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Nokia y Ericsson mejoran sus equipos para ser más competitivos

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Ericsson ha reducido en un 40% el peso de una de sus unidades de radio 5G, lo que la hace más eficiente y simplifica su instalación en las azoteas. Además, ha actualizado su visión empresarial y la marca de la compañía. Mientras, Nokia ha anunciado una nueva generación de procesadores de sus equipos de red, que permite una reducción muy sustancial del consumo de energía y del aumento de su capacidad. Huawei tampoco se queda atrás y se va a reinventar, con una fuerte inversión en el desarrollo de software de red, propiedad intelectual y computación en la nube. Las dos compañías nórdicas y la china Huawei pretenden así seguir dominando el mercado mundial de redes de telecomunicaciones y hacer frente a la creciente competencia y las nuevas tendencias del mercado.

La tecnología 5G no sólo está impulsando nuevos usos de las telecomunicaciones y transformando la construcción de las redes de enlace, de transporte y troncales sino que también está configurando un panorama muy distinto de la industria y de su cadena de valor, tanto en las redes fijas de banda ancha como en las de telefonía móvil. La tendencia hacia los sistemas abiertos, aunque se presume que será lenta, y el creciente protagonismo de las grandes tecnológicas al amparo de Internet, los centros de datos y la inteligencia artificial, pone a las operadoras dominantes y a los tres suministradores tradicionales de equipos ante un escenario mucho más competitivo y complejo.

Las dos compañías nórdicas han dado a conocer, con pocos días de diferencia, una actualización importante de sus equipos de red, que deberían hacer más competitivos a los operadores, al ser más potentes, flexibles y más eficientes energéticamente, y de paso a ellos mismos. En el caso de Ericsson, ha logrado volver a reducir el peso de sus unidades 5G MIMO masivo, de 17 a 12 kilogramos en su configuración de 32 transmisores y 32 receptores (la llamada 32T32R), muy extendida.

Ericsson ha reducido el peso y tamaño de una de sus unidades de red móvil 5G, mientras Nokia ha puesto a punto un procesador de red más eficiente con sistemas de seguridad intríseco

Este menor peso es muy significativo, porque hay que tener en cuenta que la unidades iniciales 5G llegaban a pesar hasta 60 kilogramos y consumían una cantidad ingente de electricidad. Ahora, la AIR 3268 de Ericsson está considerada por la compañía sueca como la más pequeña y ligera unidad de radio 5G MIMO masivo de la industria, con sus 23 litros y 12 kilogramos de peso. Ofrece 200 W de potencia de salida, con 32 transceptores y sistema de enfriamiento pasivo.

 

El operador británico BT, que ha contribuido en su desarrollo y ya lo ha empezado a instalar, considera muy importantes el tamaño y peso reducido de la unidad, aunque hasta ahora no se habían tenido muy en cuenta estas características. Al ser relativamente ligeros y abultar poco, las unidades se pueden transportar con los brazos y no se necesitan grúas ni aparatos especiales para su instalación, de difícil utilización en los terrados y azoteas. Como se ve en la fotografía superior, un operario (en este caso una mujer en la fotografía superior facilitada para hacer más visibles las ventajas) puede llevar la unidad.

 

El menor peso y bulto simplifica también la instalación en el mástil, al no requerir refuerzos adicionales. Esto es importante porque los mástiles y las antenas de radio están cada vez más ocupados con las nuevas generaciones de telefonía móvil; se quieren apagar y desmontar las antiguas antenas 2G y 3G, pero se trata de un proceso necesariamente lento y que llevará tiempo, porque muchos consumidores aún utilizan las conexiones antiguas.

 

La AIR 3268 consume un 10% menos de energía que la anterior generación, con 128 antenas, otro aspecto importante porque los operadores pueden maximizar el alcance y orientación de las señales de radio. El pasado enero, cuando Ericsson anunció una unidad 64T64R más ligera, Huawei tardó sólo un día en anunciar su propia unidad de las mismas características y un kilogramo menos. Esta vez, han pasado ya varios días desde que Ericsson la anunció y Huawei no ha la replicado.

Procesador de red mejorado de Nokia

Nokia, mientras tanto, acaba de actualizar su procesador de redes de Internet, el FP5, que consigue una reducción del consumo de energía del 75% y duplica la capacidad del anterior FP4, introducido en 2017 y que funcionaba a 2,4 terabits por segundo. El FP5 consume 0,1 W/GB frente a los 0,4 W/GB del FP4, asegura Heidi Adams, responsable comercial de redes ópticas e IP de la compañía finlandesa, y es el primero de Nokia en soportar interfaces Ethernet de 800 GB/s.


Como se ve en el gráfico superior, Nokia actualiza su procesador de red cada cuatro o cinco años, cada vez con mayores prestaciones. En el FP5, se ha conseguido con una mayor integración de los transistores, ahora con reglas de diseño de siete nanómetros frente a los 16 nanómetros de la generación anterior. También, se ha logrado encapsular más circuitos en un único chip, con la consiguiente mejora de rendimiento.

 

La compañía finlandesa también ha incorporado sistemas de protección de las redes adicionales, gracias en parte a la compra de Deepfield, una compañía de analítica, en 2017, y que obviamente no pudo integrar en la cuarta generación FP4. Nokia prevé hacer las primeras pruebas reales de FP5 a finales de año y empezar a distribuir redes con esta nueva plataforma a partir de la primera mitad del año que viene. No será necesario reemplazar los soportes y sistemas de refrigeración, facilitando así la tarea a los integradores.

Huawei confía en que seguirá haciendo frente a las sanciones que le imponga Estados Unidos y por ello está invirtiendo fuertemente en software, en computación en la nube y en reforzar sus patentes de propiedad intelectual

Orange y NTT DoCoMo han sido los primeros operadores en comunicar que utilizarán este procesador. Adams destaca que, aparte de la mejora de prestaciones, la importancia del procesador se ve cuando todos los servicios están a pleno rendimiento y la integración de las funciones de seguridad de red. La consultora Dell’Oro asegura, por su parte, que el FP5 no tendrá un efecto inmediato en la posición del mercado de Nokia, pero proporciona una hoja de ruta favorable, siguiendo los pasos del FP4.

 

Curiosamente, cuando Nokia introdujo el FP4 hace cuatro años, destacó que el chip a medida era muy apropiado para los gigantes de Internet, pero en la presentación del FP5 apenas se menciona este hecho y también ha sido mucho más discreta. Probablemente, el motivo es que Nokia ha tenido en los últimos dos años muchos problemas a raíz de su decisión de fabricar los chips para las unidades de radio 5G con redes lógicas programables, en vez de hacer chips a medida, lo que hizo que perdiera cuota de mercado, al resultar los equipos comparativamente más caros de fabricar respecto a los de la competencia. En aquel momento, Nokia pensó que 5G se lanzaría más tarde (aún no se había decidido adelantarla con el 5G NSA (Non-Stand Alone); un error de cálculo que incluso costó el puesto al anterior consejero delegado.

 

La estrategia de redes IP y ópticas de Nokia ha sido mucho más exitosa que la de los equipos móviles. En la primera mitad de este año, la división de infraestructura de redes de Nokia ha facturado 3.500 millones de euros, el 24% en términos contantes. Como es lógico, Nokia espera repetir el éxito con el FP5. Algunos observadores, de todas maneras, no acaban de estar convencidos con las redes que funcionan con chips fabricados totalmente a medida en vez de emplear, aunque sea en parte, componentes estándar. La discusión está en pleno apogeo con las redes móviles y el interés por fabricar sistemas abiertos y desagregados. Sería dramático que Nokia se hubiera vuelto a equivocar, esta vez no con las redes móviles sino con la infraestructura de red.

Nuevo enfoque y visión de Ericsson

El mundo de las telecomunicaciones está sometido a unos cambios vertiginosos muy difíciles de predecir, por lo que no se puede dar nada por descontado. Para adecuarse de la mejor forma posible a estos cambios, Ericsson ha renovado su misión, con la vista puesta en las grandes posibilidades que, a su juicio, permite la conectividad sin límites Fue el pasado 27 de septiembre cuando Ericsson anunció el nuevo propósito y visión de la compañía. Su propósito es “crear conexiones que hagan posible lo inimaginable” y con la visión de “mejorar las vidas, redefinir los negocios y liderar un futuro sostenible, en un mundo con conectividad sin límites”.

 

Para Börje Ekholm, presidente y consejero delegado de Ericsson, “el nuevo propósito y visión se fundamentan en los valores de la empresa: respeto, profesionalidad, perseverancia e integridad”. Y añade que se esfuerzan en impulsar la cultura de la integridad e incorporar sus valores en su forma de trabajar. “Seguimos trabajando en esta línea y nos comprometemos a mejorar la responsabilidad, la confianza y el respeto en nuestras personas, clientes y otras partes interesadas, al mismo tiempo que garantizamos el éxito sostenible de la empresa en el futuro”, precisa Ekholm en su comunicado.

Huawei también quiere reinventarse, ahora que ha logrado que liberen a su directora financiera, Meng Wanzhou, que durante casi tres años ha estado retenida en Canadá por una demanda interpuesta por el Gobierno de Estados Unidos. Meng Wanzhou, hija de Ren Zhengfei, fundador y responsable ejecutivo de Huawei y que se considera la heredera de la compañía, proclamó al volver a China que “toda la frustración y dificultades, gratitud y emoción, constancia y responsabilidad se transformarán en una oportunidad para avanzar, con coraje y determinación”.

 

El impacto que ha tenido sobre Huawei la prohibición de la Administración estadounidense de que se usen equipos de la compañía china en el Gobierno federal, que las compañías estadounidenses no puedan venderle nada sin una licencia de exportación ni que se puedan suministrar cualquier tipo de semiconductor diseñado o fabricado por tecnología o equipos estadounidenses ha sido brutal. En la primera mitad de este año, la facturación de Huawei ha caído un 30% comparado con el mismo periodo del año anterior.

Huawei invierte en software y propiedad intelectual

Huawei prevé que las restricciones impuestas por Estados Unidos durarán mucho tiempo, aún en la eventualidad de que el Gobierno chino y el estadounidense resuelvan de alguna manera sus disputas comerciales. Ayer mismo, la representante del Comercio Exterior estadounidense, Katherine Tai, de ascendencia china, esbozó la nueva política comercial de su Gobierno con el chino y dijo que espera hablar “con franqueza” con el viceprimer ministro chino, Liu He, por teléfono en los próximos días. No existe, por el momento, ninguna fecha para iniciar conversaciones a nivel formal.

 

Inicialmente, se esperaba que Tai sugiriera que Estados Unidos estaba dispuesto a adoptar una posición más suave en sus negociaciones comerciales con China en el futuro, pero la mayoría de observadores que siguieron la conferencia son escépticos de que ello sea posible a corto plazo, a tenor de lo que escucharon. Para Tai, China no está cumpliendo los compromisos comerciales que acordó con el presidente Donald Trump, lo que China niega vehementemente, y ahora no se prevé un cambio importante en las relaciones comerciales entre ambos países.

 

Huawei está invirtiendo fuertemente en investigación y desarrollo para intentar librarse de las sanciones estadounidenses. Se trata de desarrollar más intensamente software de redes de telecomunicaciones, para no utilizar tantos chips, y de volcarse en las tareas de inteligencia artificial y la computación en la nube.

 

Otra de las prioridades de Huawei es reforzar su cartera de patentes esenciales, tanto en telefonía móvil 5G y 6G como en las patentes de inteligencia artificial y computación en la nube. Huawei posee ahora una importante cartera de patentes de todo tipo, pero está dispuesta a potenciarla. Además, Huawei ya es muy fuerte en el mercado IoT y soluciones empresariales de todo tipo y está entrando de manera decidida en el sector de los coches conectados y eléctricos.

 

La inversión en el desarrollo de la próxima generación de telefonía móvil, la 6G, también es prioritaria para Huawei, aunque su actual presidente rotatorio, Eric Xu, dijo hace un par de semanas, en la jornada tecnológica Huawei Connect, que se están creando demasiadas expectativas en la nueva generación de telefonía móvil y que se corre el riesgo de politizarse en exceso.

 

Xu reconoció que su compañía ha perdido mucha facturación con su división de teléfonos móviles (su filial Honor ha sido vendida a un grupo de empresas controladas por el Gobierno chino, con la esperanza de eludir las sanciones) y tardará muchos años en recuperarse. Sin embargo, dejó claro que su compañía ya se ha acostumbrado a las sanciones estadounidenses y no importa cuántas restricciones se añadan, porque considera que su empresa está preparada para hacerles frente.

 

Huawei cuenta con el apoyo de los tres operadores de telefonía móvil de su país, a los que les suministra la gran mayoría de los equipos que necesitan, aparte de otros países cercanos, y que le permite mantener una gran parte de su facturación tradicional en redes de telefonía móvil, especialmente en 5G. También confía en la transformación digital derivada de la recuperación económica de China y del impulso de la economía basada en el menor consumo de carbono.

 

El negocio más prometedor, dijo Xu, es el que promueve la división empresarial de Huawei. Ya representa una facturación de 100.000 millones de yuan, unos 15.500 millones de dólares, con un aumento del 23% respecto al año pasado gracias a las ventas de equipos de redes locales, cloud y soluciones inteligentes. Aunque es una parte aún pequeña de Huawei, porque supone el 11% de la facturación total de la compañía, es una vía de crecimiento muy clara, aseguró el directivo.

 

Las tres grandes fabricantes de equipos de telecomunicaciones, Huawei, Ericsson y Nokia, que controlan cerca del 70% de las facturación mundial con sus soluciones fundamentalmente cerradas, se están preparando, cada una a su manera, para hacer frente a la fuerte competencia que se avecina en el sector, bien sea por la transformación de las redes debido a Internet, los servidores en la nube y las tareas de inteligencia artificial como por la tendencia hacia los sistemas más abiertos y más basados en software y menos en semiconductores y equipos físicos.

 

El mercado de telecomunicaciones siempre ha estado en constante transformación desde sus inicios en la telegrafía y después en la telefonía, por lo que tampoco les viene de nuevo a sus fabricantes de equipos. Como ha recordado Börje Ekholm al dar cuenta de la nueva visión de Ericsson, “durante casi 150 años nuestra tecnología ha transformado casi cada sector de la sociedad y las redes que construimos ya conectan miles de millones de personas y pronto conectarán casi cualquier cosa que podamos imaginarnos”.