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22/04/2020

Infraestructuras de telecomunicaciones para un presente y un futuro digital

Roberto Sánchez, Secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructura Digital


El imperativo de la transformación digital de la sociedad y la economía ha sido primera página durante los últimos años en medios especializados y generalistas. La digitalización se veía como un proceso dilatado en el tiempo, que las organizaciones y los países presumiblemente recorrerían en pasos largamente meditados. La crisis sanitaria provocada por la COVID-19 ha actuado como un catalizador inesperado de la transformación digital.

De un lado, el estudio Barómetro empresarial de Deloitte refleja que más de un 30% de las empresas han trasladado su actividad al modo teletrabajo, con un 54% afrontando la necesidad de realizar inversiones de urgencia. De otro lado, las plataformas digitales de entretenimiento y comercio minorista registraron de modo inmediato máximos de uso por una sociedad obligada a trasladar a la red muchas de las actividades que hacía habitualmente de manera presencial.



La demanda colectiva de desmaterialización de la actividad reveló la necesidad de sólidas y resilientes redes de comunicación. Las primeras señales de congestión en algunos Estados miembros de la Unión Europea provocaron una declaración conjunta de la Comisión Europea y el Organismo de Reguladores Europeos de las Comunicaciones Electrónicas (ORECE) llamando a establecer mecanismos especiales de seguimiento.

Las infraestructuras digitales desplegadas en España, con la red de fibra óptica más extensa de Europa y una cobertura de redes móviles 4G superior al 99%, pusieron de manifiesto su calidad haciendo frente al incremento inusitado de tráfico. A pesar de alcanzarse cotas de intensidad de tráfico un 80% superior a las registradas previamente a la declaración del estado de alerta decretado para hacer frente a la crisis sanitaria, no han existido incidencias ni situaciones de congestión relevantes. En estos días de crisis, el sector de las telecomunicaciones de nuestro país, con su esfuerzo y dedicación, ha demostrado ser uno de los más preparados en nuestra economía.



La crisis sanitaria provocada por la COVID-19 ha actuado como un catalizador inesperado de la transformación digital



La Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales ha tenido como máxima prioridad durante la vigencia del estado de alerta garantizar que a la disrupción causada por la pandemia de la COVID-19 no se le sumara la interrupción en el acceso a los servicios digitales. La designación de los servicios de telecomunicaciones como servicios esenciales durante la vigencia del estado de alarma fue complementada con diversas actuaciones.

De un lado, se reforzaron las funciones ordinarias de supervisión, inspección y control desempeñadas por las Jefaturas Provinciales de Inspección de Telecomunicaciones para asegurar que los servicios esenciales no se veían interferidos perjudicialmente y se estableció un mecanismo especial de vigilancia y reporte diario con los principales operadores para supervisar la evolución del tráfico en las redes y detectar incidencias significativas.

De otro lado, se establecieron medidas regulatorias extraordinarias y se impulsaron acuerdos voluntarios con los operadores para establecer un escenario de garantía de conectividad para personas y empresas dentro del marco de las recomendaciones de las autoridades sanitarias, en particular, atendiendo a las situaciones de especial vulnerabilidad como consecuencia del impacto de la COVID-19.





La pandemia de la COVID-19 reúne todas las características de un cisne negro, que ha introducido de manera sorpresiva disrupciones sobre nuestro modo de vida y nuestra economía. Cuando aún sentimos sus efectos, ya podemos sacar algunas conclusiones.

Dentro del ámbito de los servicios y las redes de telecomunicaciones, se han puesto en valor nuestras infraestructuras tecnológicas resilientes y de calidad, que han demostrado ser esenciales para mantener el pulso vital de una sociedad que cada vez es más digital. Toca ahora, además de seguir avanzando en la reducción de las brechas digitales que aún persisten , mantener y reforzar la decidida apuesta por el despliegue de las redes 5G como base para una nueva generación de servicios de conectividad que sean un elemento tractor para la reconstrucción económica y para esta sociedad digital en la que de golpe nos hemos visto inmersos.



Los efectos de la pandemia sobre el desarrollo de 5G no han sido menores. De un lado, el Proyecto de Asociación para la Tercera Generación 3GPP (3rd Generation Partnership Project, en inglés) ha anunciado un retraso de al menos tres meses en la disponibilidad de los elementos de las entregas 16 y 17 del estándar. Por otra parte, se están sucediendo anuncios de retrasos en las licitaciones de las bandas de frecuencias prioritarias para el 5G en diversos países.

De acuerdo con la última evaluación realizada por el Observatorio Europeo de 5G, España lideraba el desarrollo de 5G previamente al estallido de la pandemia con el mayor número de experiencias piloto y de ciudades con algún tipo de disponibilidad de servicios. La posición alcanzada, a pesar del obligado aplazamiento en la disponibilidad de las licencias para la explotación de la banda de 700 MHz, ha de ser la sólida base para la continuidad de la apuesta que como país se inició con la disponibilidad temprana del Plan Nacional 5G.

La crisis sanitaria de la COVID-19 ha supuesto un punto de no retorno en el proceso de transformación digital no sólo de la economía, sino de la sociedad en su conjunto. Las infraestructuras de telecomunicaciones han sabido responder a una demanda sin precedentes de conectividad por parte de la ciudadanía, la sociedad y la economía. Sin embargo, para los agentes sectoriales y los gobiernos no ha de ser tan sólo una ocasión para la satisfacción y las felicitaciones, sino también para hacer ver que el esfuerzo realizado en los últimos años no ha sido una apuesta a ciegas, sino una inversión estratégica.

Del mismo modo que la creciente demanda de electricidad a principios del siglo XX requirió una continua evolución tecnológica para satisfacerla, es el momento de seguir impulsando las infraestructuras de telecomunicaciones que sirvan para hacer frente al asalto final a la digitalización. Las redes han demostrado ser el cordón umbilical que nos ha mantenido a todos unidos durante la crisis, y son la columna vertebral que ha soportado y soportará nuestro desarrollo económico y social en el futuro. En el centro de este impulso ha de estar la tecnología 5G con sus capacidades de una mayor conectividad, a más alta velocidad y con menor latencia que habilitarán una nueva generación de servicios y usos para consumidores y empresas.


Análisis

Varios países europeos encienden redes 5G y reanudan subastas pospuestas, aunque tímidamente

Diversos países europeos, como Holanda, Austria o Portugal, han reanudado los procedimientos para fijar las bases o proceder a subastar algunas licencias de espectro de redes 5G, paralizadas a causa de la pandemia. En muchos países nórdicos se han puesto en marcha, en las últimas semanas, varias redes comerciales 5G, aunque también de forma muy tímida y con prestaciones y cobertura muy limitada, por falta de espectro liberado. En España, el procedimiento para la subasta del espectro de 700 MHz continúa paralizado y las licencias adjudicadas de la banda de 3,4 GHz siguen sin estar agrupadas, mientras que en Francia el operador Bouygues Telecom ha pedido formalmente a su Gobierno que retrase medio año la subasta de las licencias de 3,4 GHz de 5G y sugiere que se promueva un acuerdo entre operadores para mutualizar redes de enlace y dar mayor cobertura 4G a las zonas rurales francesas.

Análisis

Microsoft se hace más fuerte en el sector de las telecomunicaciones

La convergencia de las telecomunicaciones y la nube de información está provocando una reducción paulatina del negocio tradicional de las operadoras de telecomunicaciones, en beneficio de las grandes compañías de tecnologías de la información. La reciente compra por parte de Microsoft de las empresas Metaswitch y Affirmed evidencia tanto esta mayor convergencia como la virtualización de las redes, con un interés creciente de las llamadas Big Tech por el sector de las telecomunicaciones. Es una tendencia, por otro lado, nada nueva: ya hace tiempo que pasó con las llamadas de voz, sobre todo con las más rentables internacionales e interurbanas, que se hacen mucho más a través de Internet. Ahora, además, aumentan las alianzas de las operadoras con las empresas de tecnologías de la información para la gestión y despliegue de sus redes, con el riesgo de pérdida de control de su negocio que ello comporta.

Análisis

El despliegue efectivo de 5G en Europa continúa siendo muy incierto

La Unión Europea había previsto para fin de año que todos los países miembros hubieran subastado las licencias y puesto en marcha al menos una red comercial con tecnología 5G. Todo indica, sin embargo, que se está muy lejos de cumplir este objetivo, porque en abril se habían adjudicado poco más del 20% de las frecuencias disponibles. La intención del Reino Unido de prohibir totalmente la instalación de redes de Huawei, en contra del criterio expresado en enero de limitarlas al 35%, y las dudas del Gobierno francés sobre la postura a adoptar respecto al fabricante chino están lastrando la competitividad europea y la puesta en marcha de redes y soluciones en un tema tan estratégico como 5G. Únicamente Alemania sigue adelante con planes relativamente ambiciosos, apoyada por su operador principal, DT, y también por Vodafone y O2, filial de Telefónica, que también han instalado redes comerciales 5G en Alemania y en otros países europeos.

Análisis

EEUU prohíbe vender a Huawei chips que lleven sus diseños

Hace años que dura el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, pero la disputa se ha agravado espectacularmente en las dos últimas semanas, debido a la orden emitida por la Administración Trump, mediante la cual se prohíbe vender semiconductores a Huawei y a su filial HiSilicon a cualquier compañía que utilice maquinaria, diseños y software estadounidense para fabricarlos, tenga o no su sede en Estados Unidos. Huawei ha reconocido que se siente muy perjudicada con la medida y que afectará de pleno a su negocio de equipos 5G, al tiempo que asegura que hará todo lo necesario para minimizarla. El apoyo implícito que Huawei tiene del Gobierno chino hace temer una respuesta contundente de Beijing, muy molesta también por los comentarios que ha hecho Washington este fin de semana respecto a las medidas policiales practicadas en Hong Kong y la fuerte presión que Estados Unidos está ejerciendo sobre Taiwan, y especialmente sobre TSMC, para que deje de vender chips a Huawei y a otras compañías chinas.

Análisis

La venta global de smartphones caerá al menos el 15% este año, de 1,4 a 1,2 millones de unidades

Las ventas de smartphones se han ido recuperando en las últimas semanas respecto al fatídico primer trimestre de este año, especialmente en China, pero parece inevitable un declive anual mayúsculo en unidades, del orden del 15%, según prevé la mayoría de consultoras. En Europa, el mercado de smartphones, medido en euros y no en unidades, podría caer aún más que el global, hasta el 26,8% en el conjunto de 2020, como indica el escenario más probable de la consultora IDC. La venta en unidades de los smartphones 5G podría crecer, sin embargo, de forma espectacular este año, ya que Qualcomm mantiene la previsión de que se despachen entre 175 y 225 millones de unidades frente a los escasos 21 millones de todo 2019. La introducción de nuevos chipset para smartphones 5G, con mayores prestaciones y más económicos, por parte de Qualcomm, MediaTek, Huawei y Samsung podría hacer multiplicar por cerca de diez su demanda en unidades en 2020. Pero no necesariamente la facturación, si bajan mucho los precios de venta unitarios.

Análisis

EEUU crea una coalición para impulsar más redes de enlace abiertas

Estados Unidos, con el apoyo de su Gobierno, acaba de crear una coalición para fomentar un mayor desarrollo y despliegue de redes de enlace abiertas (Open RAN). Bajo la denominación de Open RAN Policy Coalition, no queda clara la relación que tendrá con las otras dos asociaciones (O-RAN Alliance y TIP), que están firmemente establecidas desde hace años en la creación de especificaciones y el desarrollo de redes de enlace abiertas. La coalición está formada por multitud de compañías, fundamentalmente estadounidenses, pero con dos ausencias muy destacadas, Nokia y Ericsson, aparte obviamente de Huawei. Hay dudas de que las tareas de la coalición sigan estrictamente las normas y estándares internacionalmente aprobadas de 3GPP, lo que podría llevar a una fragmentación de 5G y generaciones posteriores.