G, pero después Vodafone aplicó su tarifa ilimitada 5G al mismo precio que 4G en el Reino Unido al ponerla en marcha en julio. Three, el tercer operador británico, anunció que no cobraría una tarifa adicional por los servicios 5G y posteriormente O2, que planea lanzar 5G en octubre, así como el operador móvil virtual Sky también dijeron que querían competir fuertemente en 5G en el Reino Unido. EE quedaba, en principio, en una situación tarifaria poco competitiva en 5G.

Ahora, con la puesta en marcha del servicio FWA de Three, la situación competitiva de las redes 5G en el Reino Unido se complica aún más, sin que se tenga constancia del número de clientes conseguidos hasta la fecha ni si se conseguirá rentabilizar la inversión en un periodo razonable. Y en otoño, con la entrada prevista de O2 y quizás de Sky con sendas ofertas de redes 5G, puede haber en algunas zonas más redes que clientes, como ha apuntado una voz crítica con cierta sorna.


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Crece el despliegue de redes IoT, con mejores aplicaciones

El despliegue y la utilización de redes IoT móviles (LTE-M y NB-IoT) están creciendo a buen ritmo, gracias al beneficio que ofrecen a las empresas usuarias y al mayor número de aplicaciones desarrolladas para distintos sectores verticales. Para los operadores, su utilización supone mayores ingresos para su red de telefonía móvil, aunque el empleo a gran escala de las redes IoT requerirá la recogida y gestión de la información mucho más automatizada que en la actualidad para que sea efectiva. Se prevé que este año se generalice el uso de las redes IoT móviles, al empezar a resolverse los problemas derivados de la seguridad, integración y coste del servicio. La mayor disponibilidad de dispositivos IoT más versátiles y económicos facilitará el mayor uso de las redes, con la vista puesta en 5G para una mayor optimización de sus posibilidades.

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Los smartphones 5G de primavera serán regionales y afectados por el coronavirus

La oferta de esta primavera de smartphones 5G, de la que ayer se hicieron algunos nuevos anuncios, será regional, porque en cada área geográfica existen severas limitaciones comerciales y de mercado, y se caracterizará porque la mayoría de modelos será de gama alta. Habrá que esperar a la segunda mitad del año para ver cómo evoluciona realmente la oferta y la demanda, una vez que previsiblemente se hayan disipado los temores del coronavirus, se hayan restablecido las cadenas logística y productiva y se hayan acelerado los despliegues de las redes 5G comerciales, especialmente en China pero también en Estados Unidos, Europa y otros mercados de Oriente Medio. Lo que no es probable, desgraciadamente, es que la guerra comercial entre Estados Unidos y China esté resuelta, con Europa sufriendo a causa de ella.

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Europa quiere un mercado común de datos, con inteligencia artificial “responsable”

La Comisión Europea presentó ayer el Libro Blanco sobre inteligencia artificial, en el que fija una serie de reglas estrictas sobre el uso de los datos que puedan presentar riesgos para la salud y los derechos fundamentales de los ciudadanos de la Unión Europea. La estrategia de Bruselas es aprovechar las oportunidades que plantea el uso de la inteligencia artificial (IA) aplicado a los datos, a la vez que evitar sus riesgos, y reforzar así la soberanía tecnológica de la UE frente a Estados Unidos y China. Para ello, se exigirá un uso “responsable” de la IA, sobre una base de datos común y compartida, en la ley que debería estar lista a finales de año. “Promoveremos la utilización de una IA responsable y centrada en las personas”, insistió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyden.

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La desaceleración económica y el coronavirus amenazan el ecosistema 5G

La desaceleración económica que sufren varios países desde el pasado trimestre, como Japón, unida a la incertidumbre global causada por el coronavirus, que nadie se atreve a pronosticar cuándo remitirá, está afectando toda la cadena productiva mundial y numerosos despliegues tecnológicos que debían ver la luz este año, bajo el paraguas 5G. El conflicto entre Huawei y la Administración estadounidense, con Europa en el centro, también está repercutiendo de manera grave el despegue de 5G e incluso el mercado mundial de semiconductores. Para rematar la faena, algunos cantones y municipios de Suiza han decidido suspender el despliegue de 5G en sus territorios por falta de datos suficientes del impacto que causan las señales radioeléctricas 5G sobre la salud de los ciudadanos y muchas ciudades de Estados Unidos ponen pegas a una ubicua instalación de antenas, necesaria para las redes de microondas.

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La telefonía móvil de EE UU abre una nueva era al aprobarse la fusión de T-Mobile US y Sprint

La luz verde incondicional dada por el juez federal Victor Marrero a la fusión entre los operadores T-Mobile US y Sprint, tras dos largos años de negociaciones y litigios al más alto nivel, ha inaugurado una nueva era de las telecomunicaciones móviles de Estados Unidos. El país contará ahora con tres grandes operadores nacionales de tamaño similar (ATT, Verizon y la unión de T-Mobile US y Sprint) más un cuarto pequeño de nueva creación, Dish, cuando ahora había dos grandes (Verizon y ATT) y dos más pequeños (T-Mobile US y Sprint). La New T-Mobile creará una red 5G a precio competitivo en todo Estados Unidos, según exigen los términos acordados por la FCC y la oficina antitrust para dar su aprobación, que ahora ha sido ratificada por un juez federal y no se prevé que sea recurrida. Se podrá desplegar una potente red 5G porque las dos compañías poseen, con la unión, una cartera combinada de preciadas frecuencias en las bandas medias y baja.

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La tecnología de espectro compartido se complica más de lo previsto

La tecnología de espectro compartido dinámicamente (DSS) está considerada como un desarrollo clave para hacer avanzar rápidamente la cobertura de 5G en lugares de relativa poca demanda con una inversión reducida, porque aprovecha de forma puntual y variable el espectro de redes 4G no utilizado en beneficio de 5G. El problema con que se enfrenta la tecnología DSS es que su optimización no estará disponible al menos hasta final de año, porque existen muchos aspectos que hay que solucionar en la práctica. Pruebas de laboratorio recientes revelan, además, que su implantación absorbe una capacidad excesiva de recursos compartidos de las bandas de radio, con lo que las ventajas de DSS son menores de las previstas en un principio.