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03/12/2019

Siemens y Bosch consiguen las primeras redes privadas 5G para uso industrial

Siemens y Bosch han sido las primeras compañías en solicitar la licencia para utilizar la banda de 3,7 a 3,8 GHz, reservada en Alemania para redes privadas 5G de uso industrial. Se espera que en los próximos meses lo hagan varias compañías más, especialmente fabricantes de automoción y grupos químicos. La reserva de este espectro de 100 MHz para uso privado industrial que hizo la autoridad reguladora alemana generó inicialmente polémica, pero ahora varios países están pensando en seguir su ejemplo, como Estados Unidos o el Reino Unido. Mientras tanto, las operadoras que acudieron a la subasta pública alemana de espectro 5G están preocupadas, porque temen perder clientes importantes si la gestión de las redes privadas es autónoma y se populariza.


BundesNetzAgentur (BNetzA), el órgano regulador de las telecomunicaciones en Alemania, finalizó el pasado junio la subasta pública de 300 MHz en la banda de 3,4 a 3,7 MHz para la concesión de licencias de redes 5G. A la subasta acudieron las operadoras Deutsche Telekom, Vodafone, Telefónica y 1&1 Drillish, comprometiéndose a abonar por las licencias la suma total de 6.600 millones de euros, en una licitación muy reñida porque la cantidad de espectro era reducida.

Con anterioridad a la subasta pública, se había reservado un espectro de 100 MHz en la banda contigua de 3,7 a 3,8 MHz para las compañías que quisieran operar redes privadas 5G dentro del perímetro de sus instalaciones industriales. El pasado 21 de noviembre, el Ministerio alemán de Asuntos Económicos y Energía anunció las condiciones de utilización y precio de las licencias de redes privadas 5G, durante diez años y con carácter inmediato. Acto seguido, varias compañías, entre ellas Siemens y Bosch, confirmaron que ya las habían solicitado.

La celebración de la feria Smart Production Solutions (SPS) en Nuremberg, justo tres días después de que fueran publicadas las condiciones de la licencia de redes privadas 5G, fue el marco apropiado para que tanto Bosch como Siemens hicieran, por separado, demostraciones de las posibilidades que ofrecen las redes industriales en entornos cerrados con la tecnología 5G. El propio órgano regulador, BNetzA, también hizo una prueba para el sector de automoción.

El pasado abril, con motivo de la celebración de la Hannover Messe, ya se habían hecho múltiples demostraciones y debates de las inmensas posibilidades que ofrecen las redes privadas 5G por parte de fabricantes de redes y usuarios industriales. La diferencia es que en SPS ya era una posibilidad real, con empresas que tienen licencia para operar redes privadas 5G en sus propias instalaciones.



Tanto las demostraciones de Siemens como las del grupo Bosch que hicieron en SPS utilizaban tecnología de red de respuesta rápida (Time-Sensitive Networking o TSN) sobre redes 5G reales y con equipos de Qualcomm. TSN supone un conjunto de mejoras de las redes Ethernet para hacerlas más determinísticas, que estén disponibles en tiempo real con muy baja latencia, baja fluctuación de las señales y alta fiabilidad. Las comunicaciones basadas en redes TSN son una parte esencial de las redes industriales de los próximos años y se espera que estén disponibles en modo nativo en la Release 16 5G de mediados del año que viene y en las redes con sensores IoT.

Bosch Rexroth, la división de automatización industrial de Bosch, disponía en SPS de dos dispositivos de prueba que sincronizaban una red TSN con una red 5G y funcionaban en la banda acabada de licenciar en Alemania de 3,7 a 3,8 MHz para entornos privados. Bosch también introdujo en la feria, con el soporte de Qualcomm, una plataforma de automatización que permite, por ejemplo, que los fabricantes de máquinas industriales puedan escoger, según sus necesidades y en tiempo real, entre utilizar una red Ethernet cableada o una red inalámbrica 5G.



Las demostraciones de Siemens como las del grupo Bosch realizadas en SPS utilizaban tecnología TSN sobre redes privadas 5G reales y con equipos de Qualcomm



Siemens, mientras tanto, acudió a SPS con una demostración del funcionamiento de lo que está considerada como la primera red privada standalone (SA) 5G en un entorno industrial y en la banda de 3,7 a 3,8 GHz, utilizando para ello sistemas de control Simatic de Siemens y dispositivos de entrada y salida de Qualcomm. En el centro de pruebas y demostraciones que Siemens tiene en la ciudad de Nuremberg se podían ver vehículos que se movían de forma autónoma de una sitio para otro, con instrucciones recibidas casi instantáneamente gracias a 5G.

Eckard Eberle, responsable de automatización de procesos de Siemens, considera que 5G Industrial es la puerta de acceso a todo un sistema de redes inalámbricas para el uso de producción, mantenimiento y logística con transmisiones de señales ultra-fiables y con muy baja latencia, lo que permitirá incrementos significativos en cuanto a eficiencia y flexibilidad en los entornos industriales.

Bosch ha confirmado que ha solicitado la licencia a BNetzA para operar en al menos dos plantas y Siemens en seis emplazamientos de “factorías digitales”. Ambas compañías prevén operar sus propias redes 5G a principios del año que viene. Su intención, a tenor de lo que comentó Klaus Helmrich, máximo responsable de la división de industrias digitales de Siemens al periódico financiero alemán Handelsblatt, es mostrar con estos proyectos lo que es tecnológicamente posible.



Existe polémica porque grandes grupos quieren controlar sus redes privadas, sin acudir a operadores de telecomunicaciones; Nokia les ofrece equipos y la plataforma necesaria



El interés por el 5G Industrial no se limita a compañías de automatización industrial como Siemens o Bosch Rexroth. Otras compañías del grupo Bosch, especialmente las que fabrican componentes para automoción, también quieren introducir redes 5G en sus instalaciones. Y la Asociación de Industrias de Automoción (VDA) alemana ha confirmado que varias docenas de compañías de automoción están interesadas en solicitar licencias para redes privadas 5G.

Los grandes fabricantes de automoción, como Daimler-Benz, Volkswagen o BMW, se han mostrado interesados desde el principio, así como grandes grupos químicos como Basf o Bayer. Y compañías tecnológicas de tamaño mediano, que abundan en Alemania, también están muy interesados.



La polémica se ha suscitado porque muchos de los grandes grupos quieren tener el control completo de sus redes privadas, sin tener que acudir necesariamente a los operadores de telecomunicaciones. Nokia, además, se ha ofrecido a suministrar equipos de redes 5G, con una plataforma que les permite manejarlos de manera autónoma. Ericsson, en la Hannover Messe, fue más cauto y no quiso entrar en el tema polémico de suministrar sus equipos de redes directamente a los usuarios, para no enemistarse de entrada con sus principales clientes, que son los operadores.

Los operadores ya han hecho notar su preocupación por el despliegue de redes privadas y su gestión autónoma. De entrada, las licencias para redes privadas se conceden a precio muy bajo, con una tarifa nominal de 120 euros anuales para un ancho de banda de 60 MHz y para un entorno de hasta 10.000 metros cuadrados. En la subasta pública, los operadores tuvieron que desembolsar un total de 6.600 millones de euros y comprometerse a importantes condiciones de cobertura en los próximos años.

Los operadores temen que la proliferación de redes privadas relativamente autónomas, sobre todo si abarcan y controlan importantes clusters industriales como el de automoción, puede reducir sus ingresos en una de las aplicaciones estrellas de 5G. De todas maneras, Herbert Schüttler, vicepresidente de clientes corporativos 5G de Deutsche Telekom, quita hierro al asunto. Reconoce que empresas como BMW o Siemens pueden manejar sus propias redes privadas y varias más, quizá 20 o 30, pueden hacer lo mismo, pero sostiene que hay muchas empresas de tamaño grande o mediano que no lo podrán hacer y necesitarán a los operadores.

Siemens, por su parte, tiene un acuerdo con T-Systems, la división de tecnologías de la información (TI) de Deutsche Telekom, para combinar sus tecnologías de operaciones (OT) con las de TI y estas últimas con sus servicios de telecomunicaciones. Este necesario espíritu de colaboración entre compañías es lo que hace que muchos analistas vean justamente a 5G como una gran oportunidad para la reinvención de las factorías y, en este caso, de la industria alemana con el despliegue de redes privadas 5G. Y que los muchos retos que existen para optimizar la tecnología 5G en el entorno industrial requerirá también colaboración por parte de todos.


Análisis

La Comisión Europea y el Reino Unido toman medidas para mitigar el riesgo de 5G

La Comisión Europea publicó ayer un documento con una serie de reglas que deberán llevar a cabo los Estados miembros de la UE para mitigar los riesgos de seguridad que conlleva el despliegue de las redes 5G. El 30 de abril, la Comisión les pedirá a los Estados que concreten las primeras medidas realizadas y, para finales de junio, un informe de los resultados de las medidas clave adoptadas. Los operadores podrán contratar cualquier fabricante pero serán los responsables de la seguridad de las redes ante sus Estados, que podrán revocar la licencia concedida. Mientras, el Reino Unido ha decidido no vetar a Huawei, enfrentándose a las demandas de Estados Unidos, aunque no dejará que los equipos de Huawei se instalen en el núcleo de las redes 5G.

Análisis

Japón sienta las bases del 6G para la década de 2030

Japón ha empezado a definir la estrategia para el desarrollo de la próxima generación de telefonía móvil, la 6G, con el fin de iniciar su comercialización en el año 2030. Japón quiere estar muy involucrado en el proceso de formulación y estandarización internacional y del desarrollo de la tecnología, infraestructura y servicios necesarios para la introducción de 6G, con el fin de “mejorar la competitividad internacional” del país. El desarrollo tecnológico japonés se ha cuestionado con su lenta introducción de 5G, que no tendrá lugar hasta esta primavera y, especialmente, con la organización de los Juegos Olímpicos de Tokio que empezarán el 24 de julio. Por ello, ha decidido situarse a la cabeza del desarrollo de 6G y rivalizar con China, que también se puso manos a la obra oficialmente el pasado noviembre y antes Finlandia.

Análisis

Crecen las dificultades en EE UU para liberar frecuencias medias para 5G

FCC, el organismo que regula las telecomunicaciones en Estados Unidos, se está encontrando con crecientes dificultades para liberar espectro radioeléctrico en el entorno de la banda media de 3,5 GHz, que es crucial para un despliegue rápido y efectivo de servicios 5G en todo el país. La propuesta de fusión de T-Mobile US y Sprint depende ahora de la sentencia que dicte el juez de distrito Victor Marrero, cuyo veredicto es muy incierto, según apuntan los expertos, y de consecuencias impredecibles para 5G si se rechaza. La FCC quiere subastar a finales de este año la llamada banda C, que está ocupada por diversas compañías que no quieren renunciar a sus legítimos derechos sin importantes compensaciones, mientras que su propuesta de subastar el próximo 25 de junio parte del tramo de 3,5 GHz, utilizada por servicios de radio de banda ancha, también presenta obstáculos legales. Para colmo, la intención de la FCC de reasignar más de la mitad de la banda de 5,9 GHz para servicios sin licencia, como Wi-Fi o vehículos autónomos, cuenta con la firme oposición del Ministerio de Transportes estadounidense que ya la utiliza. Donde no ha habido problemas es en la subasta de ondas milimétricas de 37, 39 y 47 GHz, con más de 14.100 licencias, que está a punto de terminar y con una recaudación cercana a los 7.500 millones de dólares.

Análisis

La CE, favorable a que Huawei instale equipos 5G en Europa, con condiciones

Thierry Breton (en la imagen), el reciente comisario europeo del mercado interior, se ha mostrado partidario de que los operadores de la Unión Europea puedan instalar equipos de Huawei en sus redes 5G, siempre que se respeten todas las reglas que la Comisión Europea detallará en unos quince días, según explicó ayer en rueda de prensa y el domingo en Munich. Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, es partidaria de que su país retrase la posición oficial sobre el tema hasta pasada la cumbre europea, prevista para el 21 y 22 de marzo, y Francia prevé responder la primera semana de febrero las condiciones que tendrán los operadores que optan a la subasta de las licencias 5G. Mientras, Boris Johnson, Primer Ministro del Reino Unido, no quiere enemistarse con Estados Unidos ni tampoco hipotecar el futuro de su país con una decisión muy drástica contra Huawei. Es previsible, de esta forma, que al final se opte en Europa por no discriminar a ninguna compañía suministradora de equipos 5G, aunque se impondrán condiciones para tener unas redes 5G lo más seguras posible, que podrían ser distintas en cada país. El plazo de cesión de las licencias de instalación también podría modificarse según evolucione la tecnología.

Análisis

El Senado de EEUU impulsa redes 5G abiertas que rivalicen con las de Huawei

Un influyente grupo de senadores demócratas y republicanos de Estados Unidos ha impulsado un proyecto de ley que investigue y desarrolle equipos de red 5G basados en estándares abiertos y que no sean originarios de China. La iniciativa se financiaría con parte de los ingresos procedentes de la subasta estadounidense de licencias de espectro 5G y se pretende que promueva la adopción generalizada de la tecnología 5G con componentes estandarizados, fabricados principalmente en Estados Unidos, y sirva también para desarrollar soluciones de red muy seguras. Se trata, en parte, de una respuesta a la frustración generada por los escasos resultados del veto impuesto por la Administración Trump a los productos de Huawei en suelo americano y a la evidencia de que Estados Unidos no tiene industria de equipos de telecomunicaciones autóctona capaz de hacer frente a China ni una alternativa en un tema que considera estratégico como 5G.

Análisis

El espectro compartido y las bandas agregadas permitirán mayor cobertura y capacidad 5G

Los operadores confían en el espectro compartido (DSS) y en la agregación de las ondas portadoras (CA) para ampliar dos necesidades en principio contrapuestas, como son tener gran cobertura y elevada capacidad de transmisión de datos en telefonía móvil 5G, dentro de la banda de espectro disponible. La escasez de espectro en las bandas de frecuencia medias y bajas y la reducida cobertura y penetración de las ondas milimétricas obligará a los operadores a compartir y agregar las bandas de frecuencias que tengan licenciadas. Y así facilitar el despliegue de 5G y ofrecer mejor servicio, sin que la inversión requerida no se dispare.