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Las redes fijas inalámbricas siempre tienen un futuro muy prometedor

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Las redes de acceso fijo inalámbrico (FWA) ya tenían con 4G un futuro prometedor y con 5G mucho más, debido a sus capacidades intrínsecas acrecentadas. Sin embargo, se trata de una tecnología de acceso a Internet a gran velocidad que es muy útil en zonas relativamente aisladas y donde no se dispone de un gran despliegue de fibra óptica. Esto provoca serias limitaciones, sobre todo en el sur de Europa y especialmente en España, donde la fibra óptica ya llega ahora a múltiples poblaciones, incluso en las que tienen poca densidad de habitantes. El auge del despliegue de fibra en otros muchos países hace que FWA sea para muchos la eterna promesa, que no acaba de cumplirse del todo, aunque con 5G tendrá más posibilidades.

Las redes Fiber Wireless Access, más conocidas por sus siglas FWA, son un poco como la actualización de los enlaces por microondas de hace unas décadas entre dos puntos relativamente alejados, sólo que a mucha menor escala, tanto en capacidad de transmisión de señales como de distancia entre enlaces fijos. Es una solución, de todas formas, que puede utilizarse en muchas zonas de cualquier territorio, hasta ser una solución universal para pequeños núcleos de población, allí donde el tendido de redes fijas de fibra óptica sea difícilmente rentable en esta década.

En el informe de movilidad de Ericsson (EMR)  del pasado junio, la compañía sueca pronosticaba que las conexiones FWA se triplicarían y casi alcanzarían los 160 millones a finales de 2025, respecto a las 51 millones de finales de 2019. Mientras se estima que a finales de 2019 las conexiones FWA representaban el 15% del tráfico total de datos en redes móviles a nivel mundial, para finales de 2025 Ericsson proyectaba que supondrían el 25% del total. Esto significaría un crecimiento brutal del tráfico soportado por las redes FWA, cercano a multiplicarse por ocho entre finales de 2019 y de 2025. Las redes FWA soportarían 53 exabytes mensuales a finales de 2025 frente a los 220 exabytes mensuales de tráfico de datos móviles totales estimados, como se puede ver en los dos gráficos inferiores, extraídos del informe de Ericsson.

Ericsson calcula que 185 operadores de todo el mundo prestan ahora servicios mediante la tecnología FWA, de los 309 operadores que ofrecen servicios móviles (y que representan el 98% de la facturación global). Esto hace que el número de operadores se haya duplicado entre diciembre de 2018 y junio de 2020. Los mismos autores del estudio reconocen que los datos actuales pueden variar según la definición y alcance de la tecnología FWA. Para Ericsson, FWA es una tecnología de acceso de banda ancha por medio de una red móvil y a través de un terminal de acceso fijo. Este terminal puede ser un equipo situado en el interior, encima de una mesa o al lado de una ventana, o en el exterior de la casa o vivienda, sea en la azotea o montado sobre una pared orientada hacia la señal. Pero no se incluyen ni los routers ni los lápices de acceso inalámbrico o los smartphones que hacen de router a través de Wi-Fi.

La tecnología FWA no es nueva ni especialmente innovadora, pero 5G le proporcionará mayores prestaciones y posibilidades y una buena alternativa a la banda ancha por fibra óptica en distintos países y mercados

Como indica Ericsson en su informe de movilidad, hay tres factores básicos que hacen prever que el mercado FWA crecerá mucho en los próximos años y también el número de conexiones. En primer lugar, la demanda de conectividad de banda ancha y de servicios digitales continúa aumentando entre los consumidores y empresas. Las conexiones FWA sobre 4G o 5G son cada vez más eficientes respecto a las alternativas con cable en áreas donde la infraestructura fija es limitada y su mayor capacidad hace que el coste para los operadores por gigabyte distribuido sea más bajo. En tercer lugar, los Gobiernos están impulsando la conectividad de banda ancha con programas y subsidios y FWA se considera una alternativa vital en áreas rurales.

Medio millón de suscripciones FWA en 2030

La consultora Counterpoint es también muy optimista en relación al auge de FWA. Según sus cálculos, en 2030 habrá un poco más de 500.000 suscripciones FWA en todo el mundo y casi el 90% de ellas, a finales de esta década, serán FWA con tecnología 5G. La comparación de este pronóstico de Counterpoint con el de Ericsson es complicado, porque el de la compañía sueca alcanza hasta finales de 2025 y el de Counterpoint hasta 2030. Tampoco está claro que el concepto de suscripción y conexión sea lo mismo, porque una conexión podría servir para varias viviendas si están lo suficientemente próximas y la señal elevada, como todas ellas para varios usuarios.

El desarrollo de la tecnología 5G FWA será muy acelerado en esta década, con un crecimiento anual del 45%, calcula Counterpoint. Este aumento tan elevado se debe, lógicamente, a que el número de conexiones actuales 5G FWA es insignificante, de 10,3 millones según la consultora, para llegar a 459 millones en 2030 y rozar el medio millón con el mercado FWA global, 4G y 5G.

Donde habrá mayor penetración de 5G FWA en 2030 será en Europa, con el 31% del total, como indica el gráfico superior, seguido de Asia Pacífico con el 20%. El continente euroasiático representará, por tanto, la mitad del mundial 5G FWA. América supondrá en conjunto el 31% del total, con Norteamérica el 14% y Centro y Sudamérica el 17%, mientras que Oriente Medio y África comprenderán el 18% restante. Dentro de estas amplias regiones geográficas, lógicamente, habrá muchas diferencias por países y regiones del mundo.

60% de viviendas con acceso a banda ancha fija

En la actualidad, se calcula que hay 2.000 millones de hogares en el mundo y se estima que a finales de 2019 unos 1.200 millones tenían acceso a una conexión de banda ancha fija, el 60% del total de viviendas, mientras que para finales de 2025 se supone que la proporción podría llegar al 70%, unos 1.400 millones de hogares, según la consultora Omdia. Las redes FWA están incluidas en estos cálculos de acceso a banda ancha fija, donde las redes FWA representan alrededor del 10% del total. Se presume, además, que la tecnología FWA servirá para reemplazar alrededor de 300 millones de conexiones DSL existentes, fundamentalmente con cables de par de cobre que están llegando al límite de sus posibilidades.

La tecnología FWA tendrá cada vez mayor mercado potencial, pero la competitividad de las otras tecnologías de acceso de banda ancha, en especial las fijas a través de fibra óptica, será también mayor

Estas 1.200 millones de conexiones de banda ancha fija a viviendas particulares y empresas, que presumiblemente serán 1.400 millones dentro de cinco años, sirven a varios usuarios que utilizan la misma conexión. Un cálculo prudente considera que de 2.500 a 3.000 millones de usuarios tienen acceso, o la posibilidad, de una conexión de banda ancha fija. La previsión de que hayan 160 millones de conexiones FWA a finales de 2025 hace que unos 570 millones de usuarios individuales tengan acceso a una conexión de banda ancha por medio de una red de telefonía móvil, que en el último tramo, el considerado generalmente “la última milla”, será a través del aire.

Con la pandemia, que cada vez se ve más difícil que termine a corto plazo y que incluso se logren niveles de transmisión reducidos rápidamente, el confinamiento de la población será aún muy amplio en los próximos meses. Con mayor tiempo de estancia dentro de los hogares habrá, además, mayor necesidad de acceso a los servicios digitales, sobre todo para el teletrabajo y teleaprendizaje, y también para las tareas de ocio con el ordenador y visionado de televisión en streaming. Los servicios digitales a gran velocidad ya están siendo mucho más imprescindibles a raíz de la pandemia y su demanda mucho más elevada.

En este contexto, los servicios FWA lo tienen todo a su favor para expandirse, aunque tienen un techo relativamente limitado para crecer. Por un lado, porque las infraestructuras fijas a través de redes de fibra no hacen más que extenderse por todos los países desarrollados y cubren poblaciones más reducidas. Y, por otro, porque las redes móviles 4G ya tienen una muy amplia cobertura y con muchas más posibilidades con 5G en unos pocos años.

El acceso a servicios de banda ancha a través de redes móviles puede ser una gran alternativa para viviendas con un uso ocasional. Por ejemplo, las segundas residencias aisladas, donde el acceso a través del smartphone y su conexión por Wi-Fi al ordenador o al televisor puede ser suficiente. Y rentable para los usuarios el no tener una conexión a banda ancha fija, sea FWA o por fibra, si se utiliza relativamente poco y la tarifa de acceso a datos con la red móvil es asequible con incluso ilimitada como están haciendo muchos operadores.

Mercado FWA amplio, pero limitado

La tecnología FWA tendrá, por tanto, cada vez mayor mercado potencial, pero la competencia con las otras tecnologías de acceso, en especial las fijas a través de fibra óptica será también mayor. En Alemania, por ejemplo, la infraestructura mediante fibra óptica es ahora muy insuficiente, como también en Gran Bretaña e Italia, por citar tres de los principales mercados de banda ancha, que ahora se sirven principalmente a través de cables de par de cobre o coaxiales pero no de fibra óptica, aunque se está intentando resolver esta carencia. En Alemania, el reciente acuerdo entre Deusche Telekom y Telefónica para desplegar una gran infraestructura compartida FTTH (Fiber to the Home) es un buen ejemplo del auge actual de la fibra óptica.

En España, gracias a la amplia cobertura de la banda ancha con fibra óptica, cerca del 82% de la población en 2019, hace que la tecnología FWA tenga un mercado muy limitado, sólo interesante en zonas concretas, y además también se podría cubrir con redes móviles 5G en la nueva banda de 700 MHz a licitar, según está previsto, en el primer trimestre de 2021. Francia es otro de los mercados poco interesantes para FWA porque, si bien la infraestructura de fibra óptica es bastante inferior a la de España, del 46% en 2019, en los próximos se quiere que sea muy extensa.

En definitiva, de los grandes mercados europeos de banda ancha, los más importantes para el auge de FWA son Alemania y el Reino Unido. El caso de Italia es un poco particular porque será, según Omdia, el que tendrá más suscripciones FWA en 2024, cerca de dos millones, pero crecerá poco, porque ya tiene este 2020 poco más de 1,5 millones de suscripciones. Alemania dispondrá de 1,5 millones de suscripciones FWA en 2024, frente a los 218.000 actuales, mientras el Reino Unido contará, según los cálculos de Omdia, con 1,13 millones de suscripciones FWA en 2024 frente a los 191.000 actuales.

El mercado español y francés crecerá, proporcionalmente, a niveles parecidos al alemán y el británico, pero partirán este año de cotas bajas, 143.000 suscripciones en el caso español y 68.000 en el francés. Debido a la gran penetración de la fibra óptica en España y Francia, el crecimiento del mercado FWA será en los próximos años muy inferior a los otros grandes mercados europeos citados. Aún así, se esperan 464.000 suscripciones FWA en España y 267.000 en Francia en 2024, siempre según Omdia.

La futura evolución de FWA dependerá, en gran parte, del despliegue en los próximos años en los distintos mercados de la fibra óptica y de la cobertura 5G con ondas milimétricas, que permiten que la señal recorra grandes distancias por el aire a gran velocidad, para después redistribuirlas, y con bandas 5G bajas, que permiten grandes coberturas inalámbricas aunque a relativa baja velocidad. Otro factor clave será el desarrollo de los receptores FWA. A este respecto, el establecimiento por parte del FWA Technology Forum a finales de julio, de una plataforma común de equipos FWA, con el apoyo de la asociación GSA, fabricantes de chipset y operadores, contribuirá a que los terminales sean más compatibles, con mayores prestaciones y más económicos.

En realidad, FWA no es ni una nueva tecnología ni un servicio especialmente innovador, porque ya se inició hace veinte años. Se trata, más bien, de una alternativa a los servicios de banda ancha, fijos o puramente inalámbricos por medio de routers Wi-Fi. El despegue de FWA será inversamente proporcional a los servicios de banda ancha en cada uno de los mercados. En algunos, FWA irá muy bien porque las otras tecnologías que proporcionen banda ancha no estarán tan evolucionadas, mientras que en otros mercados será a la inversa. FWA no deja de ser, en muchos aspectos, una tecnología de nicho, a la que 5G le proporciona nuevas posibilidades.