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24/12/2019

Los operadores europeos potencian las infraestructuras compartidas y se reestructuran

Varios operadores europeos de telecomunicaciones han intensificado últimamente su reestructuración con la venta y segregación de activos, el establecimiento de alianzas mutuas y la utilización de infraestructuras compartidas para responder mejor a los desafíos de la década que ahora empieza, caracterizada por un menor incremento de los ingresos y un necesario aumento de las inversiones, especialmente en 5G. En un reciente manifiesto, los operadores destacan la urgencia de construir infraestructuras de telecomunicaciones a mayor escala nacional y europea y tener una política industrial europea que fomente el liderazgo digital y la inversión en infraestructuras gigabit para que las empresas europeas compitan de forma efectiva en un cambiante mercado mundial.


Los grandes operadores europeos de telecomunicaciones, como Telefónica, Deutsche Telekom, Vodafone, Orange, BT o TIM, consideran que es fundamental consolidar un mercado europeo de telecomunicaciones muy fraccionado. Europa cuenta en estos momentos con un centenar de operadores mientras que China, con un mercado más amplio, tiene tres, los mismos con que cuenta Estados Unidos si, al final, los tribunales aprueban el proyecto de fusión entre Sprint y T-Mobile US.

La mayoría de operadores europeos han aprobado en las últimas semanas ambiciosos proyectos de reestructuración de sus unidades de negocio, que contemplan la segregación y venta de activos, la reducción de plantillas, la utilización de infraestructuras compartidas entre operadores de un mismo país, especialmente las torres de telecomunicaciones, y la formación de alianzas entre ellos a nivel nacional o europeo, además del empleo de tecnologías de red abiertas e interoperables. El objetivo es optimizar más los recursos y reducir costes sin sacrificar la calidad del servicio.

Lo que por ahora se descarta es que haya grandes operaciones de fusión de operadores europeos. Hace meses que se habla de la fusión entre los dos grandes operadores de Alemania y Francia, Deutsche Telekom y Orange, porque conllevaría muchas sinergias al tener ambos varios negocios complementarios. Pero el pasado cuatro de diciembre Stéphane Richard, máximo responsable de Orange, lo desmintió tajantemente al presentar su plan estratégico Engage 2025: “No hay ninguna discusión en estos momentos y este proyecto no está sobre la mesa a corto plazo”.



Richard prevé para los próximos tres años un muy ligero crecimiento de los negocios tradicionales de telecomunicaciones en los mercados europeos, a excepción quizás de los servicios a empresas y servicios financieros. En cuanto al mercado español, el máximo responsable de Orange hace que su grupo no prevea la vuelta al crecimiento hasta 2021, debido a las grandes ofertas de precios bajos de los competidores.

Unos días antes, Orange había anunciado la venta de 1.500 torres de telecomunicaciones a Cellnex por importe de 260 millones de euros. Richard la considera, sin embargo, una operación puntual y limitada porque considera que es “estratégico quedarse con el control de nuestras infraestructuras”. La venta a Cellnex contempla que durante diez años, prorrogables, Orange España continuará utilizando las torres, que ahora pasarán a estar gestionadas por Cellnex.

A finales de noviembre, Telefónica aprobó un nuevo plan de acción que escinde su negocio operativo en Hispanoamérica y centra su negocio en los cuatro países más estratégicos para la compañía: España, Brasil, Reino Unido y Alemania. Estos cuatro países concentran el 63% de los accesos y más del 80% de los ingresos y resultado bruto operativo. También ha creado una unidad de negocio que aglutinará sus infraestructuras, Telefónica Infra, para generar mayor valor y servicios a terceros. La piedra angular de Infra será Telxius, segregada hace tiempo para reunir sus torres de comunicaciones y sacarla al mercado. La ambición de Telefónica es generar 2.000 millones de euros adicionales en ingresos en 2022.



Los operadores europeos han aprobado ambiciosos proyectos de reestructuración, que contemplan la segregación y venta de activos y la utilización de infraestructuras compartidas entre operadores



Compartir antenas y torres de telecomunicaciones y segregar sus activos se ha convertido en una práctica habitual entre los operadores europeos. A finales de julio, Vodafone y la filial británica de Telefónica, O2, ampliaron su acuerdo anunciado el pasado enero de compartir sus estaciones de enlace 5G y crear una sociedad conjunta que gestionara sus infraestructuras pasivas. Vodafone extendió días después esta práctica a sus 61.700 torres que posee en diez países de Europa.

A mediados de noviembre, DT y las filiales alemanas de Vodafone y Telefónica se pusieron de acuerdo para coordinar la puesta en marcha y funcionamiento de 6.000 nuevas torres en Alemania, para 5G y zonas rurales. Y hace unos pocos días, BT vendió la infraestructura de telecomunicaciones que poseía en España a Portobello Capital, mientras la filial portuguesa de Alice Europe cedió su infraestructura de fibra óptica para hogares a una subsidiaria de Morgan Stanley, después de haber vendido anteriormente sus torres a la misma compañía.

Con todas estas operaciones de venta de activos, los operadores lograrán reducir la deuda acumulada, aunque aumentarán los gastos operativos porque se seguirán utilizando estos activos vendidos a terceros en régimen de alquiler. Su objetivo principal, al igual que con las infraestructuras compartidas con otros operadores europeos, es reducir costes y estar mejor preparado para afrontar las nuevas inversiones necesarias para el despliegue de 5G y aumentar la cobertura de redes móviles y fijas en las zonas ahora desasistidas por su menor rentabilidad.



Es fundamental tener un mercado europeo de telecomunicaciones más unificado para que la industria digital europea compita de forma decidida en un mercado mundial rápidamente cambiante, recalcan los operadores



La amplia utilización de los servicios proporcionados por la próxima generación de infraestructura digital será fundamental para que Europa consiga sus ambiciosos objetivos socioeconómicos, fijados por la nueva presidenta de la Comisión Europea, según consta en el manifiesto del pasado dos de diciembre que está suscrito por los máximos responsables de los 21 principales operadores de telecomunicaciones europeos.

“Consideramos que está muy relacionada la consecución de estos objetivos socioeconómicos con la posibilidad de que nuestras compañías crezcan de forma importante e innoven para los ciudadanos y negocios europeos”, prosigue el comunicado de los operadores, pero añade que “ninguno de nosotros, por sí mismo, podrá lograr estos objetivos”. Y pide que Europa actúe con un espíritu de alianza entre todos los actores públicos y privados.



La propuesta de los operadores es poner el foco en cuatro áreas principales, que al mismo tiempo están en línea con las principales prioridades políticas de la nueva Comisión Europea y su presidencia. La primera es que Europa tenga una política industrial que asegure su liderazgo digital y que facilite que sus empresas puedan colaborar para construir a escala global y compitan en la cadena de valor digital global. Esto requiere, sostienen, un marco regulatorio estable y sostenible en Europa, pero también con reglas justas y equilibradas para competir con los actores globales.

La segunda es estimular la innovación europea, especialmente en datos, IoT e inteligencia artificial, para que las compañías europeas puedan innovar más y proporcionar a los consumidores una mayor elección de tecnologías y servicios digitales. La tercera es bajar las barreras de entrada para el despliegue de infraestructuras gigabit e incentivar de manera decidida la inversión, al tiempo que se asegure que el despliegue de la redes se realice de manera armónica y no se penalice con condiciones de inversión desfavorables. Esto supone, destacan, que se baje el coste de despliegue de las redes fijas y móviles y se valore el espectro a largo plazo.

Por último, los operadores demandan que se corrija de forma activa el fragmentado mercado europeo de telecomunicaciones a base de incentivar a los inversores a construir infraestructuras de telecomunicaciones más a escala nacional y transnacional, incluyendo la optimización de las redes móviles a base de compartir eficiencias.

Para los operadores, un mercado europeo de telecomunicaciones más unificado es un requisito fundamental para que la industria digital de la Unión Europea compita de forma decidida en un mercado mundial rápidamente cambiante, se mejore la cobertura y se ofrezca mejor servicio al cliente, mientras se reduce el impacto medioambiental. Los operadores están convencidos de que las redes digitales contribuirán de forma decisiva a que se cumplan las ambiciones socioeconómicas y geopolíticas de Europa.


Análisis

La decisión británica de prohibir los equipos de Huawei reabre el debate de las redes 5G seguras

El Gobierno británico ha prohibido a los operadores de su país que compren a Huawei cualquier tipo de equipo 5G a partir del próximo 1 de enero y que a finales de 2027 no quede en sus redes de telecomunicaciones ningún rastro de sus productos. De momento, los equipos de Huawei 4G y 3G instalados podrán continuar funcionando y ser mantenidos, pero queda en el aire lo que vaya a suceder con la infraestructura de fibra óptica del país, en gran parte instalada por Huawei, porque el Gobierno lo está “reevaluando”. De momento, Oliver Dowden, Secretario de Estado de Cultura, Medios y Deporte, reconoció ante el Parlamento británico que se espera que la decisión suponga “un retraso de entre dos y tres años en el despliegue de 5G” y que la factura total del reemplazo supere los 2.000 millones de libras. Dowden puso especial énfasis en desvincular la decisión de cualquier política interna realizada por China y aseguró que la seguridad de la red británica había sido reconsiderada por el Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC) en base al “severo impacto de las posibilidades de Huawei de suministrar equipos al Reino Unido”, en referencia a la prohibición estadounidense de que se venda cualquier chip a Huawei fabricado con equipos y patentes de compañías de Estados Unidos. El cambio de posición respecto a lo aprobado en enero por el Gobierno británico ha sido ampliamente interpretado como un intento de complacer a Estados Unidos, que quería incluso una prohibición total mucho antes de finales de 2027. Queda por ver cuál será la alternativa para tener la infraestructura totalmente fiable y segura que quiere el Gobierno.

Análisis

España, muy bien situada para aprovechar las capacidades de 5G

España es el país europeo que más fibra óptica ha desplegado en su territorio, con lo que está muy bien situada para aprovechar las capacidades que ofrecerá 5G en los próximos años, como argumentó Roberto Sánchez, Secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, en la presentación online del último informe del Observatorio Nacional 5G, sobre estandarización y despliegue de 5G, que tuvo lugar el viernes pasado. “Tenemos una de las mejores redes de telecomunicaciones del mundo y estamos en un gran momento para aprovechar esta capacidad y la gran oportunidad que 5G ofrecerá a España en los próximos años”, aseguró Roberto Sánchez. Por su parte, Federico Ruíz, responsable del Observatorio Nacional 5G (ON5G), destacó “la enorme oportunidad económica que permite 5G, una tecnología que ya está aquí”. También recalcó que importa la cobertura, pero no se debe olvidar al humilde teléfono y las grandes posibilidades que ofrece, acrecentadas con la continua evolución tecnológica. El último informe de ON5G está ya disponible en su webhttps://on5g.es/wp-content/uploads/2020/06/ON5G_Informe-de-estandarizaci%C3%B3n-y-despliegue-de-5G-1.pdf.
También en https://on5g.es/informes/ y https://on5g.es/informes/regulacion/

Análisis

5G inicia una nueva fase con la aprobación definitiva del Release 16 por parte de 3GPP

3GPP, el grupo mundial que está desarrollando todos los estándares 5G, ha fijado este fin de semana la versión definitiva del Release 16 (R16), después de interminables reuniones que se han debido hacer online a causa de la pandemia y que han dificultado la toma de decisiones. Se completa así la esperada R16, tres meses después de la suspensión de toda reunión presencial. Con ella, se inicia la segunda fase de 5G con una serie completa de especificaciones 5G, que permitirá en unos meses la instalación de equipos y dispositivos de red que mejorarán y optimizarán algunas de las funciones ya presentes en la Release 15 e introducirán otras de nuevas. La R16 está considerada fundamental en el proceso de adopción de 5G, porque es la primera que contiene una descripción completa del sistema 5G y está destinada a ser entregada al IMT-2020. El proceso de fijación de estándares continuará con las Releases 17 y 18, con añadidos y mejoras adicionales, pero ahora ya se podrá trabajar con redes móviles 5G genuinas, con equipos definitivos, sin ninguna dependencia de las redes 4G aunque continuarán estando lógicamente relacionadas. Con la R16, 5G podrá tener el profundo impacto previsto en la industria de telefonía móvil en su conjunto y en distintos sectores verticales y especializados, tanto profesionales como de consumo.

Análisis

La industria de telecomunicaciones reclama mayor soporte de la UE para desplegar 5G y la fibra

La industria europea de telecomunicaciones considera que la infraestructura y los servicios de telecomunicaciones constituyen el núcleo central de la cohesión social y económica en la Unión Europea y que juegan un papel clave para desarrollar un potente ecosistema digital europeo y conseguir un liderazgo tecnológico global. Son, además, el instrumento fundamental para sacar a trabajadores y negocios de la crisis actual y lograr un crecimiento económico sostenible y duradero. Pero para acelerar la competitividad y la recuperación europea en sectores clave, incluyendo el cloud y el edge computing, y como imperativo para mejorar la educación y la formación en todos los países de la UE, la industria de telecomunicaciones reclama un mayor soporte e implicación en el despliegue de 5G y de la fibra óptica a las instituciones y Gobiernos respectivos, ahora que empieza un semestre decisivo para salir cuanto antes de la recesión económica y social bajo la presidencia alemana de la Unión Europea.

Análisis

EE UU insiste en su crítica a Huawei mientras la UE quiere contemporizar con China

Michael Pompeo, Secretario de Estado de Estados Unidos, emitió el miércoles de la semana pasada un breve pero duro comunicado sobre el peligro que supone para los operadores la dependencia de Huawei y la necesidad de que se mantengan “limpios”, en clara referencia al fabricante chino de equipos de telecomunicaciones. Justo anteayer, el Primer Ministro británico, Boris Johnson, dudó en atacar directamente a Huawei, pero al final aseguró que las infraestructuras nacionales críticas deben protegerse adecuadamente de los “vendedores estatales hostiles”, un calificativo para Huawei aún más fuerte que el anterior de “alto riesgo”. Mientras, la Unión Europea y sus principales países se mantienen cautos y evitan pronunciarse contra China y específicamente sobre los equipos 5G de Huawei, hasta encontrar una vía intermedia que sirva para contemporizar tanto con China como con Estados Unidos y, a ser posible, sacar el máximo beneficio. Lo que Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, ha definido como “a mi manera”, en alusión a la canción popularizada por Frank Sinatra hace medio siglo.

Análisis

Las operadoras reclaman un plan digital para acelerar la recuperación económica de España

Los máximos responsables de Telefónica y Vodafone España, entre otros, han reclamado la aprobación de un ambicioso plan digital que contribuya a acelerar la recuperación económica de España. “La digitalización aparece, junto a la sostenibilidad, como el gran motor de la reactivación económica, ya que tiene la capacidad de impulsar nuevos modelos de negocio que optimicen los costes y abran nuevas fuentes de ingresos”, aseguró José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, en su reciente junta anual de accionistas. Por su parte, António Coimbra, consejero delegado de Vodafone España, urgió la adopción de un plan integral para actualizar y extender las redes de muy alta capacidad fijas y móviles en la cumbre de la CEOE de hace una semana. El presidente de Telefónica está convencido, además, de que soplan nuevos aires en Europa que permitirán una mayor consolidación del sector de telecomunicaciones y aflorar el valor oculto que tienen muchas operadoras europeas, lo que a su vez aseguraría su rentabilidad y el mantenimiento de sus inversiones.