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17/03/2020

Se puede y debe frenar el consumo de energía de 5G, dice Ericsson

El gasto energético para hacer funcionar las redes móviles a nivel mundial es de unos 25.000 millones de dólares anuales, calcula Ericsson. Se trata de una cifra que, desde el punto de vista financiero y medioambiental, “es uno de los principales retos que afronta la industria de telefonía móvil”, debido al incremento del tráfico previsto para los próximos años y del consiguiente aumento del consumo de energía que habrá si se despliega 5G como hasta ahora se ha hecho con 2G, 3G y 4G. Para Erik Ekudden, responsable de tecnología de Ericsson, es posible multiplicar por cuatro el tráfico de datos sin aumentar el consumo de energía, pero la industria debe realizar un enfoque holístico global y construir la red 5G con gran precisión. La reducción del consumo energético “no sólo es una posibilidad, añade Ekudden, sino que es nuestra responsabilidad”.


La compañía sueca acaba de publicar un informe, Breaking the energy curve  en que el da unas pautas globales de actuación para desplegar las redes 5G de forma efectiva sin aumentar el consumo de energía. Las indicaciones son sencillas, razonables y no muy distintas de las que podría llevar a cabo cualquier usuario doméstico que quisiera reducir de forma importante el consumo energético de su vivienda y mantener, o incluso aumentar, el confort climático interior, los desplazamientos, las telecomunicaciones y el uso sin restricciones de todo tipo de aparatos eléctricos y electrónicos.

Ericsson aconseja modernizar la red con la instalación de equipos con la última tecnología disponible y reemplazar los antiguos. De esta forma es posible realizar nuevas oportunidades de negocio y, al mismo tiempo, lograr ahorros energéticos significativos. Con el equipamiento moderno se puede activar software que ahorre energía, poniendo los aparatos en modo de espera cuando no se utilizan y añadir algoritmos de inteligencia artificial para mayores ahorros, ya que los aparatos actuales están preparados para ello desde hace años, al menos los de Ericsson.

Para la compañía, tan importante es contar con el equipamiento adecuado como tenerlo en el lugar adecuado. Expresado de otra manera, se trata de construir la red 5G con mucha precisión, de forma que los equipos trabajen con las frecuencias óptimas en cada lugar para asegurar el máximo de prestaciones y con unos costes operativos y de capital que se mantengan en niveles correctos. Finalmente, es básico operar la infraestructura de forma inteligente, utilizando técnicas de inteligencia artificial para que la red funcione de modo proactivo. En cada uno de estos cuatro bloques de medidas se puede llegar a reducir un 15% el consumo de energía, según muestran diversos casos realizados con usuarios, constata Ericsson.



Uno de los problemas es que las anteriores generaciones de redes móviles se han realizado, muy a menudo, a base de añadir nuevos equipamientos y mantener los activos de red existentes. Si el despliegue de las redes 5G se sigue haciendo de este modo tradicional, el consumo energético global de las redes aumentará de forma importante, en torno a un 25%. Aunque es cierto que el consumo energético en proporción al tráfico de las redes 5G es bastante inferior al de las redes 4G o 3G, el incremento previsto del tráfico, que puede llegar a multiplicarse por cuatro en pocos años, podría hacer que el consumo energético global fuera insostenible.

“El consumo de energía de las redes se incrementará de forma dramática si 5G se despliega de la misma manera que se ha hecho con 3G y 4G”, sostiene Erik Ekudden en el informe de Ericsson. Algunos operadores han estimado que se duplicará su consumo energético para hacer frente a las demandas de mayor tráfico aunque mejoren su red y desplieguen 5G. “Desde una perspectiva de coste o medioambiental, esto no es sostenible”, añade tajante Ekudden. En cambio, con el uso adecuado de las cuatro grandes medidas antes enunciadas, Ericsson está convencido de que la curva de consumo energético se puede aplanar y mantenerla al nivel actual de 4G, pese al aumento exponencial del tráfico que se prevé, como muestra el gráfico superior.



Los operadores se focalizan en las zonas de tráfico elevado y medio pero también hay que centrarse en las de bajo tráfico, porque se puede ahorrar hasta el 30% de energía



Ericsson divide la carga típica del tráfico de banda ancha móvil en tres segmentos: el de color rojo del gráfico inferior, donde el 7% de todos los sitios manejan una cuarta parte de todo el volumen de tráfico; el verde, que representa el 70% de todos los sitios y una cuarta parte del tráfico; y el azul, con la mitad de todo el tráfico y el 23% de los sitios. Esta distribución es la típica en redes de todo el mundo y es prácticamente idéntica en redes 2G, 3G y 4G, según ha observado Ericsson con su análisis global del tráfico móvil.

Según Ericsson, los sitios con mayor tráfico son los que experimentan mayor crecimiento mientras que el volumen de aumento de tráfico es mucho menor en los sitios que ya tienen poco tráfico. Pero todos los entornos tienen cargas de tráfico muy altas y muy bajas. En áreas muy densas puede haber poco tráfico, debido a que existen muchas células que cubren poco territorio mientras que puede haber zonas rurales con mucho tráfico ya que hay comparativamente pocas células que abarcan mucho territorio.

Tradicionalmente, los operadores han puesto el foco en gestionar la expansión de la capacidad y la eficiencia del espectro en las zonas de tráfico elevado y medio (rojo y azul) pero Ericsson considera que para aplanar la curva del consumo energético de la red móvil se debe poner también muchas atención a la zona de bajo tráfico, porque se puede ahorrar hasta el 30% del consumo energético. Por ejemplo, modernizando los equipos para que se pongan en modo de espera cuando no se utilizan o con una instalación remota de software que permita el uso de espectro compartido.

La expansión de una red 5G con mucha precisión, de tal forma que se instale la solución de radio óptima para cada tipo de sitio, evita el sobredimensionamiento del hardware instalado, lo cual a su vez reduce los costes de instalación y los gastos de mantenimiento. “Cuando se introduce 5G, es crucial decidir qué, dónde y cuándo desplegar nuevo equipamiento sobre las bandas de frecuencia 5G”, dice el informe. Construir 5G con precisión permite reducir el consumo energético de la red y reducir el coste de propiedad de la misma, añade.



La precisión quirúrgica en el despliegue de una red 5G reduce la inversión y los gastos de operación, al tiempo que se consigue ofrecer un buen servicio



El reto es desplegar 5G de forma eficiente y económica, al tiempo que se logran las expectativas de cobertura y de velocidad que desea el usuario. Para Ericsson, la solución estriba en conseguir un elevado grado de precisión a base de utilizar, por ejemplo, tres diferentes configuraciones de enlaces de radio de 3,5 GHz, cada una destinada a cubrir los requerimientos de cobertura y capacidad de cada sitio: unidades de radio masivas MIMO 64T64R, MIMO masivas 32T32R y finalmente unidades de radio 4T4R en zonas de baja y media capacidad.

Esta precisión quirúrgica en el despliegue de la red permite reducir la inversión y los gastos de operación al tiempo que se consigue ofrecer un buen servicio. Una unidad 32T32R consume el 45% menos de energía que una 64T64R comparable mientras que una 4T4R gasta el 60% menos que una 64T64R. El sobredimensionamiento innecesario de algunas partes de la red puede llevar a unos costes de inversión y mantenimiento muy elevados sin beneficio alguno.



Desde luego, es mucho más fácil decirlo que hacerlo y no está claro hasta qué punto el informe de Ericsson no es más que una operación de relaciones públicas más o menos encubierta. Es evidente que las nuevas generaciones de equipos son más eficientes que las anteriores, pero no necesariamente que la inversión necesaria para su sustitución se amortice en muy pocos años gracias a su menor consumo de energía y mayores prestaciones. El argumento principal, que debe reducirse el consumo energético de las redes 5G, es sin embargo irreprochable.

La adaptación de la red a las nuevas demandas y la eventual sustitución de equipos y componentes es una tarea compleja, entre otros factores porque la evolución de la demanda a corto y medio plazo no es fácil de prever, especialmente cuando se entra en el detalle. En líneas generales, lo que apunta el informe de Ericsson es cierto y razonable, pero cuando entran en juego las consabidas limitaciones presupuestarias es mucho más difícil de operar una infraestructura de forma inteligente y mantenerla con el tiempo.

La creciente dilación e incertidumbre del entorno regulatorio, social y económico, apuntan los especialistas, hace más complicado que ocurra lo que se ha planificado. Basta citar lo sucedido con la utilización de los equipos de Huawei en Europa, que aún está en el aire, o, más recientemente, como caso extremo, con la pandemia del coronavirus.

Según comunicó anteayer Telefónica, la demanda de banda ancha ha aumentado el 40% en sus redes en los últimos días en España, por motivos obvios al estar la mayoría de la población confinada en sus casas pero totalmente imprevista hace un mes. Una mayor demanda que, en este caso, no supone mayores ingresos a la operadora, al menos para los planes sin limitación de tráfico de Internet, que son la mayoría. Telefónica ha aprovechado para pedir un uso responsable de Internet y no provocar un colapso de las redes. Otros operadores, como ATT en Estados Unidos, han levantado la limitación de datos en el uso del móvil para facilitar la comunicación de sus clientes, medida que se ha debido tomar sobre la marcha.


Análisis

Varios operadores se preparan para ofrecer servicios SA 5G a partir de otoño

Distintos operadores están trabajando con sus proveedores de equipos de telecomunicaciones para ultimar las pruebas piloto y ofrecer servicios comerciales 5G Stand Alone (SA 5G) antes de fin de año. En estos momentos, todos los servicios 5G funcionan con el modo Non Stand Alone (NSA 5G NR); es decir, las redes de enlace funcionan con 5G pero las redes de transporte y troncales trabajan con sistemas de señalización 4G LTE, con lo que sólo se puede aprovechar una mínima parte de las ventajas de 5G. A partir del año que viene, conforme se desplieguen redes totalmente SA 5G en más sitios, serán posibles servicios tan prometedores como la baja latencia real (inferior al milisegundo), los servicios personalizados (network slicing), la computación en el borde (Edge Computing), las fábricas inteligentes y la integración plena de las tecnologías de la información y las redes de telecomunicaciones a través de los servicios alojados en la nube, entre otros.

Análisis

Presentada España Digital 2025, una agenda para impulsar la transformación digital

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó el pasado jueves la Agenda Digital actualizada, que llevará el nombre de España Digital 2025. Incluye cerca de 50 medidas agrupadas en diez ejes estratégicos con los que, en los próximos cinco años, se pretende impulsar el proceso de transformación digital de España, de forma alineada con la estrategia digital de la Unión Europea. Gracias a la colaboración público-privada y con la participación de más de 25 agentes económicos, empresariales y sociales, España Digital 2025 contempla la puesta en marcha durante 2020-2022 de una serie de reformas estructurales, que prevén movilizar en torno a 20.000 millones de euros de inversión pública y unos 50.000 millones de inversión privada. Uno de los puntos destacados de España Digital 2025 es reforzar la capacidad española en ciberseguridad, con la previsión de tener 20.000 especialistas en 2025. Precisamente, al día siguiente, la Comisión Europea presentó la versión actualizada del informe sobre Ciberseguridad 5G del pasado enero, en el que no se hace ninguna mención a China ni a Huawei, aunque 14 Estados miembros evalúan que “su nivel de exposición a suministradores de alto riesgo potencial es medio o elevado”, otros tres que es bajo y los ocho restantes no proporcionan ninguna información al respecto. Una conclusión clara es que hay que reforzar los mecanismos de protección para asegurar que no hay fugas de información en la cadena de valor 5G y en vistas a la importante reunión plenaria de octubre de 2020.

Análisis

Nokia y Samsung anuncian redes de enlace más abiertas, lo que daría mayor flexibilidad a los operadores

Nokia y Samsung han anunciado, con pocos días de diferencia, la próxima disponibilidad de redes de enlace (RAN) virtualizadas y basadas en la nube, con interfaces abiertos pero equipos propietarios. Esto permitiría, si todo funciona como prevén estas compañías, que los operadores tengan mayor flexibilidad y más fabricantes y soluciones alternativas a la hora de construir sus infraestructuras de red, aunque con limitaciones. Por su parte, los principales operadores, como Telefónica, Deutsche Telekom, Vodafone y Orange, están realizando diversas pruebas piloto de redes de enlace abiertas basadas en Open RAN y fabricadas por compañías mayoritariamente estadounidenses, como Alliostar, Parallel Wireless o Mavenir, con resultados esperanzadores a medio plazo. La cuestión que se plantea es qué se entiende por “sistemas abiertos”, porque al final cualquier red de enlace debe cumplir con las especificaciones comunes 4G y 5G aprobadas por 3GPP, la mayor parte de las cuales están protegidas por patentes, que principalmente son de Huawei, Ericsson o Nokia.

Análisis

Las miniantenas se podrán instalar sin autorización previa en la UE, para facilitar la cobertura 5G en interiores

La Comisión Europea ha aprobado un reglamento que permite instalar miniantenas (small cells) en espacios interiores sin necesidad de autorización previa; bastará con que se informe a la autoridad correspondiente y que su volumen no exceda de los 30 litros en el caso de que sea visible y cumpla con los estrictos límites de radiación electromagnética establecidos en la UE. Con ello, Bruselas confía en promover la cobertura 5G en espacios interiores en los próximos años, a base de que se instalen repetidores de la señal, porque es consciente de que los usuarios utilizan el teléfono móvil mayoritariamente en espacios interiores, sean oficinas, centros comerciales o estaciones de metro o ferrocarril, y la señal 5G queda muy debilitada, cuando no nula, en el interior de edificios, aunque haya plena cobertura en el exterior.

Análisis

La decisión británica de prohibir los equipos de Huawei reabre el debate de las redes 5G seguras

El Gobierno británico ha prohibido a los operadores de su país que compren a Huawei cualquier tipo de equipo 5G a partir del próximo 1 de enero y que a finales de 2027 no quede en sus redes de telecomunicaciones ningún rastro de sus productos. De momento, los equipos de Huawei 4G y 3G instalados podrán continuar funcionando y ser mantenidos, pero queda en el aire lo que vaya a suceder con la infraestructura de fibra óptica del país, en gran parte instalada por Huawei, porque el Gobierno lo está “reevaluando”. De momento, Oliver Dowden, Secretario de Estado de Cultura, Medios y Deporte, reconoció ante el Parlamento británico que se espera que la decisión suponga “un retraso de entre dos y tres años en el despliegue de 5G” y que la factura total del reemplazo supere los 2.000 millones de libras. Dowden puso especial énfasis en desvincular la decisión de cualquier política interna realizada por China y aseguró que la seguridad de la red británica había sido reconsiderada por el Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC) en base al “severo impacto de las posibilidades de Huawei de suministrar equipos al Reino Unido”, en referencia a la prohibición estadounidense de que se venda cualquier chip a Huawei fabricado con equipos y patentes de compañías de Estados Unidos. El cambio de posición respecto a lo aprobado en enero por el Gobierno británico ha sido ampliamente interpretado como un intento de complacer a Estados Unidos, que quería incluso una prohibición total mucho antes de finales de 2027. Queda por ver cuál será la alternativa para tener la infraestructura totalmente fiable y segura que quiere el Gobierno.

Análisis

España, muy bien situada para aprovechar las capacidades de 5G

España es el país europeo que más fibra óptica ha desplegado en su territorio, con lo que está muy bien situada para aprovechar las capacidades que ofrecerá 5G en los próximos años, como argumentó Roberto Sánchez, Secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, en la presentación online del último informe del Observatorio Nacional 5G, sobre estandarización y despliegue de 5G, que tuvo lugar el viernes pasado. “Tenemos una de las mejores redes de telecomunicaciones del mundo y estamos en un gran momento para aprovechar esta capacidad y la gran oportunidad que 5G ofrecerá a España en los próximos años”, aseguró Roberto Sánchez. Por su parte, Federico Ruíz, responsable del Observatorio Nacional 5G (ON5G), destacó “la enorme oportunidad económica que permite 5G, una tecnología que ya está aquí”. También recalcó que importa la cobertura, pero no se debe olvidar al humilde teléfono y las grandes posibilidades que ofrece, acrecentadas con la continua evolución tecnológica. El último informe de ON5G está ya disponible en su webhttps://on5g.es/wp-content/uploads/2020/06/ON5G_Informe-de-estandarizaci%C3%B3n-y-despliegue-de-5G-1.pdf.
También en https://on5g.es/informes/ y https://on5g.es/informes/regulacion/