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16/06/2020

Francia desplegará la red 5G sin prisas, con la subasta fijada para final de septiembre

Arcep, el regulador de las telecomunicaciones en Francia, ha fijado para finales de septiembre la subasta para adjudicar once tramos de 10 MHz en la banda de 3,4 GHz a los operadores interesados, además de la concesión de un bloque de 50 MHz de espectro a cada uno de los cuatro operadores a los que se ha aprobado su solicitud, previo pago de 350 millones de euros por bloque. Al final, la autoridad reguladora ha flexibilizado las condiciones de despliegue de la red comercial 5G en Francia y alargado el calendario. La prioridad ahora es tener el máximo de cobertura 4G y 4G+ en todo el país, mientras los operadores no ven ninguna prisa en desplegar amplios servicios 5G en Francia. De momento, Arcep guarda silencio en el espinoso asunto de la instalación de equipos de Huawei en la red 5G de los operadores que lo han solicitado y probablemente habrá de mayor concreción antes del inicio de la subasta.


La concesión de las licencias de utilización de un total de 310 MHz de espectro en las bandas de frecuencia comprendidas entre los 3,4 y 3,8 GHz, consideradas como las más óptimas para 5G en Europa, se iniciará entre el 20 y 30 de septiembre . Cuatro operadores (Orange, SFR, Free Mobile y Bouygues Telecom) han recibido ya la aprobación para obtener cada uno de ellos un tramo de 50 MHz de espectro, a un precio fijo de 350 millones de euros. Once bloques adicionales de 10 MHz se podrán a subasta al mejor postor, sin que ningún operador pueda tener más de 100 MHz en conjunto. El Estado francés espera ingresar al menos 2.170 millones de euros en total con estas licencias para servicios 5G, cuya concesión tiene una duración de quince años.

La subasta estaba previsto que se realizara a mediados del pasado abril, pero fue pospuesta a causa del coronavirus, como también sucedió en España para la banda de 700 MHz, y en otros países europeos. El 2 de abril de este año, Arcep anunció que Bouyghes Telecom, Free Mobile, Orange y SFR habían recibido autorización para participar en la solicitud de las licencias 5G. Los planes industriales remitidos por Orange y Free Mobile se habían aprobado mientras que los planes enviados por Bouyghes Telecom y Free Mobile, los dos operadores que incluían la instalación de equipos de Huawei, habían recibido aclaraciones por parte de Arcep.

El órgano regulador tenía dos meses para aprobar la propuesta de los operadores y, en caso de no recibirla, se consideraba denegada, pero la solicitud de mayor información por parte de Arcep paralizó el plazo para responder, sin fijarse nueva fecha. Esto significa que Orange y Free Mobile han podido preparar desde abril el plan para acudir a la subasta, cuando se fuera a celebrar, porque lo tenían totalmente aprobado, mientras que los dos otros operadores aún no saben si podrán llevar a cabo su plan de instalar una parte de los equipos con Huawei. Free Mobile y especialmente Bouyghes Telecom consideran que no podrán acudir en igualdad de condiciones a la subasta, porque su propuesta no ha sido ni aprobada ni denegada. Podría ocurrir que, al final, no les dejaran poner equipos de Huawei, sin suficiente tiempo para elaborar otro plan y sus costes asociados.



Martin Bouyghes, principal propietario de la operadora que lleva su nombre, ya intentó retrasar la subasta con un artículo publicado en Le Figaro a finales de mayo  y el pasado de 10 junio aprovechó una intervención que se había previsto con anterioridad ante el Congreso y el Senado para reconocer que el Gobierno tenía derecho a no hacerle caso y no retrasar la adjudicación de las frecuencias 5G hasta principios del año que viene, como había pedido. Pero, dijo ante los parlamentarios, el Gobierno “debía asumir las consecuencias de su decisión” y no le podía prohibir que su compañía siguiera instalando equipos de Huawei como ha hecho hasta ahora. En cualquier caso, Arcep fijó el 11 de junio la fecha de la subasta.

“El nuevo calendario dará tiempo a Arcep y a los cuatro candidatos para hacer las preparaciones físicas de la subasta”, asegura el regulador en un comunicado. La subasta principal será seguida por una subasta de posicionamiento en octubre para determinar las bandas concretas de los candidatos ganadores. Después se concederán las licencias con las bandas respectivas, que se espera que se pueda hacer en octubre o en noviembre. Ya no hay obligación de poner en marcha una red comercial 5G en al menos dos ciudades francesas antes de fin de año, como se decía en el concurso inicial.



El regulador francés acepta que el despliegue comercial de la red 5G en Francia se realice “de manera gradual durante los próximos años” y se lleve a cabo “a iniciativa de los operadores”, a cambio de mayor cobertura 4G+



Todo indica que al final se ha optado por una solución salomónica y se han flexibilizado los plazos de introducción de las redes comerciales 5G en Francia. Al mismo tiempo, como con la pandemia se ha visto la necesidad urgente de ampliar la cobertura de las redes 4G y 4G mejorada (4G+) en múltiples partes del territorio francés que ahora están a oscuras y también la conveniencia de tender más fibra óptica en las zonas esencialmente rurales, parece que se privilegiará 4G en detrimento de 5G en los próximos años, con permiso tácito del Estado.

El plan de lanzamiento de 5G en Francia, según las condiciones de la subasta establecidas por Arcep, asegura que “el despliegue comercial de la red 5G se realizará de manera gradual durante los próximos años” y se llevará a cabo “a iniciativa de los operadores”. Habrá dos controles exhaustivos, en 2023 y 2028, para asegurarse que se han cumplido las obligaciones de la concesión de las licencias, especialmente en cuanto a la cobertura y la calidad del servicio.

Stéphane Richard, consejero delegado de Orange, asegura en una entrevista publicada ayer en Les Echos que “desplegaremos la red 5G a buen ritmo, pero sin precipitarnos; será preciso hacer bien las cuentas”. Lo que es seguro, añade, “es que seremos de los primeros en tener 5G porque, contrariamente a otros, creemos en ella”. Y precisa que, “en Orange, 5G es 5G y no una 4G mejorada”. Recuerda a propósito de ello que “en Estados Unidos, se ha lanzado 5G pero en algunos casos se trata de 4G+”.

Orange, asegura Richard, estará muy atento a que algunos operadores no se les conceda ventaja sobre otros, como pasó, recuerda, con Bouyghes Telecom, cuando la Arcep le autorizó a reutilizar frecuencias 3G para 4G. O, hace poco, cuando se ha visto que SFR decía que tenía fibra cuando en realidad era cable, añade. El despliegue real de 5G en Francia también deberá ser compatible con el interés de la Arcep en que haya un mayor despliegue de 4G en las áreas rurales poco pobladas y una disponibilidad garantizada de 4G+ (que aumenta la capacidad hasta los 240 megabit por segundo, cuatro veces la obligación actual) en cada región francesa.



Desplegaremos la red 5G a buen ritmo en Francia, pero sin precipitarnos; será preciso hacer bien las cuentas”, asegura Stéphane Richard, consejero delegado de Orange, en una entrevista a Les Echos



En concreto, según la iniciativa New Deal for Mobile, que Martin Bouyghes quería renegociar a cambio de retrasar 5G, los operadores deberán tener un mínimo del 75% de sus estaciones de radio con 4G+ a finales de 2022. Arcep ha pedido a los operadores que hagan mayores esfuerzos para aumentar la cobertura 4G+ en Francia, “especialmente ahora que la hoja de ruta de las inversiones 5G ha sido retrasada”. Al respecto, Richard está de acuerdo en poner unas antenas suplementarias, pero “encuentra discutible cambiar las reglas de juego a media partida”. Y aboga por discutir el calendario con la Arcep.

Respecto al importe de las licencias 5G, el consejero delegado de Orange reconoce en la entrevista “que habrían preferido que fuera menos elevado”, aunque apunta que pedir una baja del precio cuando las telecomunicaciones han sido poco tocadas durante la crisis actual respecto a otros sectores no es de recibo. Añade sin embargo que, “si hay que tocar alguna cosa, sería preciso aligerar el ritmo del despliegue de 5G”. Al final, parece que todos dan una parte de la razón al planteamiento de Martin Bouyghes, al menos en que 5G no es un tema muy urgente y que hay otros igualmente importantes en el sector de las telecomunicaciones móviles.



Orange, de todos modos, es el operador con una posición financiera más sólida y bien posicionado para quedarse con las mejores bandas de frecuencia 5G. En el periódico Le Monde del pasado sábado, la viñeta que acompañaba la información de la subasta anunciada por Arcep se veía al representante de Orange cómodamente sentado con una maleta llena de dinero y preguntando al regulador cuándo empezaría la subasta mientras Free estaba esperando detrás de pie con un maletín más pequeño. Y, al pie de la montaña, Bouyghes y SFR sufrían para subirla, porque llevaban una inmensa bola de Huawei sujeta a sus pies.

Respecto a dejar que Huawei instale sus equipos en Francia, Stéphane Richard reconoce que su compañía no se ve afectada, porque en enero se firmó el contrato de suministro de los equipos de red con Ericsson y Nokia, por lo que los precios no se verán alterados pase lo que pase. “Pero Huawei es un actor esencial para toda la industria y nosotros recurrimos a ella para instalar sus equipos en otros países”, remacha.

Orange, por otro lado, se encuentra en una situación complicada en el mercado español, por la intensa competencia y la constante caída de las tarifas y de rentabilidad por parte de todos los operadores, agravada por su mayor orientación hacia clientes de menor poder adquisitivo. España es, para Orange, el segundo mercado móvil, tras Francia, y seguido por Polonia. Tanto en España como en Polonia se piensa que Orange instalará equipos 5G de Huawei, como pasa con 4G.

El pasado jueves se anunció, precisamente, que Jean-François Fallacher, actual máximo responsable de Orange en Polonia, pasará a serlo de España el próximo 1 de septiembre, al irse el actual, Laurent Pallaissot, de Orange. El anuncio coincide con el anuncio de una importante remodelación de los cargos ejecutivos en la compañía francesa, la antigua France Télécom, y una previsible reorientación de su plan estratégico, Engage 2025. El aumento de los costes y la merma de la facturación, unido al Covid-19, hacen que todos los operadores del sector de las telecomunicaciones estén sumamente inquietos.

 


Análisis

EE UU insiste en demonizar a Huawei mientras la UE quiere contemporizar con China

Michael Pompeo, Secretario de Estado de Estados Unidos, emitió el miércoles de la semana pasada un breve pero duro comunicado sobre el peligro que supone para los operadores la dependencia de Huawei y la necesidad de que se mantengan “limpios”, en clara referencia al fabricante chino de equipos de telecomunicaciones. Justo anteayer, el Primer Ministro británico, Boris Johnson, dudó en atacar directamente a Huawei, pero al final aseguró que las infraestructuras nacionales críticas deben protegerse adecuadamente de los “vendedores estatales hostiles”, un calificativo para Huawei aún más fuerte que el anterior de “alto riesgo”. Mientras, la Unión Europea y sus principales países se mantienen cautos y evitan pronunciarse contra China y específicamente sobre los equipos 5G de Huawei, hasta encontrar una vía intermedia que sirva para contemporizar tanto con China como con Estados Unidos y, a ser posible, sacar el máximo beneficio. Lo que Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, ha definido como “a mi manera”, en alusión a la canción popularizada por Frank Sinatra hace medio siglo.

Análisis

Las operadoras reclaman un plan digital para acelerar la recuperación económica de España

Los máximos responsables de Telefónica y Vodafone España, entre otros, han reclamado la aprobación de un ambicioso plan digital que contribuya a acelerar la recuperación económica de España. “La digitalización aparece, junto a la sostenibilidad, como el gran motor de la reactivación económica, ya que tiene la capacidad de impulsar nuevos modelos de negocio que optimicen los costes y abran nuevas fuentes de ingresos”, aseguró José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, en su reciente junta anual de accionistas. Por su parte, António Coimbra, consejero delegado de Vodafone España, urgió la adopción de un plan integral para actualizar y extender las redes de muy alta capacidad fijas y móviles en la cumbre de la CEOE de hace una semana. El presidente de Telefónica está convencido, además, de que soplan nuevos aires en Europa que permitirán una mayor consolidación del sector de telecomunicaciones y aflorar el valor oculto que tienen muchas operadoras europeas, lo que a su vez aseguraría su rentabilidad y el mantenimiento de sus inversiones.

Análisis

Nokia promueve una RAN con mayor número de elementos, más integrados y relativamente abiertos

Nokia está promoviendo el desarrollo de redes de acceso radio (RAN) más flexibles y ajustadas a las necesidades cambiantes de los operadores. La idea es tener entre la antena receptora y la red de transporte un mayor número de sistemas y elementos, que podrían conectarse entre sí de distintas formas porque estarían construidos con componentes más integrados y, a la vez, relativamente estándar y abiertos. De esta forma, los operadores tendrían mayor libertad para configurar las redes RAN de acuerdo a sus necesidades y utilizar, en determinados casos, elementos estándar de otros fabricantes, según la visión recientemente expuesta por Marcus Welcom, director de tecnología de Nokia. Sería un camino intermedio, entre las RAN propietarias que rigen hoy en día y las RAN abiertas que algunos fabricantes alternativos proponen, pero que no se prevé que estén disponibles en un futuro cercano.

Análisis

Ericsson casi duplica su previsión de suscripciones 5G para 2020, gracias a China

A finales de este año habrá un total de 190 millones de suscripciones a redes 5G, sostiene Ericsson en su último informe de movilidad, de los cuales unos 150 millones estarán en China, 20 millones en Corea del Sur y otros 20 millones en el resto del mundo, aproximadamente. Estas cifras casi duplican los 100 millones de suscripciones 5G previstas por Ericsson en su informe de noviembre pasado, debido al brutal crecimiento de China, muy superior al previsto, y al “ligero descenso” en Europa y Estados Unidos respecto a lo calculado por la compañía sueca. Para finales de 2025, la previsión es que hayan 2.800 millones de suscripciones 5G en todo el mundo, más en línea con los 2.600 millones pronosticados por Ericsson el pasado noviembre, porque la hipótesis razonable es que Estados Unidos, Europa y Japón acelerarán los despliegues de las redes 5G y la venta de terminales a partir a 2023.

Análisis

El despliegue y uso de 5G será muy distinto al previsto hace un año

La pandemia y el endurecimiento del veto de Estados Unidos a Huawei han hecho saltar por los aires todos los planes previstos en 2019 para el despliegue y utilización posterior de las redes 5G a lo largo de la presente década. Un año después de que se pusieran en marcha las primeras redes comerciales 5G con infraestructura 4G, la Unión Europea no sabe qué hacer con Huawei y Estados Unidos ha caído en la cuenta de que no dispone de tecnología propia ni suficiente espectro utilizable para telefonía móvil. El Reino Unido se ha metido en un embrollo con el veto a Huawei mientras China avanza de forma imparable en materia de 5G y el desarrollo y fabricación de semiconductores con tecnología propia. Por su parte, Japón y Corea del Sur, con NEC y Samsung a la cabeza, se postulan como alternativas al oligopolio formado por Huawei, Ericsson y Nokia en redes móviles. Y, quizás, intentar rebajar la tensión entre Estados Unidos y China, al menos en lo concerniente a 5G, y de paso dejar respirar a Taiwan y a su fabricante líder, TSMC.

Análisis

Europa crea una infraestructura digital soberana con Gaia-X

Alemania y Francia dieron la semana pasada un paso firme, aunque tímido, para tener una infraestructura digital soberana, con la puesta en marcha de un catálogo de ofertas de almacenamiento y tratamiento de datos exclusivamente europeo. El proyecto, denominado Gaia-X, se está desarrollando desde hace varios meses, incluso durante la pandemia, y se prevé que esté totalmente en marcha a principios de 2021. El plan no es excluir a las compañías estadounidenses de plataformas de servicios en la nube sino asegurar que los datos de las empresas europeas permanezcan y sean tratados en Europa y no puedan salir de sus fronteras ni ser inspeccionados por ningún grupo ni Gobierno externo. Pero, para que sea utilizada, Gaia-X deberá ser competitiva frente a los servicios en la nube proporcionados por empresas como AWS, Microsot Azure, Alibaba y similares.