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Las grandes operadoras europeas crean un etiquetado que identifica los móviles más sostenibles

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Las cinco grandes operadoras móviles europeas han creado un sistema de etiquetado que ofrece una puntuación global del grado de sostenibilidad que ofrecen los smartphones que comercializan, junto a una valoración de los cinco parámetros que se considera más importantes: duración del dispositivo, posibilidad de que sea reparado, de que se recicle, de su eficiencia climática y del uso de recursos naturales. Este etiquetado estará disponible a partir de este mes de junio en todas las tiendas de las operadoras con presencia comercial y, de entrada, con los teléfonos de 16 fabricantes.

 

El nuevo sistema de etiquetado, denominado Eco Rating, “permitirá a los consumidores identificar y comparar los teléfonos móviles más respetuosos con el medio ambiente para animar a los fabricantes a reducir el impacto ecológico de sus dispositivos”, asegura el comunicado  de las operadoras. La iniciativa Eco Rating “proporcionará información sólida y precisa sobre el impacto medioambiental de los teléfonos móviles (tanto inteligentes como básicos) en relación a su producción, uso, transporte y desechado”, añade.

 

Eco Rating evaluará globalmente a cada dispositivo del cero al cien y también se incluirá una valoración de cinco aspectos que se consideran básicos. La evaluación se hará con una selección de teléfonos de 16 marcas comerciales, a la que se sumarán más en el futuro. Los socios de lanzamiento son Bullitt Group (fabricante de los móviles robustos de Cat y Motorola), Doro, HMD Global (que hace los móviles de la marca Nokia, Huawei, MobiWire, Motorola/Lenovo, OnePlus, OPPO, Samsung Electronics, TCL/Alcatel, Xiaomi y ZTE. Están, por tanto, los principales fabricantes pero, como suele ocurrir en estos casos, Apple no ha querido saber nada de la iniciativa.


El objetivo de Eco Rating es “facilitar a operadoras y clientes una amplia gama de puntuaciones para ayudar a demandar productos más respetuosos con el medioambiente”. Cada modelo de móvil recibirá una puntuación global con un máximo de 100 puntos que determinará el rendimiento medioambiental del dispositivo a lo largo de su ciclo de vida. La etiqueta Eco Rating también destacará cinco aspectos clave de sostenibilidad, proporcionando información adicional sobre su duración, posibilidad de ser reparado, grado de reciclaje posible, su eficiencia desde un punto de vista climático y el uso de recursos naturales.

 

En el gráfico inferior se detallan un poco los aspectos a que se refieren cada uno de estos cinco parámetros. Por ejemplo, en la duración se valora la robustez del dispositivo, la duración de la batería y el periodo de garantía del dispositivo y sus componentes. La eficiencia climática evalúa la cantidad de emisiones de gases invernadero que se emiten durante todo el ciclo de vida del dispositivo y perjudican al clima mientras que la eficiencia de los recursos puntúa el impacto causado por la utilización de recursos naturales en su fabricación. La facilidad con que se podría reparar el dispositivo y su posibilidad de reciclado son los otros dos parámetros evaluados.


La metodología Eco Rating se basa en los conocimientos de la industria y en las mejores prácticas recogidas en anteriores iniciativas de etiquetado medioambiental, precisa el comunicado, y se ha desarrollado con el apoyo técnico y la supervisión de IHOBE (agencia de titularidad pública especializada en el desarrollo económico, la sostenibilidad y el medioambiente), con la participación de los fabricantes de los terminales y utilizando las últimas normas y directrices de la Unión Europea, UIT-T, ETSI e ISO, con nuevos parámetros introducidos en su caso.

Eco Rating en 24 países europeos a partir de junio

La metodología Eco Rating se implantará en 24 países europeos, la gran mayoría: Albania, Austria, Alemania, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Macedonia del Norte, Montenegro, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Suecia y Turquía. De momento, hay solo unas pequeñas ausencias de países del Este de Europa y Suiza, que no pertenecen a la Unión Europea, y Holanda, aunque grandes mercados, como Turquía y Gran Bretaña, sí forman parte del programa pese a no pertenecer a la Unión Europea.

 

La puntuación de cada dispositivo se calculará en base a la utilización de una “consistente metodología de evaluación que tratará de forma igualitaria y objetiva 13 distintos impactos medioambientales y seis criterios de economía circular”, pero no todos los detalles de estos 19 criterios serán visibles a los consumidores. Este etiquetado de los dispositivos se introducirá a partir de este mes de junio en “los puntos de venta de los 24 países europeos en los que están presentes” las cinco grandes operadoras móviles europeas que han creado la iniciativa.

 

No está claro, sin embargo, si el nuevo sistema de etiquetado estará disponible sólo en las tiendas físicas y los sitios de Internet de las cinco operadoras o también se ampliará a los dispositivos que se vendan en otros canales, como tiendas físicas y plataformas de comercio electrónico independientes, como han hecho notar algunos medios de comunicación. Es previsible, de todas formas, que algunos canales de venta independientes, tanto físicos como virtuales, aprovechen el etiquetado para promocionar algunos de los smartphones que quieran promocionar especialmente.

Cada modelo de móvil recibirá una puntuación global con un máximo de 100 puntos que determinará el rendimiento medioambiental del dispositivo a lo largo de su ciclo de vida y se añadirán otros cinco criterios

El objetivo es que los consumidores puedan identificar y comparar de forma sencilla los smartphones que son más respetuosos con el medio ambiente, aunque está claro que es sólo uno de los muchos criterios que utilizan los consumidores a la hora de adquirir un dispositivo. Los dos principales, como suelen ser el precio y las prestaciones globales, sólo entran de forma muy indirecta en el Eco Rating. Lo que se pretende principalmente con la iniciativa es reducir el impacto ecológico de los dispositivos pero el aspecto de la duración del smartphone, y especialmente de su batería, es de interés para todos los consumidores, no solamente los que tienen mayor conciencia medioambiental.

Interés de las operadoras por el medio ambiente

Las operadoras de telecomunicaciones hace años que han mantenido una actitud proactiva con relación a la preservación del medio ambiente y especialmente con la reducción del consumo de energía de sus redes de telecomunicaciones. También les interesa que los terminales sean lo más eficientes posible, porque así los consumidores tienen menos necesidad de recargar continuamente los móviles y su grado de satisfacción es mayor.

 

Es evidente que si se incluye en el smartphone una batería que almacena mayor cantidad de energía el terminal necesitará menos recargas, pero lo fundamental es que sea lo más eficiente posible; es decir, que consuma el mínimo de energía, tanto cuando está en funcionamiento como cuando está en modo de espera. El diseño del terminal en cuanto a la integración de sistemas de gestión de energía muy eficientes en el procesador, pantalla y en el módem para la conexión de las antenas internas y externas es fundamental, como evidentemente que la batería pueda almacenar gran cantidad de energía por unidad de volumen y que permita un gran número de recargas y que no se pierda mucha capacidad con cada recarga.

 

Con la introducción de cada generación de telefonía móvil, uno de los principales caballos de batalla ha sido conseguir que los nuevos terminales no consuman excesiva energía al utilizar las nuevas funciones que permiten las nuevas generaciones móviles. Pasó con el 3G, después con el 4G y ahora con el 5G. En los primeros smartphones 5G que salieron hace ya dos años, el consumo de energía era muy elevado cuando los terminales conseguían conectarse a una red 5G. Tanto es así, que incluían una función de desconexión automática a las redes 5G y operaban por defecto con las redes 4G.

Las cinco operadoras que ahora han lanzado Eco Rating están firmemente comprometidas con reducir drásticamente sus emisiones de gases invernadero antes de 2040, un tema que será promocionado en el MWC21 de finales de junio

Con el tiempo, los nuevos terminales consumen menos energía y son mucho más eficientes en general, sea con la conexión a una red móvil 4G o 5G, y de esta manera el grado de satisfacción del usuario es mayor. La eficiencia energética de un smartphone es muy difícil de evaluar, como en casi todos los dispositivos electrónicos, porque depende en grado sumo del uso que haga el usuario del terminal. No gasta la misma energía un terminal con el que se hacen muchas fotos o vídeos o se baja mucha información de Internet y se procesa que el que se hace un uso muy moderado del mismo.

 

Para las operadoras, que los terminales sean muy eficientes, sobre todo con la comunicación con las antenas externas, es importante porque los usuarios los pueden utilizar más sin miedo a quedarse a quedarse sin batería. Lo fundamental para las operadoras es que sus redes utilicen el mínimo de energía posible, porque la repercusión en el consumo de energía de una red móvil, si se utiliza un terminal más o menos eficiente, es muy baja. Lo básico es que todo el ecosistema de telefonía móvil sea energéticamente muy eficiente.

 

Con cada nueva generación de móviles, se suele decir que su eficiencia energética es mucho mayor. Con la 5G, es común decir que se reduce por diez el consumo de energía respecto a 4G, como también pasó con las generaciones anteriores. La consecución de la eficiencia energética de cada nueva generación no es, sin embargo, inmediata, sino que se logra al cabo de varios años, conforme las nuevas estaciones de radiocomunicación se consigue que sean más eficientes.

 

Además, con cada nueva generación móvil aumenta de forma espectacular el consumo de datos, con lo que el consumo global de energía de las redes es mayor. Si se logra que una red 5G sea diez veces más eficiente que una 4G pero el consumo de datos se multiplica por cien, está claro que el consumo global de energía de las redes habrá aumentado por diez, aunque las nuevas redes que se utilicen sean más eficientes. Como el coste de la energía es cada vez mayor, los primeros interesados en reducir drásticamente el consumo de energía de sus redes son los operadores y si los terminales son también más eficientes mucho mejor.

Mobile Net Zero antes de 2050

De ahí que los operadores de telecomunicaciones se hayan esforzado desde los inicios en reducir el consumo de energía de sus redes y que sean más eficientes , puesto que la factura de electricidad representa una parte cada vez mayor de sus gastos. De hecho, las operadoras de telecomunicaciones han sido las más comprometidas en la preservación del medio ambiente y ya en febrero de 2019 el consejo de la GSMA, que agrupa a la mayoría de los grandes operadores, hizo público su compromiso de alcanzar las emisiones de cero carbono antes de 2050, como expuso en el informe Mobile Net Zero

 

Un año después, en febrero de 2020, los representantes de la industria de telefonía móvil a través de la GSMA priorizaron la lucha contra el cambio climático y anunciaron su soporte a la Iniciativa global de sostenibilidad electrónica (GeSI) de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y de Objetivos basados en la ciencia (SBTi) para aminorar el impacto del cambio climático y su compromiso, como representante de parte de la industria de tecnologías de la información, para reducir las emisiones de gases invernadero.

 

Según la GSMA, 29 grupos de operadores de telecomunicaciones, que representan el 30% de las conexiones móviles globales, se sumaron a los objetivos SBTi en febrero del año pasado para reducir al menos el 45% de sus emisiones de carbono en esta década. El director general de la GSMA, Mats Granryd, expresó su deseo de que el sector de las tecnologías de la información sea la espina dorsal de la futura economía y juegue un papel primordial en alcanzar la economía de suma cero (net-zero).

 

Hace un mes, a finales de abril, el 65% de la industria móvil está comprometida con los objetivos SBTi y 60 operadores, que representan más de dos tercios de las conexiones móviles a nivel global, se han comprometido a dar cuenta de su huella ambiental para ser más transparentes ante los inversores y clientes. El pasado marzo, las operadoras DT, Orange, Vodafone y Telefónica se unieron a la iniciativa digital verde impulsada por la Unión Europea.

 

En el MWC21 que se celebrará a finales de junio en Barcelona, se volverá a insistir en dar un gran soporte a los Objetivos de desarrollo sostenible de la ONU (SDGs), como en anteriores ediciones del Mobile World Congress. Granryd confirmó hace pocos días que el tema del MWC21 de Connected Impact, continuación del lema de Intelligent Connectivity del MWC19, se quiere que la conectividad tenga un impacto total sobre las industrias, la sociedad y los gobiernos. Las cinco operadoras que ahora han lanzado Eco Rating están firmemente comprometidas con reducir drásticamente sus emisiones.