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30/06/2020

Las operadoras reclaman un plan digital para acelerar la recuperación económica de España

Los máximos responsables de Telefónica y Vodafone España, entre otros, han reclamado la aprobación de un ambicioso plan digital que contribuya a acelerar la recuperación económica de España. “La digitalización aparece, junto a la sostenibilidad, como el gran motor de la reactivación económica, ya que tiene la capacidad de impulsar nuevos modelos de negocio que optimicen los costes y abran nuevas fuentes de ingresos”, aseguró José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, en su reciente junta anual de accionistas. Por su parte, António Coimbra, consejero delegado de Vodafone España, urgió la adopción de un plan integral para actualizar y extender las redes de muy alta capacidad fijas y móviles en la cumbre de la CEOE de hace una semana. El presidente de Telefónica está convencido, además, de que soplan nuevos aires en Europa que permitirán una mayor consolidación del sector de telecomunicaciones y aflorar el valor oculto que tienen muchas operadoras europeas, lo que a su vez aseguraría su rentabilidad y el mantenimiento de sus inversiones.


José María Álvarez-Pallete declaró en la junta de accionistas del pasado 12 de junio, celebrada por primera vez en línea, que “favorecer la digitalización del tejido productivo español con tecnologías como la nube, la ciberseguridad, el Big Data o IoT incrementará su competitividad y estimulará el crecimiento y el empleo”. El presidente de Telefónica llamó a la unidad de acción para garantizar que los ciudadanos tengan acceso a la tecnología y a las oportunidades que brinda el mundo digital, así como para impedir que se agraven las desigualdades sociales.

Álvarez-Pallete sacó pecho al definir a Telefónica como una “compañía solidaria, fiable y preparada para el futuro”, y destacó en su discurso  que disponer de la red de fibra más potente de Europa es esencial en momentos cruciales, como se ha demostrado durante el Covid 19. “Si algo hemos aprendido de esta crisis es que las infraestructuras digitales han sido fundamentales”, apostilló.

Telefónica, aseguró, se ha revelado como parte de la solución, tanto desde la respuesta crítica de sus redes como desde el compromiso de su equipo humano con los clientes, proveedores y accionistas, y con la sociedad en su conjunto. Y añadió su presidente que “estimular el crecimiento y el empleo de España es particularmente relevante en el caso de las pequeñas y medianas empresas, por su gran peso en la economía española y su bajo nivel de digitalización”.

Para Álvarez-Pallete, “es relevante incluir también en el pacto digital el apoyo a estas empresas en su proceso de digitalización”. Este pacto digital, aclaró, presupone un nuevo diálogo entre los gobiernos, la sociedad civil y el tejido empresarial, con el fin de gestionar la transición digital y poner a las personas en el centro. Un pacto digital que está completamente en línea con el manifiesto que hace ahora justo un par de años presentó Telefónica para que la digitalización esté centrada en las personas y beneficie a todos, un documento que aún es plenamente vigente.



Diez días después de que Telefónica abogara por un nuevo pacto digital, el consejero delegado de Vodafone España, António Coimbra, aprovechó su intervención en la cumbre de la CEOE para defender también la necesidad de que España tenga “un plan digital para la recuperación económica”. A su juicio, el sector de las telecomunicaciones puede ofrecer soluciones para esa “digitalización” necesaria de la reconstrucción económica de España.

Para el consejero delegado de Vodafone España, las redes de telecomunicaciones pueden convertirse en una nueva palanca de vertebración territorial, especialmente en las zonas rurales con acceso limitado a las herramientas de la sociedad del conocimiento. Coimbra reconoce que España ya tiene las mejores infraestructuras de fibra óptica y 4G de Europa, pero no están al alcance de todos. En la actualidad, calcula, el 60% de la población está conectada, pero la prioridad es que la totalidad de hogares y empresas dispongan dentro de dos años de una cobertura de calidad, que como mínimo debe ser de un gigabit por segundo.

 



Vodafone España calcula que faltan por conectar seis millones de hogares, con una inversión de 1.500 millones de euros, y 250 millones más para conseguir una velocidad de 100 Mbit/s en fibra y 4G



Vodafone España considera que faltan aún por conectar seis millones de hogares, especialmente en zonas remotas o rurales, una iniciativa que supondría una inversión de 1.500 millones de euros. Una forma de contribuir a financiarla serían los fondos de recuperación europeos, aseguró Coimbra. De esta forma, añadió, las redes de telecomunicaciones se convertirían en una nueva palanca de vertebración territorial y del mantenimiento del tejido social y económico por toda la geografía española.

Aparte de conectar a toda la población, el consejero delegado de Vodafone España aboga por adoptar un enfoque integral que promueva la actualización y extensión de redes de muy alta capacidad, fijas y móviles, que faciliten a los operadores la viabilidad de sus inversiones. El despliegue de las redes 5G en España, calcula, requerirá un esfuerzo inversor de 5.000 millones de euros. Y si se quiere lograr una cobertura ubicua, para concretar casos de uso como el coche conectado, el coste puede ascender al doble, unos 10.000 millones de euros.

Para abordar esta inversión, reconoció, será necesario aprobar una reforma fiscal con el objetivo de lograr simplicidad y predictibilidad en un sector que está muy sometido a fuertes cargas impositivas. Aparte, añadió, “sería precisa una subasta de frecuencias que favorezca la inversión para construir una red 5G pionera”. Otro de los objetivos es que las redes móviles 4G actuales lleguen a la totalidad de la población para impulsar la necesaria recuperación económica, lo que supondría un coste adicional de 250 millones de euros para conseguir una velocidad mínima de 100 megabits por segundo. “También sería preciso apagar las centrales ADSL y las redes 3G para favorecer el despegue de 5G”, remachó.

Justo hace unos días, el Gobierno español ha fijado para el próximo 31 de octubre la culminación del llamado segundo dividendo digital; es decir, el proceso que permitirá que las emisiones de televisión terrestre digital (TDT) que aún utilizan las frecuencias de 700 MHz se trasladen a bandas más bajas y las dejen libres para que sean utilizadas por los servicios de telefonía móvil 5G.

Este proceso debía haberse finalizado el 30 de junio, como establecía la Comisión Europea, pero se paralizó por la pandemia y para asegurar que no hubiera interrupción del servicio de televisión con el estado de alarma. Se considera que la nueva fecha es suficientemente holgada para que las comunidades de vecinos adapten sus antenas colectivas a las nuevas frecuencias y se proceda al apagado de los emisores de televisión en la banda de 700 MHz y se enciendan en las nuevas frecuencias más bajas.



El despliegue de las redes 5G en España requerirá una inversión de 5.000 millones de euros y el doble si se quiere una cobertura ubicua, estima Vodafone, y por ello pide una reforma fiscal y un pacto integral



Pese a que a partir del 31 de octubre la banda de 700 MHz estará disponible para 5G, el Ministerio de Economía mantiene la fecha del primer trimestre de 2021 para realizar la subasta de las licencias y transferirlas a los operadores. Este retraso en la licitación de las licencias de 700 MHz se debe, según se apunta, a la relativa complejidad del proceso de subasta y, sobre todo, al poco interés de los operadores por comprometer ahora sumas elevadas.

En 2011 se realizó la primera subasta para las licencias 5G en la banda de frecuencias más elevadas, de 3,5 GHz, pero por el momento ni Telefónica ni Orange, dos de las operadoras que consiguieron licencias, han mostrado interés en desplegar servicios 5G en España. Sólo Vodafone España inició a finales del año pasado servicios 5G en varias zonas de ciudades españolas. También hay que tener en cuenta que aún no se ha producido el reposicionamiento de las licencias adjudicadas para que estuvieran juntas; sólo Vodafone las tiene unidas por el momento.



En unas declaraciones realizadas al Financial Times, José María Álvarez-Pallete se muestra convencido de que “algo está cambiando en el panorama de las telecomunicaciones europeas” y que las “estrellas se están alineando para que haya una consolidación del sector”, dejando claro, añade el periódico financiero, de que Telefónica espera formar parte importante del proceso. Telefónica ha sido una de las operadoras más perjudicadas por el bloqueo de varios acuerdos de compraventa que se habían previsto por parte de la anterior comisaria de la Competencia, Margrethe Vestager, y ahora vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea.

La decisión del Tribunal de Luxemburgo de anular la decisión de Vestager en 2016 de bloquear la compra de la red británica de O2, propiedad de Telefónica, por parte de CK Hutchison por importe de 10.250 millones de libras, es lo que hace que Álvarez-Pallete piense que soplan nuevos aires. Paradójicamente, Telefónica se ha beneficiado al final por el bloqueo, porque ha negociado ahora una fusión de su filial O2 con Virgin Media

“Pienso que las reglas de la competencia se leerán ahora de otra forma”, asegura el presidente de Telefónica, porque considera que la sentencia rebate el argumento central de la Comisión Europea de que una fusión reduciría el número de operadores en un país y debilitaría la libre competencia. “No tiene sentido que hayan centenares de operadores de telecomunicaciones en Europa”, cuando tanto en Estados Unidos como en China hay solo tres, precisa Álvarez-Pallete.

Estas reglas tan estrictas de la Comisión Europea han reducido drásticamente los retornos de inversión de los operadores de telecomunicaciones europeos, que están además atrapados en la necesidad de realizar fuertes inversiones en la red fija y móvil en un entorno de tarifas de los servicios a la baja y de estancamiento de la facturación en los próximos años. Consecuentemente, la capitación bursátil de las operadoras ha caído en picado en los últimos años. Morgan Stanley calcula que el valor agregado de las operadoras europeas de telecomunicaciones es ahora de 300.000 millones de euros, el 75% menos que en el año 2000. En cinco años, el valor bursátil de Telefónica ha pasado de 70.000 millones a 23.000 millones de euros, una de las operadoras europeas más afectadas.

Para el presidente de Telefónica, tanto la operación de fusión de O2 con Virgin Media, que prevé que reciba luz verde, como la reciente operación de absorción de MásMóvil en España y el acuerdo de subcontratación de la red móvil de Telefónica durante cinco años son “los primeros movimientos de la tendencia” hacia una mayor valoración de los activos de los operadores europeos de telecomunicaciones.


Análisis

EE UU insiste en demonizar a Huawei mientras la UE quiere contemporizar con China

Michael Pompeo, Secretario de Estado de Estados Unidos, emitió el miércoles de la semana pasada un breve pero duro comunicado sobre el peligro que supone para los operadores la dependencia de Huawei y la necesidad de que se mantengan “limpios”, en clara referencia al fabricante chino de equipos de telecomunicaciones. Justo anteayer, el Primer Ministro británico, Boris Johnson, dudó en atacar directamente a Huawei, pero al final aseguró que las infraestructuras nacionales críticas deben protegerse adecuadamente de los “vendedores estatales hostiles”, un calificativo para Huawei aún más fuerte que el anterior de “alto riesgo”. Mientras, la Unión Europea y sus principales países se mantienen cautos y evitan pronunciarse contra China y específicamente sobre los equipos 5G de Huawei, hasta encontrar una vía intermedia que sirva para contemporizar tanto con China como con Estados Unidos y, a ser posible, sacar el máximo beneficio. Lo que Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, ha definido como “a mi manera”, en alusión a la canción popularizada por Frank Sinatra hace medio siglo.

Análisis

Nokia promueve una RAN con mayor número de elementos, más integrados y relativamente abiertos

Nokia está promoviendo el desarrollo de redes de acceso radio (RAN) más flexibles y ajustadas a las necesidades cambiantes de los operadores. La idea es tener entre la antena receptora y la red de transporte un mayor número de sistemas y elementos, que podrían conectarse entre sí de distintas formas porque estarían construidos con componentes más integrados y, a la vez, relativamente estándar y abiertos. De esta forma, los operadores tendrían mayor libertad para configurar las redes RAN de acuerdo a sus necesidades y utilizar, en determinados casos, elementos estándar de otros fabricantes, según la visión recientemente expuesta por Marcus Welcom, director de tecnología de Nokia. Sería un camino intermedio, entre las RAN propietarias que rigen hoy en día y las RAN abiertas que algunos fabricantes alternativos proponen, pero que no se prevé que estén disponibles en un futuro cercano.

Análisis

Ericsson casi duplica su previsión de suscripciones 5G para 2020, gracias a China

A finales de este año habrá un total de 190 millones de suscripciones a redes 5G, sostiene Ericsson en su último informe de movilidad, de los cuales unos 150 millones estarán en China, 20 millones en Corea del Sur y otros 20 millones en el resto del mundo, aproximadamente. Estas cifras casi duplican los 100 millones de suscripciones 5G previstas por Ericsson en su informe de noviembre pasado, debido al brutal crecimiento de China, muy superior al previsto, y al “ligero descenso” en Europa y Estados Unidos respecto a lo calculado por la compañía sueca. Para finales de 2025, la previsión es que hayan 2.800 millones de suscripciones 5G en todo el mundo, más en línea con los 2.600 millones pronosticados por Ericsson el pasado noviembre, porque la hipótesis razonable es que Estados Unidos, Europa y Japón acelerarán los despliegues de las redes 5G y la venta de terminales a partir a 2023.

Análisis

Francia desplegará la red 5G sin prisas, con la subasta fijada para final de septiembre

Arcep, el regulador de las telecomunicaciones en Francia, ha fijado para finales de septiembre la subasta para adjudicar once tramos de 10 MHz en la banda de 3,4 GHz a los operadores interesados, además de la concesión de un bloque de 50 MHz de espectro a cada uno de los cuatro operadores a los que se ha aprobado su solicitud, previo pago de 350 millones de euros por bloque. Al final, la autoridad reguladora ha flexibilizado las condiciones de despliegue de la red comercial 5G en Francia y alargado el calendario. La prioridad ahora es tener el máximo de cobertura 4G y 4G+ en todo el país, mientras los operadores no ven ninguna prisa en desplegar amplios servicios 5G en Francia. De momento, Arcep guarda silencio en el espinoso asunto de la instalación de equipos de Huawei en la red 5G de los operadores que lo han solicitado y probablemente habrá de mayor concreción antes del inicio de la subasta.

Análisis

El despliegue y uso de 5G será muy distinto al previsto hace un año

La pandemia y el endurecimiento del veto de Estados Unidos a Huawei han hecho saltar por los aires todos los planes previstos en 2019 para el despliegue y utilización posterior de las redes 5G a lo largo de la presente década. Un año después de que se pusieran en marcha las primeras redes comerciales 5G con infraestructura 4G, la Unión Europea no sabe qué hacer con Huawei y Estados Unidos ha caído en la cuenta de que no dispone de tecnología propia ni suficiente espectro utilizable para telefonía móvil. El Reino Unido se ha metido en un embrollo con el veto a Huawei mientras China avanza de forma imparable en materia de 5G y el desarrollo y fabricación de semiconductores con tecnología propia. Por su parte, Japón y Corea del Sur, con NEC y Samsung a la cabeza, se postulan como alternativas al oligopolio formado por Huawei, Ericsson y Nokia en redes móviles. Y, quizás, intentar rebajar la tensión entre Estados Unidos y China, al menos en lo concerniente a 5G, y de paso dejar respirar a Taiwan y a su fabricante líder, TSMC.

Análisis

Europa crea una infraestructura digital soberana con Gaia-X

Alemania y Francia dieron la semana pasada un paso firme, aunque tímido, para tener una infraestructura digital soberana, con la puesta en marcha de un catálogo de ofertas de almacenamiento y tratamiento de datos exclusivamente europeo. El proyecto, denominado Gaia-X, se está desarrollando desde hace varios meses, incluso durante la pandemia, y se prevé que esté totalmente en marcha a principios de 2021. El plan no es excluir a las compañías estadounidenses de plataformas de servicios en la nube sino asegurar que los datos de las empresas europeas permanezcan y sean tratados en Europa y no puedan salir de sus fronteras ni ser inspeccionados por ningún grupo ni Gobierno externo. Pero, para que sea utilizada, Gaia-X deberá ser competitiva frente a los servicios en la nube proporcionados por empresas como AWS, Microsot Azure, Alibaba y similares.