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14/05/2020

Telefónica agita el móvil y cable británicos con la fusión de Virgin Media

El acuerdo de fusión a partes iguales alcanzado la semana pasada entre O2, la filial británica de telefonía móvil de Telefónica, con el operador de red de cable Virgin Media y el operador móvil virtual Virgin Mobile, ambas filiales de la estadounidense Liberty Global, promete alterar sustancialmente el statu quo actual de las comunicaciones móviles y de banda ancha del Reino Unido. Se calcula que la operación se podrá hacer dentro de un año, sin grandes obstáculos regulatorios o legislativos. Se prevé que creará un efecto dominó sobre los negocios de Vodafone, Three, Sky y Talk Talk, los otros operadores de cable, telefonía móvil y televisión de pago que compiten en el Reino Unido, y ponga más presión al operador dominante de banda ancha British Telecom (BT) y a su filial de telefonía móvil EE.


No deja de ser irónico que el plan inicial de Liberty Global fuera vender el año pasado su filial británica Virgin Media al grupo británico Vodafone, junto a la venta que sí realizó de su filial alemana de cable y de otros países europeos a Vodafone. Telefónica, que había comprado O2 a BT por 18.000 millones de libras en 2005, intentó venderla a su antiguo dueño en 2014, pero al final BT se decidió por EE, que ahora reúne sus activos de telefonía móvil. Después, Telefónica intentó vender O2 a Three, otro operador móvil británico, pero la operación fracasó porque la entonces comisaria de la competencia, Margrethe Vestager, vetó la unión de dos operadores móviles de un mismo país y el referéndum posterior del Brexit y su incertidumbre financiera imposibilitaron que O2 saliera a bolsa, como también se había contemplado.

La combinación de los negocios de O2 y de Virgin Media y Virgin Mobile supondrá tener 32,6 millones de clientes de telefonía móvil; 5,3 millones de banda ancha; 4,7 millones de telefonía fija y otros 3,7 millones de televisión por cable. Se trata, por tanto, de la fusión de negocios distintos pero complementarios entre sí, porque pertenecen al mismo sector de telecomunicaciones. La Comisión Europea aprobó la venta de activos de Liberty Global al grupo británico Vodafone y el Reino Unido está ahora fuera de la Unión Europea, razón por la cual no se prevén en este caso demasiados obstáculos regulatorios.



El joint venture entre O2 y Virgin prevé facturar del orden de 11.000 millones de libras anuales, atendiendo a los resultados de 2019. Ambos socios participan a partes iguales y la valoración de O2 es de 12.700 millones de libras y la de Virgin Media de 18.700 millones, deuda incluida. Telefónica recibirá 5.700 millones de libras en efectivo y una compensación suplementaria de 2.500 millones de libras para igualar la participación, que destinará a reducir su abultada deuda. Los activos de O2 dejarán de formar parte de los resultados consolidados de Telefónica, con lo que su deuda será formalmente aún más baja y estará igualmente presente en el Reino Unido, como ahora le interesa. Entre otras ventajas, podrá seguir experimentando con la tecnología 5G en un escenario real y a gran escala como está haciendo con O2 e introducirse en España con más garantías de rentabilidad.

Como no se aporta capital fresco a la operación, la deuda combinada del joint venture se acercará a los 18.000 millones de libras. La unión, sin embargo, promete conseguir unos ahorros de 6.200 millones anuales a partir del quinto año después de realizarse, según calculan las dos compañías, y dentro del acuerdo se han establecido mecanismos para que cada socio saque al mercado hasta un tercio de su participación al cabo de estos mágicos cinco años. Un complejo acuerdo financiero que no es nada extraño para el multimillonario John Malone, muy habituado a las megafusiones y apodado como el “cowboy del cable”.



La fusión O2-Virgin creará un nuevo actor convergente, con sus propias infraestructuras de telefonía móvil y fija, y proponer el “cuádruple play” en el Reino Unido, como hace Telefónica en España



La operación de fusión O2-Virgin, si se lleva finalmente a cabo, supondrá la creación de un nuevo actor convergente, con sus propias infraestructuras de telefonía móvil y fija, lo que le permitirá proponer servicios competitivos de telefonía móvil, telefonía fija, banda ancha y televisión por cable, o “cuádruple play”, en el Reino Unido, como hace Telefónica en España, y rivalizar con los servicios convergentes que ahora sólo proporciona BT en el Reino Unido. De hecho, si se suman los actuales clientes, O2-Virgin pasaría a ser el primer operador británico, con el 34% del mercado, justo por delante de BT, que retendría el 32%. Aunque, como pasa en España, es habitual tener más de un “operador convergente” en cada país europeo, con infraestructura fija y móvil propia, en el Reino Unido sólo BT pertenecía a esta categoría.

Uno de los más perjudicados con la proyectada fusión de O2-Virgin es Vodafone, según sostienen la mayoría de analistas, que en su día ya no comprendieron lo que motivó que Vodafone no adquiriera los activos de cable de Virgin Media, máxime cuando sí lo hizo con los de Alemania y otros países europeos. BT también tendrá que recomponer su situación: perderá a Virgin Mobile como cliente de su red móvil y a O2 como cliente de su red de fibra porque, cuando puedan, Virgin Mobile utilizará la red móvil de O2 y O2 la red de fibra óptica de Virgin Media. Vodafone, Three y O2 alquilaban la red fija de fibra óptica a BT para prestar sus servicios móviles, al tiempo que BT también lo hacía a su filial móvil EE.



La combinación resultante supondrá tener 32,6 millones de clientes móviles; 5,3 millones de banda ancha; 4,7 millones de telefonía fija y otros 3,7 millones de televisión por cable



No es extraño que BT anunciara la semana pasada, en la presentación de los resultados del primer trimestre, que invertirá masivamente en la creación de una gran infraestructura de fibra óptica en el Reino Unido durante los próximos años. Y es que la red de telefonía móvil, y sobre todo con 5G, va cada vez más ligada a la red de fibra óptica, tanto en la red de transporte como en la red troncal. Con la pandemia, además, ha quedado claro que tan importante es el teléfono móvil como la red de fibra óptica para la banda ancha del interior de los hogares y empresas, aunque los servicios de banda ancha puedan suministrarse también a través de una antena de telefonía móvil.

La operación O2-Virgin era conocida desde hace meses en los círculos financieros, aunque los detalles mantenidos en absoluto secreto, por lo que a BT no le ha pillado por sorpresa. Por eso, tampoco es sorprendente que Philip Jansen, consejero delegado de BT, anunciara el mismo día que se conocía oficialmente la operación O2-Virgin y aprovechando la presentación de sus resultados del primer trimestre, que su compañía hará una “rápida aceleración” de su despliegue de fibra y prevé tener conectados con fibra más de 20 millones de hogares y empresas entre “mitad y finales de esta década”.



BT tiene ahora tiene 2,57 millones de hogares pasados con fibra, frente a los 1,25 millones de hace un año. El Reino Unido es el país europeo con menos fibra instalada, como pasa con Alemania, mientras que España y Francia son los que han tendido más fibra óptica. Cada semana, añadió Jansen, BT instala fibra en unos 32.000 hogares y para el próximo marzo se habrán añadido más de dos millones de hogares. En telefonía móvil, su filial EE da conectividad 5G en más de 80 ciudades del Reino Unido, compitiendo codo con codo con Vodafone y muy por delante de O2. En el pasado ejercicio fiscal anual, los resultados globales del grupo británico cayeron el 2% y su beneficio neto bajó de 2.159 a 1.734 millones de libras, con lo que el anuncio de O2-Virgin no viene en el mejor momento.

Nick Read, consejero delegado del grupo Vodafone, también se refirió a la operación hispano-estadounidense unos días después, aprovechando igualmente que presentaba los resultados del último trimestre. Como cabría esperar, Read no dio mucha importancia a la prevista fusión, asegurando que su acceso a fibra óptica y su cartera de espectro y de clientes móviles sitúan a su empresa en una fuerte posición en el Reino Unido, de la que estaba muy satisfecho. Se mostró muy confiado con la marcha futura de los negocios de Vodafone en el Reino Unido, al tiempo que opinaba que las marcha de Telefónica y Liberty Global “deberán enfrentarse durante muchos años a una operación compleja”.

La operación es ciertamente compleja y con repercusiones por ahora imprevisibles, incluso en sectores de actividad muy alejados. Por ejemplo, en la Fórmula 1. Movistar retransmite las carreras de F1 en España y tiene contrato hasta fin de año, que duda en seguir manteniéndolo, sobre todo con las carreras de momento anuladas por la pandemia. Pero resulta que hace unos días se supo que Vettel no será ya piloto de Ferrari en la próxima temporada y se habla de Carlos Saínz para ocupar su puesto, lo que provocaría un aumento de la audiencia en España, como pasó en su día con Fernando Alonso. Y Liberty Global es un importante accionista en la organización de la Formula 1 y de sus derechos televisivos, lo que podría hacer más interesante para Telefónica seguir apostando por retransmitir F1 en España y conseguir de paso una rebaja en el precio de su nuevo socio.


Análisis

Varios países europeos encienden redes 5G y reanudan subastas pospuestas, aunque tímidamente

Diversos países europeos, como Holanda, Austria o Portugal, han reanudado los procedimientos para fijar las bases o proceder a subastar algunas licencias de espectro de redes 5G, paralizadas a causa de la pandemia. En muchos países nórdicos se han puesto en marcha, en las últimas semanas, varias redes comerciales 5G, aunque también de forma muy tímida y con prestaciones y cobertura muy limitada, por falta de espectro liberado. En España, el procedimiento para la subasta del espectro de 700 MHz continúa paralizado y las licencias adjudicadas de la banda de 3,4 GHz siguen sin estar agrupadas, mientras que en Francia el operador Bouygues Telecom ha pedido formalmente a su Gobierno que retrase medio año la subasta de las licencias de 3,4 GHz de 5G y sugiere que se promueva un acuerdo entre operadores para mutualizar redes de enlace y dar mayor cobertura 4G a las zonas rurales francesas.

Análisis

Microsoft se hace más fuerte en el sector de las telecomunicaciones

La convergencia de las telecomunicaciones y la nube de información está provocando una reducción paulatina del negocio tradicional de las operadoras de telecomunicaciones, en beneficio de las grandes compañías de tecnologías de la información. La reciente compra por parte de Microsoft de las empresas Metaswitch y Affirmed evidencia tanto esta mayor convergencia como la virtualización de las redes, con un interés creciente de las llamadas Big Tech por el sector de las telecomunicaciones. Es una tendencia, por otro lado, nada nueva: ya hace tiempo que pasó con las llamadas de voz, sobre todo con las más rentables internacionales e interurbanas, que se hacen mucho más a través de Internet. Ahora, además, aumentan las alianzas de las operadoras con las empresas de tecnologías de la información para la gestión y despliegue de sus redes, con el riesgo de pérdida de control de su negocio que ello comporta.

Análisis

El despliegue efectivo de 5G en Europa continúa siendo muy incierto

La Unión Europea había previsto para fin de año que todos los países miembros hubieran subastado las licencias y puesto en marcha al menos una red comercial con tecnología 5G. Todo indica, sin embargo, que se está muy lejos de cumplir este objetivo, porque en abril se habían adjudicado poco más del 20% de las frecuencias disponibles. La intención del Reino Unido de prohibir totalmente la instalación de redes de Huawei, en contra del criterio expresado en enero de limitarlas al 35%, y las dudas del Gobierno francés sobre la postura a adoptar respecto al fabricante chino están lastrando la competitividad europea y la puesta en marcha de redes y soluciones en un tema tan estratégico como 5G. Únicamente Alemania sigue adelante con planes relativamente ambiciosos, apoyada por su operador principal, DT, y también por Vodafone y O2, filial de Telefónica, que también han instalado redes comerciales 5G en Alemania y en otros países europeos.

Análisis

EEUU prohíbe vender a Huawei chips que lleven sus diseños

Hace años que dura el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, pero la disputa se ha agravado espectacularmente en las dos últimas semanas, debido a la orden emitida por la Administración Trump, mediante la cual se prohíbe vender semiconductores a Huawei y a su filial HiSilicon a cualquier compañía que utilice maquinaria, diseños y software estadounidense para fabricarlos, tenga o no su sede en Estados Unidos. Huawei ha reconocido que se siente muy perjudicada con la medida y que afectará de pleno a su negocio de equipos 5G, al tiempo que asegura que hará todo lo necesario para minimizarla. El apoyo implícito que Huawei tiene del Gobierno chino hace temer una respuesta contundente de Beijing, muy molesta también por los comentarios que ha hecho Washington este fin de semana respecto a las medidas policiales practicadas en Hong Kong y la fuerte presión que Estados Unidos está ejerciendo sobre Taiwan, y especialmente sobre TSMC, para que deje de vender chips a Huawei y a otras compañías chinas.

Análisis

La venta global de smartphones caerá al menos el 15% este año, de 1,4 a 1,2 millones de unidades

Las ventas de smartphones se han ido recuperando en las últimas semanas respecto al fatídico primer trimestre de este año, especialmente en China, pero parece inevitable un declive anual mayúsculo en unidades, del orden del 15%, según prevé la mayoría de consultoras. En Europa, el mercado de smartphones, medido en euros y no en unidades, podría caer aún más que el global, hasta el 26,8% en el conjunto de 2020, como indica el escenario más probable de la consultora IDC. La venta en unidades de los smartphones 5G podría crecer, sin embargo, de forma espectacular este año, ya que Qualcomm mantiene la previsión de que se despachen entre 175 y 225 millones de unidades frente a los escasos 21 millones de todo 2019. La introducción de nuevos chipset para smartphones 5G, con mayores prestaciones y más económicos, por parte de Qualcomm, MediaTek, Huawei y Samsung podría hacer multiplicar por cerca de diez su demanda en unidades en 2020. Pero no necesariamente la facturación, si bajan mucho los precios de venta unitarios.

Análisis

EEUU crea una coalición para impulsar más redes de enlace abiertas

Estados Unidos, con el apoyo de su Gobierno, acaba de crear una coalición para fomentar un mayor desarrollo y despliegue de redes de enlace abiertas (Open RAN). Bajo la denominación de Open RAN Policy Coalition, no queda clara la relación que tendrá con las otras dos asociaciones (O-RAN Alliance y TIP), que están firmemente establecidas desde hace años en la creación de especificaciones y el desarrollo de redes de enlace abiertas. La coalición está formada por multitud de compañías, fundamentalmente estadounidenses, pero con dos ausencias muy destacadas, Nokia y Ericsson, aparte obviamente de Huawei. Hay dudas de que las tareas de la coalición sigan estrictamente las normas y estándares internacionalmente aprobadas de 3GPP, lo que podría llevar a una fragmentación de 5G y generaciones posteriores.