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Nokia y Ericsson se van de Open RAN, por la injerencia de EE UU

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Nokia y Ericsson han decidido suspender su actividad técnica en O-RAN Alliance, debido a la inclusión en la entity list estadounidense de tres compañías chinas, miembros de la alianza. La decisión de las compañías nórdicas, en principio temporal hasta que se resuelva la “situación actual”, añade nuevas dudas al desarrollo futuro de las redes Open RAN que, en todo caso, no se prevé que estén comercialmente disponibles y a gran escala hasta 2025 como mínimo.

 

La O-RAN Alliance se enfrenta ahora a una situación extremadamente complicada y de muy difícil resolución: evitar, por un lado, que otros miembros de la alianza sigan el ejemplo de las dos compañías nórdicas y, por otro, resolver la situación que ha provocado que Ericsson y Nokia se hayan marchado. Dos miembros, además, que son el segundo y tercer suministrador mundial de redes de enlace (RAN). El principal fabricante de redes de enlace, Huawei, no forma ni quiere formar parte de Open RAN Alliance, con lo que las perspectivas de la alianza de crear una amplia alternativa abierta a las RAN cerradas actuales queda totalmente en el aire.

 

La “situación actual” a la que hacen referencia Nokia y Ericsson (esta última se dio de baja de O-RAN Aliance dos días después de que lo hiciera Nokia a finales de agosto) es la decisión del Gobierno de Estados Unidos de poner en su lista negra (la Entity List) a tres compañías chinas que son miembros de la alianza. Se tratan de Kindroid, un desarrollador de chips; Phytium, una empresa de superordenadores; e Inspur, un fabricante de servidores. Las tres compañías han sido acusadas de trabajar con militares chinos y se añaden a la lista de otras 260 compañías chinas acusadas de lo mismo, la principal de las cuales es Huawei (se entiende que presuntamente, porque Estados Unidos sigue sin aportar ninguna prueba de lo que dice y Huawei niega vehementemente los cargos de los que se le acusa).

La decisión del Gobierno de Estados Unidos de poner a tres miembros chinos de la O-RAN Alliance en su lista negra ha provocado la marcha de Ericsson y Nokia de la alianza

Según la consultora Strand Consult, un total de 44 compañías chinas formaban parte de O-RAN Alliance en diciembre de 2020 (tres de ellas de Hong-Kong). La alianza fue creada en 2018 por Deutsche Telekom, NTT DoCoMo, Orange, AT&T y China Mobile y ahora cuenta con 237 operadores de telefonía móvil y fabricantes de equipos de telecomunicaciones. Estados Unidos cuenta con 82 miembros, Taiwan 20, Japón 14, Reino Unido y la India diez cada uno y Alemania siete. Telefónica también forma parte de la alianza, con representación en el consejo.

 

Que un 20% de los miembros de O-RAN Alliance sean compañías chinas no debe extrañar a nadie porque la alianza fue inicialmente fruto de la fusión de dos asociaciones con fines similares: la estadounidense xRAN Forum y la china C-RAN Alliance. En agosto de 2018 fue establecida como entidad alemana y desde entonces se ha convertido en una comunidad mundial de operadores móviles, fabricantes de equipos, instituciones académicas y de investigación en la industria de redes de acceso de radiocomunicaciones, como destaca en su sitio oficial

 

Especialmente en el último año y medio, la alianza ha desarrollado y publicado numerosas especificaciones Open RAN para promover el desarrollo de RAN abiertas, desagregadas y virtuales y ser una alternativa a las RAN propietarias de los suministradores actuales. A principios de año, las cuatro grandes operadoras europeas de telecomunicaciones firmaron un memorando para promover el rápido desarrollo de redes globales y no fragmentadas, con el compromiso explícito a desplegarlas en sus respectivas redes nacionales tan pronto como estén disponibles.

Especificaciones, no estándares globales

Pese a esta intensa y laboriosa tarea realizada por O-RAN Alliance en los últimos años, la alianza no cuenta con ningún reconocimiento oficial para desarrollar estándares internacionales, en redes de telecomunicaciones en su caso. En vez de desarrollar estándares, lo que hace es “desarrollar especificaciones técnicas de redes de enlace (RAN) que se superponen a los estándares de redes de telecomunicaciones del 3GPP”, como publica Stand Consulting  en una nota en la que se hace eco de la salida de Nokia y Ericsson en O-RAN Alliance y publicada inicialmente por el semanario Politico.

 

Y es que, como aclara la consultora, O-RAN Alliance no cumple ninguno de los requisitos de transparencia y apertura que establece la Organización Mundial del Comercio (WTOen su guía y recomendaciones. Organizaciones como 3GPP, que ha desarrollado los estándares 4G y 5G, pero también IEEE, IETF, ISO, ITU, ESTI, TIA e incluso la GSMA están plenamente reconocidas a nivel internacional para desarrollar estándares y, además, gozan de plena inmunidad al contar con una licencia general a nivel internacional, por lo que ningún Gobierno puede poner a sus miembros en un compromiso como ahora ha hecho Estados Unidos con tres miembros de O-RAN Alliance.

 

Que las especificaciones que prescriba O-RAN Alliance deban sobreponerse a los estándares de 3GPP es un tema más complejo de lo que parece, como han puesto de relieve numerosos expertos, debido a que las especificaciones de la alianza están basadas en patentes y su uso debe ser aceptado por sus legítimos propietarios, aparte del pago correspondiente. Patentes que, por ejemplo, Huawei tiene y puede negarse a cederlas, porque no forma parte de O-RAN Alliance. En cambio, 3GPP puede usar en sus estándares las patentes de Huawei porque la compañía forma parte de 3GPP y está obligada de ceder su uso por terceros en virtud de ello.

O-RAN Alliance deberá esforzarse para reforzar los lazos entre su miembros y garantizar que no podrán estar expuestos a futuras represalias, como temen los fabricantes nórdicos

Aparte de esta problemática intrínseca que tiene O-RAN Alliance de no poder crear estándares y depender de terceros como 3GPP y propietarios de patentes esenciales y no esenciales, la suspensión de la actividad técnica de Nokia y Ericsson, ha provocado una especie de crisis existencial en el seno de la alianza. La decisión del Gobierno estadounidense de poner en la lista negra a tres miembros chinos de la alianza, deja a las claras que O-RAN Alliance está totalmente en manos de las decisiones que quiera tomar la Administración estadounidense, en el pasado y en el futuro.

Incoherencias al descubierto

Probablemente, se estaba al tanto de la incoherencia con que funcionaba O-RAN Alliance, pero la inclusión en la Entity List de tres de sus miembros lo ha hecho totalmente evidente y muy peligrosa. Ericsson y Nokia se han dado cuenta de que su colaboración con otros miembros de la alianza podría causarles graves problemas si algunas de las empresas con que colaboran eran incluidas de pronto en la lista negra.

 

Cuando Huawei y 68 compañías no establecidas en Estados Unidos se pusieron en la Entity List, el Ministerio de Comercio de Estados Unidos aprobó una licencia temporal para que las compañías estadounidenses pudieran colaborar con Huawei y afiliadas si “era necesario para el desarrollo de estándares 5G como parte de los organismos internacionalmente reconocidos”. Esta licencia era temporal (ha caducado y no se ha renovado) y específica, aplicada sólo a Huawei y otros no miembros de O-RAN Alliance, por lo que tampoco se podía aplicar a Nokia y Ericsson.

 

Debido a este inmenso embrollo, es lógico que las dos compañías nórdicas se hayan querido distanciar hasta que se resuelva la situación. En el caso de Ericsson al menos, tampoco le supone un grave contratiempo, porque la colaboración en el desarrollo de equipos Open RAN nunca le ha entusiasmado, porque considera, desde su óptica, que es crear un nuevo competidor, y entró en la alianza un poco a regañadientes. Ahora, volver a Ericsson al redil será doblemente complicado.

 

Por si fuera poco, nada impide que el Gobierno de Joe Biden que incluya nuevos miembros en su lista negra; además, tiene muchas empresas para elegir. Tampoco debe preocuparse el Gobierno estadounidense de ser coherente, porque ya no lo fue cuando decidió poner a Huawei en la lista negra y en cambio exoneró a ZTE de ello, sin que quedaran claros los motivos. El Gobierno de Donald Trump se limitó a imponer a ZTE una multa, cuando hace lo mismo que Huawei e incluso tiene mayores lazos con el Gobierno de China. Pero no sería extraño que, dentro de poco, también pusiera a ZTE en su lista negra, como a los otros tres miembros chinos.

 

En el caso de incluir a China Mobile, la situación podría ser más surrealista. Aparte de ser el operador de telefonía móvil más importante del mundo y tener lazos claros con el Gobierno chino y sus militares porque es una compañía estatal, propiedad del Gobierno como los otros dos operadores nacionales, China Mobile es miembro fundador de O-RAN Alliance, está en el consejo de administración del organismo y es un miembro muy influyente en el seno del 3GPP. Suspender a China Mobile supondría poco menos que propiciar la ruptura de 5G, como algunos temen que pasará al final en pocos años.

 

La expulsión de los miembros chinos de O-RAN Alliance no es, por tanto, una opción. Una salida airosa al conflicto sería que los miembros chinos de O-RAN Alliance tuvieran una licencia especial del Gobierno estadounidense para colaborar con otros miembros de la alianza, chinos y no chinos, para el desarrollo de RAN abiertas, desagregadas y virtuales, que es lo que promulga Open RAN, y sin límite temporal. Aunque algunos miembros, como AT&T, puedan influir para que su Gobierno acceda a ello, se trata de una posibilidad remota en las actuales circunstancias de conflicto comercial entre China y Estados Unidos. Y habría que resolver también la disputa con las especificaciones, que no estándares.

Lento desarrollo de Open RAN

La situación de compañías estadounidenses firmemente comprometidas con el desarrollo de las especificaciones Open RAN, como Mavenir o Parallel Wireless, tampoco se deben encontrar muy cómodas con conflicto desatado, porque es evidente que para que el proyecto de Open RAN llegue a buen puerto se precisa de la complicidad de múltiples intereses empresariales y políticos, aparte de su mutua colaboración.

 

En el marco de la Open RAN Summit, organizada virtualmente por el sitio tecnológico Fierce Wireless los pasados 8 y 9 de septiembre, directivos de Orange y BT se mostraron esperanzados con el desarrollo de Open RAN, aunque con matices. Olivier Simon, director de innovación de radio de Orange, prevé que las redes Open RAN estén listas para su despliegue comercial a partir de 2025, si bien inicialmente se pondrán en redes privadas o en redes muy secundarias, donde el grado de complejidad es mucho menor. Simon concede que ya existen soluciones Open RAN ahora instaladas, pero considera que no son lo suficientemente maduras para incluirlas en la mayoría de redes. A partir de 2025, sí serán maduras, aunque no en los casos de mayor complejidad.

 

Neil McRae, gerente de BT, se mostró más cauto que Simon, aunque espera que las redes Open RAN se desarrollen en la segunda mitad de esta década. BT, en principio, no está en contra de Open RAN, pero antes quiere asegurarse de que funcionen con plenas garantías. De entrada, lo mejor es probarlas con redes privadas, porque el entorno es mucho más controlado. Pese a que la conversación tuvo lugar una semana después del anuncio de Nokia y Ericsson, no se hace ninguna mención a la situación de Open RAN en el artículo. Algunos especialistas apuntan que el pleno desarrollo de Open RAN tendrá lugar hacia 2030.

 

Ejecutivos de Verizon y AT&T mostraron sus entusiasmo por el desarrollo de Open RAN en la cumbre, pero sin profundizar en su problemática, más allá de declarar que las disputas deben ser resueltas antes de proceder a su despliegue comercial. El vicepresidente de analítica de la red de AT&T, Raj Savoor, aseguró que espera iniciar los despliegues interiores Open RAN dentro de un año aproximadamente. Adam Koeppe, vicepresidente de planificación tecnológica de Verizon, se refirió a que “de un modo general, existen retos comerciales, económicos y tecnológicos inherentes al proceso de estandarización” de Open RAN y expuso una larga lista de retos a superar.

 

En un encuentro virtual realizado la semana pasada por la consultora Omdia, se expuso la lista de las ventajas e inconvenientes que presenta Open RAN, donde los inconvenientes son severos. Las ventajas, como el menor coste operativo y de capital para los operadores, dependerán también del número de suministradores existentes y del tamaño del mercado. La consultora prevé que hacia 2025 las redes de enlace virtuales y abiertas podrían representar, en su conjunto, cerca del 10% del mercado total de redes RAN, con un tamaño de 4.000 millones de dólares. Actualmente, calcula Omdia, representan el 1,5% del total, unos 600 millones de dólares.

VENTAJAS E INCONVENIENTES DE OPEN RAN


Fuente: Omdia, septiembre 2021

La semana pasada, también tuvo lugar 5G Event, un encuentro celebrado en Estados Unidos y destinado a promocionar 5G. Se puso de relieve principalmente la situación política y de las redes 5G y la escasez de espectro en Estados Unidos y apenas se mencionó el tema de Open RAN. Brian Daly, ejecutivo de AT&T, arrojó poca luz en cuanto al futuro desarrollo de Open RAN en una presentación virtual sobre el tema, limitándose a decir, entre otras cosas, “que se necesita hacer mucho trabajo para asegurar que O-RAN cumpla sus expectativas” y que su despliegue tendrá lugar algún día, si bien “no supondrá una transformación de la noche al día”.