Article  | 

Se venden menos smartphones y equipos de telecomunicaciones por la falta de componentes

SHARE

La carestía de componentes y el atasco en la cadena de suministros no sólo repercuten muy negativamente en la fabricación de automóviles, sino que numerosos sectores industriales y de consumo se ven igualmente afectados, entre ellos los equipos de telecomunicaciones, los smartphones y las tabletas. Ericsson, Nokia y Samsung tienen problemas para completar sus equipos de radio mientras que Apple y Samsung ya han anunciado que su oferta de smartphones será inferior a la previsible demanda este cuarto trimestre por la falta de componentes, después de haber caído las ventas de smartphones el pasado trimestre por la escasez de producto. La situación también ha encarecido mucho los costes de los productos, que irremediablemente se traducirá en un aumento de los precios finales.

 

El tiempo medio que deben esperar los ensambladores de productos para que les lleguen los chips solicitados no deja de crecer mes a mes. Tradicionalmente, el tiempo medio de espera para recibir un componente electrónico era de nueve a doce semanas hace un par de años, antes de la pandemia. Pero este promedio de espera no ha dejado de crecer mes a mes y, si a principios de año era de trece semanas, ahora está en las 22 semanas, según Susquehanna Financial Group, que monitoriza el aprovisionamiento de componentes a nivel global.

 

Se trata, claro está, de promedios, lo cual significa que algunos semiconductores llegan antes y otros después. Es habitual que los chips para la gestión de la energía de los equipos, un componente clave, tarde 25 semanas de promedio y 38 semanas en el caso de un microcontrolador. Los automóviles, por ejemplo, llevan muchos tipos de microcontroladores y, además, suelen ser relativamente específicos para cada modelo de coche, lo que explica que los fabricantes de automóviles estén desesperados, porque cuando no les falta determinado componente se quedan sin otro igual de importante.

El suministro de smartphones seguirá estando tensionado en los próximos doce meses, debido a la escasez de componentes y aumento de los costes, lo que provocará un aumento de los precios para el consumidor final

El suministro de componentes está muy lejos de normalizarse. Un nuevo informe de Supplyframe sugiere que la estabilización de las entregas no empezará hasta la primera mitad de 2023; es decir, casi un año después de anteriores informes, que pronosticaban que volvería una cierta normalidad a mediados del año que viene. La consultora analiza y extrapola los datos que le suministran más de 350 empresas.

La escasez de componentes afecta a más productos

La escasez de componentes, lejos de solucionarse, afecta además a más tipos de productos. Si inicialmente los más afectados fueron los fabricantes de automóviles o de pequeños y grandes electrodomésticos, ahora el desabastecimiento ya es generalizado para todos los productos, incluidos los equipos de electromedicina.

 

El problema no se encuentra sólo en la etapa de fabricación de los chips sino que toda la cadena de producción, que es muy extensa y que requiere que los componentes vengan de distintos suministradores y viajen de un sitio a otro a muchos kilómetros de distancia, es fácil que se interrumpa en alguna de sus etapas, creándose múltiples cuellos de botella, porque todo el sistema logístico está muy tensionado.

 

Las materias primas para la fabricación de chips, sean los lingotes de silicio que después serán cortados a rebanadas o los múltiples gases necesarios y elementos de la tabla periódica necesarios, también escasean. Pat Gelsinger, máximo responsable de Intel, aseguró hace un par de semanas que podrían tener mucha mayor capacidad de producción de chips si no tuvieran problemas de abastecimiento de las materias primas que utilizan. Los fabricantes de chips hacen todo lo posible para agilizar los pedidos, pero dependen de muchos suministradores, vino a decir.

Los fabricantes de equipos de telefonía móvil también se ven afectados por los problemas de suministro de componentes y de transporte, que se junta con la fuerte competencia que existe en el mercado

Además, las obleas con los chips litografiados se tienen que cortar, encapsular y verificar posteriormente, un proceso que se lleva a cabo generalmente en varios países del Sudeste asiático, aparte de China, como Malaisia o Vietnam, que se han visto muy afectados por la pandemia, con el consiguiente retraso de las entregas.

 

Supplyframe calcula que el tiempo medio de suministro de un dispositivo lógico estándar ha aumentado de promedio el 75% en lo que va de año y ahora es habitual que un cliente tarde 52 semanas en recibir el producto solicitado, que integra varios componentes. Los diodos de Vishay tardan ahora diez semanas más en entregarse que hace unos pocos meses y la demora es de unas 40 semanas. Los transistores Mosfet de Infineon se envían al cabo de 52 semanas y los condensadores de polímero de tántalo, muy habituales, llegan a casa del cliente al cabo de 45 semanas si son de Kemet y de 34 semanas si son de Panasonic, asegura Supplyframe.

 

Los precios de los componentes, como es natural, no paran de aumentar y no es raro que ahora cuesten el doble que hace un año, y hay que rogar para recibirlos. Los costes de transporte se han disparado también y los pedidos es fraccionan más para enviar aunque sea una parte del total de productos solicitados, lo que explican también el aumento de los precios.

Más demanda que oferta de smartphones

Durante el primer y segundo trimestre de este año, se pensaba que el proceso de ensamblaje de smartphones era relativamente inmune y no tendría mayores dificultades de suministro de los múltiples componentes que intervienen, porque generalmente los ensambladores trabajan con contratos de suministro firmados para varios años, pueden pagar más porque los márgenes lo permiten y además el volumen físico de los componentes es reducido, con lo que se pueden enviar por avión de un sitio a otro aunque sea un sistema más caro.

 

Pero en el tercer trimestre de este año ha habido muchos problemas de suministro en toda la cadena de aprovisionamiento de smartphones y en este cuarto trimestre, cuando las entregas de producto terminado son tradicionalmente más elevadas, es cuando se prevé mayor escasez de oferta y menos producto para abastecer la demanda prevista.

 

El consejero delegado de Apple, Tim Cook, aseguró en la presentación de resultados del pasado trimestre fiscal, terminado el 25 de septiembre, que la facturación de su compañía había sido inferior a la prevista debido a la crisis global de chips y a los problemas de suministro. Para este último trimestre del año, dijo Cook, el coste para la empresa será aún mayor. Luca Maestri, director financiero, cifró la pérdida de ingresos en unos 6.000 millones de dólares el pasado trimestre fiscal y espera que sea mayor este último trimestre del año.

 

Pese a que Apple no ha tenido todo el producto que quería, la facturación global de la compañía creció el pasado trimestre fiscal el 29%, hasta los 83.400 millones de dólares. Los smartphones iPhone supusieron el grueso de la facturación, 38.900 millones, con un aumento del 47%. Las ventas de tabletas iPad crecieron el 21,4%, hasta los 8.300 millones de dólares, gracias a la mayor demanda de los estudiantes. En este trimestre hasta el 24 de diciembre, sin embargo, está previsto que Apple reduzca el suministro de iPad, hasta el 50%, para utilizar el máximo de componentes en los iPhone, que tienen más margen de beneficio.

 

Los problemas de suministro son relativamente nuevos para Apple. Durante los dos primeros trimestres de este año, la compañía sorteó bien las dificultades, gracias a los pedidos hechos con mucha anticipación y a su maquinaria de compra bien engrasada. Pero en el tercer trimestre ya ha tenido dificultades, especialmente con el nuevo procesador del iPhone 13, que no podía haber almacenado, y con las pantallas, dos componentes esenciales.

 

Samsung también tiene problemas de suministro de algunos componentes que necesita para fabricar los smartphones y productos de electrónica de consumo, evidentemente los que compra fuera. En el pasado trimestre, las ventas de smartphones cayeron un 18% respecto al mismo periodo del año pasado, de 80 millones a 69 millones de unidades; con todo, retuvo el primer lugar, aunque Apple recortó distancias, pasando de 42,5 a 48 millones de unidades en el tercer trimestre.

 

Xiaomi también ha quedado muy afectada en el tercer trimestre y ha perdido el segundo lugar de las ventas de smartphones que consiguió en el segundo trimestre de este año y en el tercero del año pasado, superando a Apple. En este tercer trimestre, Xiaomi vendió 44 millones de unidades, frente a los 47 millones del año anterior y los 50 millones del segundo trimestre de este año.

 

Oppo, en cambio, ha crecido, alcanzando los 38 millones de unidades en el tercer trimestre frente a los 31 millones del año anterior. Vivo, el quinto fabricante en el ranking mundial, ha crecido ligeramente, vendiendo 33,7 millones frente a los 31,5 millones del año anterior, en el tercer trimestre. Muy por detrás de estos cinco principales fabricantes de smartphones se encuentra Huawei: el declive ha sido colosal, con 5,8 millones de unidades vendidas frente a los 51 millones del año anterior.

Las ventas en el tercer trimestre caen el 10% en dos años

En conjunto, según los datos del gráfico inferior de Omdia, que pueden variar ligeramente con los de otras consultoras, se vendieron en el tercer trimestre en todo el mundo 342 millones de unidades, cuando en el mismo periodo del año anterior fueron 370 millones y el trimestre anterior de este año 299 millones frente a los 370 millones de unidades del segundo trimestre de este año.

 

La bajada ha sido del 8%. Otras consultoras lo cifran en el 6%; en cualquier caso, se trata de una bajada considerable, sobre todo si se tiene en cuenta que las del tercer trimestre del año pasado ya eran inferiores en 12 millones respecto a igual periodo de 2019. En dos años, la bajada de ventas unitarias de smartphones en el tercer trimestre ha sido del 10%.


Es difícil atribuir la caída global de las ventas de smartphones a los problemas de suministro de componentes que han tenido todos los fabricantes, pero está claro que la repercusión ha sido elevada. Si hubiera habido una caída de la demanda en tiempos de aprovisionamiento habitual, los precios de los productos hubieran bajado y se hubiera corregido en parte. Con la escasez ha sido al revés: los precios han subido, que ha hecho que cayera más la demanda, unido a la falta de producto en las tiendas.

 

Para este cuarto trimestre, el problema puede ser más grave porque el consumidor está sobre aviso de la escasez y deberá comprar lo que encuentra si lo necesita; la espera hasta que la situación se regularice puede ser muy larga, de un año como mínimo. Esto hace que, en unidades, nadie tenga claro qué va a pasar el cuarto trimestre. En facturación global, el problema puede ser menor para los fabricantes, porque subirán los precios de los productos que tienen y mantendrán en cierta forma los márgenes.

 

La evolución de las ventas de smartphones en el tercer trimestre ha sido muy distinta según el área geográfica. En Estados Unidos, han aumentado el 1% en unidades, mientras que en Europa han caído el 1% en el tercer trimestre respecto al año anterior y el 4% respecto al segundo trimestre de este año, según Counterpoint. Samsung se mantiene destacado en primer lugar en Europa en unidades, seguido de Xiaomi, que supera a Apple este trimestre, como lo hizo en los anteriores (no en facturación, ya que Apple está muy por delante de Xiaomi debido a su mayor precio medio).


Apple, además, crece en Europa el 5%, cuando Samsung y Xiaomi caen cada uno el 6%. Oppo, Realme y Vivo siguen aumentando cuota en Europa, al igual que Motorola y Nokia HMD, como se ve en el gráfico inferior. Honor, la que era segunda marca de Huawei y ahora independiente, no levanta cabeza, al igual que Huawei, por las circunstancias de sobra conocidas.

 

Es destacable que Samsung ha recuperado en Europa sus posiciones de primavera, después de su bajada de principios de verano. A Xiaomi le ha sucedido lo contrario que a Samsung: ha perdido cuota en Europa a partir de julio, probablemente porque se ha centrado más en sus ventas en el mercado asiático al no tener suficiente producto. En septiembre, Apple ha remontado en Europa, gracias a su nuevo producto IPhone 13.

Los fabricantes de equipos también sufren por la escasez

Si las menores ventas de smartphones en el tercer trimestre son atribuibles, en gran parte, a los problemas de aprovisionamiento de componentes que han tenido los fabricantes, su repercusión detallada es más complicada de encontrar en el caso de los fabricantes de equipos de telecomunicaciones, porque intervienen otros factores, aunque todos se han quejado de la falta de suministro en la presentación de los resultados del tercer trimestre.

 

El consejero delegado de Ericsson, Börje Ekholm, se lamentó ante los analistas financieros de la pérdida de pedidos en China, que atribuyó a la actitud de su Gobierno de cerrar las puertas a Huawei. Algunos analistas consideran, sin embargo, que la represalia de China contra Ericsson hubiera tenido lugar igualmente, debido a la actitud hostil o cuanto menos distante de los operadores europeos a instancias de sus Gobiernos respectivos de dar contratos a Huawei (en el último gran concurso, los operadores móviles chinos han dado todos los pedidos a sus suministradores locales Huawei y ZTE).

 

Las ventas de Ericsson en el tercer trimestre han bajado sólo un 2% y, si no se tienen en cuenta las de China del año pasado, han aumentado el 6%, debido a que la firma sueca ha ganado posiciones en los otros mercados, pese a la intensa competencia de Samsung y Nokia, en Estados Unidos especialmente. Los beneficios del tercer trimestre de Ericsson, por otro lado, subieron. Respecto a la previsión de las ventas del cuarto trimestre, Ekholm señaló que “es altamente improbable que [la escasez de componentes] no tenga repercusión” en los resultados de la compañía sueca.

 

En el caso de Nokia, la atribución de la falta de componentes es aún más complicada. Globalmente, las ventas de Nokia crecieron el 2% en el tercer trimestre y el beneficio operativo hasta el 43%. Pero las ventas de la parte de telefonía móvil, que suponen el 43% del total, han caído el 5% en el tercer trimestre. Según Pekka Lundmark, consejero delegado de la compañía, el contrato de 6.000 millones de dólares que la operadora estadounidense Verizon concedió a Samsung en septiembre de 2020 ha sido el principal causante, porque Verizon era un gran cliente de Nokia.

 

Las ventas en Estados Unidos de equipos móviles de Nokia también se han visto afectadas por los fuertes temporales de viento e incendios que han asolado el país. De cualquier forma, el margen operativo de las redes móviles de Nokia ha pasado del 7,3% al 8,4% (no así el margen bruto, que ha caído del 37,8% al 35,6%). Las ventas de la otra parte del negocio de Nokia, la infraestructura de red, han tenido un buen comportamiento, con un aumento del 6% en el tercer trimestre y una mejora tanto del margen operativo como del bruto.

 

Para Lundmark, la mejora de los costes de la compañía en las redes móviles, gracias al abandono de las redes lógicas programables (FPGA) y su sustitución por sistemas de chips a medida (SoC), así como las fuertes inversiones de I+D iniciadas ya con el anterior consejero delegado, están dando sus frutos y la empresa se está recuperando de la errónea decisión de apostar al principio de 5G por chips basados en FPGA. Con todo, Lundmark reconoce que la situación del mercado es muy complicada, con una fuerte competencia, y la escasez de componentes la agrava aún más.

 

En el caso de Samsung, la escasez de componentes también ha afectado a su división de redes de telecomunicaciones, aunque menos que los smartphones. Según Kim Sung-koo, vicepresidente de la parte de comunicaciones móviles, los problemas de componentes persistirán este cuarto trimestre, aunque confía en aumentar las ventas de equipos de red en Norteamérica y Sudeste asiático este trimestre. A nivel de grupo, Samsung no tiene problemas, porque su división de memorias va viento en popa. Las ventas de Samsung crecieron el 10% en el tercer trimestre y los beneficios netos el 41%.

 

La situación del que aún es el principal fabricante mundial de equipos de telecomunicaciones, Huawei, es en parte una incógnita, porque la compañía no desglosa los resultados de sus distintas divisiones más que una vez al año, después del cierre del ejercicio anual en diciembre. Su facturación en los nueve primeros meses del año, hasta final de septiembre, se desplomó el 38%. Según Guo Ping, presidente de turno de Huawei, la compañía se ha visto significativamente afectada por sus productos de consumo durante este año, aunque, aseguró en un breve comunicado, que la facturación de los equipos de red y los productos de empresas es estable, en línea con lo previsto.

 

De todo ello cabe concluir que este cuarto trimestre, del cual ya ha transcurrido una buena parte aunque queda el decisivo tramo final, será especialmente complicado para los suministradores de productos. Y también para los consumidores, que notarán seguro un aumento de precios y menor oferta cuando vayan a las tiendas. A no ser que prefieran esperar a tiempos mejores dentro de un año aproximadamente y se apañen con lo que ya tienen.