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La red 5G de EE UU es la más lenta del mundo, aunque la banda C la hará más rápida

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La red 5G de Estados Unidos se sitúa entre las más lentas del mundo que se han lanzado comercialmente en los últimos 20 meses, con una velocidad media de bajada entre 48 y 58 megabit por segundo por parte de los tres operadores nacionales, según el último informe de enero de Opensignal. Esta velocidad es bastante inferior al objetivo proclamado por los operadores de alcanzar los 100 megabits por segundo. Cuando estén disponibles y operativos los 280 megahercios de la llamada banda C ahora subastada, la situación cambiará radicalmente, porque los operadores tendrán suficiente espectro en la preciada banda media y prevén invertir decenas de miles de millones de dólares en infraestructura 5G en los próximos años.

 

El pasado 15 de enero concluyó la primera fase de la subasta de 280 megahercios de una porción de la banda C, situada entre los 3,7 y 3,98 megahercios, en la que se alcanzó la cifra récord de 80.900 millones de dólares tras 97 pujas realizadas desde que empezó el 8 de diciembre. A este importe habrá que añadir cerca de 13.500 millones de dólares para compensar a las compañías de satélite, que ahora ocupan con la debida licencia esta porción de espectro, y cubrir el coste de reubicarlas, que deberán pagar los operadores que han obtenido la licencia.

 

El 8 de febrero empezó la segunda fase, de asignación de las frecuencias subastadas, de la llamada Auction 107 de la FCC, el órgano regulador de las telecomunicaciones en Estados Unidos. La presidenta en funciones de la FCC y que se hará cargo de concluir la subasta es ahora Jessica Rosenworcel, que sustituye al anterior presidente, Ajit Pai, que dimitió al entrar el nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

La escasez de bandas medias para 5G, en torno a 3,5 GHz, es lo que hace que las operadoras de Estados Unidos ofrezcan una velocidad de bajada en el entorno de 50 Mbit/s, entre las más bajas del mundo

Como señala Rosenworcel, la subasta ha excedido las expectativas iniciales (se ha duplicado la cifra prevista) y “ahora nos esforzaremos para comercializar rápidamente esta pieza crítica del espectro de la banda media, para ayudar a que los consumidores estadounidenses entren en la siguiente generación de servicios inalámbricos”.

 

En esta fase de asignación, los operadores que han conseguido alguno de los 5.684 bloques de espectro en que se han repartido los 280 megahercios tendrán la opción de pujar por la licencia de las frecuencias específicas que quieren. A los que no participen se les asignarán las frecuencias contiguas que corresponden a los bloques genéricos por los que han pujado, lo que debería permitir un despliegue eficiente de servicios de alta capacidad y baja latencia. En España, el proceso de reasignación de las licencias 5G de 3,5 GHz aún no se ha realizado, pese al tiempo transcurrido; solo Vodafone tiene espectro contiguo, lo que pone a Telefónica y Orange en desventaja.

 

La FCC no anunciará los resultados de la subasta hasta que concluya la fase de asignación, pero los analistas financieros de Raymond James calculan que Verizon habrá pujado por unos 30.000 millones de dólares, AT&T por unos 20.000 millones, Comcast/Charter por 15.000 millones, T-Mobile por 11.000 millones y Dish Network por 2.000 millones, entre los operadores nacionales.

Quejas por la interferencia con los radares de los aviones

La discusión sobre el uso de la banda C para servicios 5G no habrá, sin embargo, concluido con la asignación de las frecuencias subastadas. Aparte de que se tendrá que reubicar y compensar a las compañías de satélite que ahora utilizan la porción del espectro subastado (entre ellas las europeas Intelsat y SES que distribuyen señales de TV y radio en Estados Unidos), muchas asociaciones de compañías de aviación y de pilotos y el Pentágono ya han puesto el grito en el cielo, porque argumentan que las señales 5G que utilicen la banda C subastada podrían interferir en las maniobras de los aviones del país.

 

En un largo artículo de Defense News de poco después de iniciarse la subasta, más de una docena de grupos de aviación comerciales señalaban que el uso de la banda C podría llevar a “fallos catastróficos” en los aviones y “múltiples muertos” potenciales, instando a la FCC a que la paralizase y se estudiase el tema más detenidamente. El Ministerio de Defensa también está muy preocupado por la situación.

 

Un informe de 231 páginas del pasado 7 de octubre realizado por la RTCA, una organización que trabaja con la FAA (Federal Aviation Administration) para desarrollar estándares seguros en la aviación, ya alertaba de que las señales 5G podrían interferir con la lectura de los altímetros de radar de corto alcance de todos los aviones y helicópteros. Y no sólo en la porción de la banda C subastada sino también las emisiones espúreas 5G podrían interferir en la banda protegida de 4,2 a 4,4 GHz, en el caso de que no se tomaran medidas de mitigación.

AT&T y Verizon pujaron muy fuerte en la subasta de la banda C, porque no tienen muchas licencias en la banda media del espectro, mientras que T-Mobile dispone de algunas gracias a su fusión con Sprint

En cualquier caso, Ajit Pai, el anterior presidente de la FCC, hizo caso omiso de las advertencias y aceleró el proceso de celebración de la subasta, iniciándola pocos días antes de que finalizara la presidencia de Trump y dimitiendo de su cargo con la llegada del nuevo presidente. La presidenta en funciones, Jessica Rosenworcel, tendrá que terminar esta controvertida subasta y lidiar con el problema de las interferencias, aunque es verdad que formaba parte de los cinco comisionados de que consta la FCC, incluida la presidencia, por lo que el asunto no le viene de nuevo. Ajit Pai ya tomó una decisión también muy controvertida hace un año con la aceptación de la fusión de T-Mobile y Sprint.

 

Las compañías de satélites SES e Intelsat han enviado un documento a la FCC en el que recuerdan que la primera fase de recolocación acelerada de 120 MHz de espectro se hará el próximo 5 de diciembre y la segunda de 300 MHz el 5 de diciembre de 2023. Confían en que se habrán instalado a tiempo las antenas y enviado los satélites de sustitución para que continúen sin interrupción los servicios de radio y televisión a los 120 millones de hogares que ahora se prestaban mediante la banda C.

 

El coste estimado de estos cambios es de 3.300 millones de dólares, que abonarán proporcionalmente los operadores que han conseguido las licencias junto con otros 10.000 millones de dólares como compensación a las compañías de satélite por ceder la licencia que tenían legalmente concedida y que querían subastarla ellos mismos. Con esta operación, la tesorería de Estados Unidos recibirá los 80.900 millones de dólares de la subasta.

Escasez de banda media en Estados Unidos

La FCC se fijó en esta porción de la banda C ya ocupada por las señales de los satélites porque tenía muy pocas opciones para disponer de una franja de espectro relativamente amplia en la codiciada banda media, en torno a los 3,5 GHz. Esta banda es tan apreciada para las señales 5G porque es la que ofrece la mejor combinación de alcance y velocidad de transmisión de la señal inalámbrica.

 

Es el motivo por el cual todos los países han optado por los 3,5 GHz de modo preferente para 5G, excepto Estados Unidos porque no tenía el espectro suficiente en esta banda media. Las señales con la banda baja, de 600 a 800 MHz, logran mucha mayor cobertura pero a una velocidad baja, similar a las 4G que trabajan a la misma frecuencia. Y las por encima de 6 GHz o milimétricas permiten velocidades muy superiores pero con muy baja cobertura.

 

De momento, las señales milimétricas 5G solo se han lanzado por el momento en Estados Unidos, precisamente por su escasez de bandas medias. Esta escasez es lo que ha hecho que la velocidad media que ofrecen las señales 5G de T-Mobile, Verizon y AT&T estén entre las más bajas de las redes comerciales en servicio, según el informe del mes pasado de OpenSignal, una consultora británica. Verizon, como señala el gráfico inferior, logra 47,4 Mbit/s de bajada, AT&T 53,8 Mbit/s y T-Mobile 58,1 Mbit/s. La disponibilidad de la señal 5G es del 9,5% en el caso de Verizon, del 18,8% en AT&T y de 30,1% para T-Mobile. Y la velocidad de subida de la señal está entre 8 y 14 megabits por segundo.

 


Mediciones efectuadas por la misma OpenSignal entre septiembre y noviembre pasados ya revelaban que Estados Unidos se situaba a la cola de la velocidad de transmisión de las señales 5G. En el informe de junio del año pasado de OpenSignal, figuraba a la cabeza Verizon, con la impresionante velocidad de 495 Mbit/s, muy lejos de los 60,8 Mbit/s de AT&T, los 49,2 Mbit/s de T-Mobile o los 49,5 de Sprint, por entonces aún en servicio, porque aún no se habían fusionado sus redes con las de T-Mobile.

 

Como explica Ian Fogg, el analista responsable del estudio de Opensignal, “la medición de Verizon de junio se basaba principalmente en la red milimétrica de la operadora, aunque la cobertura de la red 5G era tan solo del 0,4%”. Ahora, en la medición del informe de enero, se ha ponderado la velocidad con la cobertura de cada banda de frecuencia de la red 5G de cada operadora. El problema de las operadoras de Estados Unidos es que tienen muy restringido el acceso de la banda media mientras que el resto de países utilizan fundamente la banda de 3,5 GHz, con lo que consiguen velocidades de cinco a seis veces más elevadas que las 4G, con una media de 300 Mbit/s, precisa Fogg, como se ve en el gráfico siguiente.

 


La consultora Ookla ha hecho unas “puntuaciones de velocidad” 5G (“speed scores”) que sugieren unas velocidades de descarga más elevadas que las de OpenSignal. Las puntuaciones de Ookla, sin embargo, no se trasladan directamente a megabits por segundo porque miden la velocidad de carga y descarga y atribuyen el 90% del valor a la descarga y el 10% de la carga de la señal 5G. Según Ookla, AT&T obtiene la mejor puntuación el pasado cuarto trimestre con 75,59 puntos, T-Mobile segundo con 70,98 y Verizon con 67,07. En su blog, Ookla justifica su metodología.

 

En cualquier caso, las velocidades medias de descarga 5G en Estados Unidos son muy bajas, debido a que utilizan mayoritariamente las bandas bajas de 600, 700 y 850 MHz y la cobertura de las ondas milimétricas, por su escaso alcance, es insignificante a nivel de país. Cuando se concibió inicialmente la especificación 5G por parte de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), se dijo que la velocidad media de descarga de las señales 5G, en condiciones reales, sería de 100 Mbit/s, cuando ahora la media mundial es aproximadamente de 300 Mbit/s y en Estados Unidos de unos 50 Mbit/s.

 

En el gráfico inferior se observa que T-Mobile tiene muchas licencias para utilizar en las señales 5G, tanto en la banda baja del espectro 600 y 850 MHz como en la banda media de 3,55 a 3,65 GHz o CBRS, gracias a su fusión con Sprint y la combinación de las licencias de ambos operadores que ahora actúan conjuntamente. AT&T tiene muchas menos licencias en la banda media que T-Mobile y Verizon está aún peor.

 


Por tal motivo, en la subasta de los 280 megahercios de la banda C, AT&T y Verizon pujaron fuertes sumas para quedarse con una parte muy sustancial de las licencias, pero como T-Mobile también quería aunque no la necesitaba tanto, el importe total de la subasta superó las expectativas iniciales de 40.000 a 50.000 millones de dólares y se superaron los 80.000 millones. Un importe muy elevado, pero que si se calcula el precio por megahercio de espectro y por población cubierta, sale por algo menos de un dólar, que es relativamente poco. La subasta de la banda CBRS, sujeta a límites de emisión muy estrictos, era proporcionalmente más cara, según analistas de New Street Research.

 

Con todo, las grandes operadoras nacionales tendrán que endeudarse con 20.000 a 30.000 millones de dólares cada una para conseguir las licencias de la banda C ahora solicitadas y tendrán que esperar hasta finales de año para que sean operativas algunas de ellas y otra porción a finales de 2023, si toda la recolocación de los satélites y antenas funciona según el calendario previsto.

 

Mientras tanto, cada una de las tres grandes operadoras nacionales tendrán que seguir ofreciendo señales 5G a una velocidad media muy reducida a lo largo y ancho del país, mayoritariamente con bandas bajas, aunque T-Mobile tiene ya mucho espectro en la banda media y podrá ofrecer una velocidad mucho más elevada en las zonas urbanas, porque le será rentable invertir con proporcionalmente menos infraestructura. Mientras, en el otro extremo, Verizon deberá apoyarse en las ondas milimétricas a velocidades próximas al gigabit por segundo, pero sólo será asumible en los núcleos de las zonas muy densamente pobladas.

 

Según el informe de ETNO “The State of Digital Comunications” presentado hace dos semanas el número de ciudadanos europeos cubiertos con al menos una red 5G era del 24,4% en el tercer trimestre del año pasado, mientras que el informe asegura que en Estados Unidos el 76% de la población está cubierta con 5G y en Corea del Sur la proporción es del 93%.

 

Lo que no dice el informe de ETNO es que la velocidad media de descarga que se consigue en Estados Unidos con las redes 5G es de unos 50 megabit por segundo, casi el doble de la que tienen con 4G, según Opensignal, mientras que en el resto de países del mundo que tienen 5G su velocidad es típicamente de cinco a seis veces más rápida que la 4G. Y es que 5G solo tiene sentido cuando se pueden utilizar y se utilizan, de forma inteligente, distintas bandas de frecuencia para dar en cada lugar la velocidad y la cobertura más apropiada, según sus necesidades. Pero esto es motivo de otro artículo.