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26/11/2019

La FCC quiere subastar unas frecuencias para 5G que están concedidas a otros organismos

La Federal Communications Commission (FCC), el organismo que regula las telecomunicaciones en Estados Unidos, ha comunicado al Congreso su intención de hacer una subasta pública de 300 MHz de la banda C, entre 3,7 y 4,2 GHz, un espectro muy codiciado por los servicios 5G porque tiene largo alcance y penetra en los edificios. El problema es que la banda ya está concedida a diversos grupos que ofrecen televisión por satélite y cuentan con la licencia de uso. La FCC también quiere liberar la banda de 5,9 GHz para redes Wi-Fi y vehículos autónomos C-V2X, utilizada entre otras por empresas energéticas para control y seguridad, y está pensando, además, en abrir la banda de 24 GHz para comunicaciones 5G muy corta distancia, cuando diversos organismos, entre ellos la NASA, temen que se interfieran con ello las señales de sus satélites meteorológicos. Estas intenciones de la FCC, si no hay acuerdo, pueden derivar en multitud de pleitos y alargarse su resolución indefinidamente.


La escasez de espectro libre para el desarrollo de las comunicaciones móviles 5G es un grave problema para Estados Unidos, porque las bandas de frecuencia más apetecibles ya están ocupadas por diversos organismos para distintos servicios públicos y privados o de uso estrictamente militar o policial y cuentan con licencias de utilización que se han ido concediendo a lo largo del tiempo y que aún faltan muchos años para que expiren.

La FCC hace años que está buscando la mejor manera de resolver la situación. El organismo subastó hace unos meses diversas bandas de 28 y 39 GHz para comunicaciones 5G, pero el servicio ofrecido hasta ahora con estas bandas, conocidas como ondas milimétricas, es insuficiente porque se requiere el complemento de frecuencias medias y bajas para dar amplia cobertura sin tener que poner una antena a cada paso.

La FCC ya favoreció hace unas semanas la fusión entre T-Mobile US y Sprint para que pudieran juntar su cartera de licencias disponibles y crear un servicio 5G competitivo con la compañía resultante, New T-Mobile. La medida disgustó, evidentemente, a sus competidores ATT y Verizon, pero lo grave es que diversos Estados han recurrido la decisión, con Nueva York a la cabeza, por entender que vulnera las normas de la libre competencia, sin que se sepa cuándo y cómo se resolverá el litigio.



Una solución que se baraja desde hace años es liberar y utilizar parte de la llamada banda C, unos 300 MHz en total, para los servicios de comunicaciones 5G de larga distancia. Esta parte del espectro está ocupada ahora por compañías que tienen satélites que los utilizan para emitir señales de televisión. Las señales actuales deberían reubicarse en otra porción del espectro para liberar la banda, como se está haciendo en España con la señales de TDT.

La FCC hace un par de años que estudia distintas propuestas para liberar la banda C. Las compañías de satélite que tienen la licencia aseguran que la solución más beneficiosa para todos es que ellas hagan una subasta privada, supervisada por la FCC, que permitiría a los operadores un rápido acceso a espectro para servicios 5G. Parte de los beneficios de la subasta se lo quedarían las compañías de satélite y otra parte iría al erario público, con las condiciones concretas a decidir. Una propuesta era que al menos el 30% de la recaudación fuera a parar al Tesoro.



Las compañías de satélite quieren organizar una subasta privada para liberar parte de la banda C para 5G, cuya licencia de uso poseen, mientras que la FCC la quiere hacer pública



En un giro algo inesperado, el presidente de la FCC, Ajit Pai, escribió el pasado 18 de noviembre en una carta remitida al Congreso de Estados Unidos que la subasta de la banda C sería pública y conducida por la FCC, negando así a las compañías de satélite su participación en la subasta. El mismo día, dos senadores republicanos que presiden comités de comercio y tecnología introdujeron nueva legislación que requiere que la banda C sea subastada públicamente y que al menos la mitad de los beneficios generados vayan a las arcas públicas.

La FCC es un organismo independiente del Gobierno y su comité ejecutivo está formado por dos republicanos y dos demócratas, más el presidente que ahora es republicano (que fue quien inclinó la balanza a favor de la fusión de T-Mobile US y Sprint). La FCC fija la política de las licencias del espectro radioeléctrico que se conceden, pero está a la greña con el Department of Commerce (equivalente al Ministerio de Economía) que es el responsable de agencias que utilizan el espectro para satélites meteorológicos que son cruciales para prevenir huracanes. Y los Ministerios de Transportes, Educación y Energía también ponen obstáculos a los planes de la FCC de utilizar parte del espectro de que disponen.

Para poner orden, se nombró hace tiempo un organismo intergubernamental, la National Telecommunications and Information Administration (NTIA), dependiente de Economía, pero su responsable dimitió la pasada primavera y no ha sido repuesto. Por si fuera poco, los distintos Gobiernos federales también tienen participación en el espectro radioeléctrico de Estados Unidos. Este verano había de publicarse la National Spectrum Strategy, pero hasta el momento no ha visto aún la luz.



La FCC también ha propuesto abrir la banda de 5,9 GHz para señales Wi-Fi y C-V2X, contra el criterio de distintos Ministerios que tienen agencias que la utilizan



A esto se suma que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró solemnemente la pasada primavera que el despliegue de una red superrápida 5G es una prioridad nacional. “Mi Administración está volcada en liberar tanto espectro para comunicaciones inalámbricas como sea necesario”, declaró en la Casa Blanca ante numerosos responsables de operadores.

La orden no es nada sencilla de cumplir. El comisionado de la FCC, Michael O’Rielly, aseguró al Wall Street Journal que “necesitamos que los Gobiernos federales reduzcan sus participaciones en el espectro”, al tiempo que reconoce que “se requiere un acuerdo muy amplio y es un problema muy grande”. O’Rielly, que ha trabajado en la liberación de ondas durante muchos años, confiesa al periódico que “cada vez que lo he hecho he tardado el doble de tiempo de lo que pensaba”.



En la carta remitida por el presidente de la FCC, se enumeran cuatro puntos que deberían guiar la decisión de liberar la banda C: disponer de una parte significativa de espectro para 5G, generar recursos para el gobierno federal, hacerlo rápido y “proteger los servicios que actualmente proporcionan quienes usan la banda C para que los puedan seguir ofreciendo a los estadounidenses”. El presidente de la FCC concluye, después de exhaustivas deliberaciones, que “la mejor forma de lograr estos cuatro puntos es a través de una subasta pública de 280 MHz de la banca C organizada por el excelente personal de FCC”. Un portavoz aseguró que se quiere hacer la subasta antes de finales de 2020.

Tres días después, el presidente de la FCC propuso abrir la banda de 5,9 GHz para señales Wi-Fi y tecnología de comunicaciones automovilísticas inalámbricas. Los 45 MHz por debajo de la banda serían para Wi-Fi y los 20 MHz superiores para C-V2X (Cellular Vehicle-to everything). 10 MHz adicionales serían para comunicaciones dedicadas de corto alcance o para C-V2X. La decisión definitiva la tomará el regulador el próximo 12 de diciembre. Los Ministerios de Energía, Transportes y Educación , que tienen organismos que utilizan estas bandas, han asegurado repetidamente que sería prematuro liberar esta banda hasta que se hagan más pruebas de seguridad.

En juego están decenas de miles de millones de dólares solo en la liberación de la banda C. Las compañías de satélite, que incluyen a Intelsat y SES, han asegurado, a través de la llamada C-Band Alliance, que la “FCC carece de autoridad para confiscar el espectro que utilizan sin compensarles”. En una carta dirigida poco antes de hacer público que se quería liberar la banda C con una subasta pública organizada por la FCC, los operadores aseguraron que su completa cooperación es fundamental para asegurar una exitosa liberalización de la banda y afirmaron que la apertura de un largo litigio retrasaría su utilización por los operadores 5G.


Análisis

La decisión británica de prohibir los equipos de Huawei reabre el debate de las redes 5G seguras

El Gobierno británico ha prohibido a los operadores de su país que compren a Huawei cualquier tipo de equipo 5G a partir del próximo 1 de enero y que a finales de 2027 no quede en sus redes de telecomunicaciones ningún rastro de sus productos. De momento, los equipos de Huawei 4G y 3G instalados podrán continuar funcionando y ser mantenidos, pero queda en el aire lo que vaya a suceder con la infraestructura de fibra óptica del país, en gran parte instalada por Huawei, porque el Gobierno lo está “reevaluando”. De momento, Oliver Dowden, Secretario de Estado de Cultura, Medios y Deporte, reconoció ante el Parlamento británico que se espera que la decisión suponga “un retraso de entre dos y tres años en el despliegue de 5G” y que la factura total del reemplazo supere los 2.000 millones de libras. Dowden puso especial énfasis en desvincular la decisión de cualquier política interna realizada por China y aseguró que la seguridad de la red británica había sido reconsiderada por el Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC) en base al “severo impacto de las posibilidades de Huawei de suministrar equipos al Reino Unido”, en referencia a la prohibición estadounidense de que se venda cualquier chip a Huawei fabricado con equipos y patentes de compañías de Estados Unidos. El cambio de posición respecto a lo aprobado en enero por el Gobierno británico ha sido ampliamente interpretado como un intento de complacer a Estados Unidos, que quería incluso una prohibición total mucho antes de finales de 2027. Queda por ver cuál será la alternativa para tener la infraestructura totalmente fiable y segura que quiere el Gobierno.

Análisis

España, muy bien situada para aprovechar las capacidades de 5G

España es el país europeo que más fibra óptica ha desplegado en su territorio, con lo que está muy bien situada para aprovechar las capacidades que ofrecerá 5G en los próximos años, como argumentó Roberto Sánchez, Secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, en la presentación online del último informe del Observatorio Nacional 5G, sobre estandarización y despliegue de 5G, que tuvo lugar el viernes pasado. “Tenemos una de las mejores redes de telecomunicaciones del mundo y estamos en un gran momento para aprovechar esta capacidad y la gran oportunidad que 5G ofrecerá a España en los próximos años”, aseguró Roberto Sánchez. Por su parte, Federico Ruíz, responsable del Observatorio Nacional 5G (ON5G), destacó “la enorme oportunidad económica que permite 5G, una tecnología que ya está aquí”. También recalcó que importa la cobertura, pero no se debe olvidar al humilde teléfono y las grandes posibilidades que ofrece, acrecentadas con la continua evolución tecnológica. El último informe de ON5G está ya disponible en su webhttps://on5g.es/wp-content/uploads/2020/06/ON5G_Informe-de-estandarizaci%C3%B3n-y-despliegue-de-5G-1.pdf.
También en https://on5g.es/informes/ y https://on5g.es/informes/regulacion/

Análisis

5G inicia una nueva fase con la aprobación definitiva del Release 16 por parte de 3GPP

3GPP, el grupo mundial que está desarrollando todos los estándares 5G, ha fijado este fin de semana la versión definitiva del Release 16 (R16), después de interminables reuniones que se han debido hacer online a causa de la pandemia y que han dificultado la toma de decisiones. Se completa así la esperada R16, tres meses después de la suspensión de toda reunión presencial. Con ella, se inicia la segunda fase de 5G con una serie completa de especificaciones 5G, que permitirá en unos meses la instalación de equipos y dispositivos de red que mejorarán y optimizarán algunas de las funciones ya presentes en la Release 15 e introducirán otras de nuevas. La R16 está considerada fundamental en el proceso de adopción de 5G, porque es la primera que contiene una descripción completa del sistema 5G y está destinada a ser entregada al IMT-2020. El proceso de fijación de estándares continuará con las Releases 17 y 18, con añadidos y mejoras adicionales, pero ahora ya se podrá trabajar con redes móviles 5G genuinas, con equipos definitivos, sin ninguna dependencia de las redes 4G aunque continuarán estando lógicamente relacionadas. Con la R16, 5G podrá tener el profundo impacto previsto en la industria de telefonía móvil en su conjunto y en distintos sectores verticales y especializados, tanto profesionales como de consumo.

Análisis

La industria de telecomunicaciones reclama mayor soporte de la UE para desplegar 5G y la fibra

La industria europea de telecomunicaciones considera que la infraestructura y los servicios de telecomunicaciones constituyen el núcleo central de la cohesión social y económica en la Unión Europea y que juegan un papel clave para desarrollar un potente ecosistema digital europeo y conseguir un liderazgo tecnológico global. Son, además, el instrumento fundamental para sacar a trabajadores y negocios de la crisis actual y lograr un crecimiento económico sostenible y duradero. Pero para acelerar la competitividad y la recuperación europea en sectores clave, incluyendo el cloud y el edge computing, y como imperativo para mejorar la educación y la formación en todos los países de la UE, la industria de telecomunicaciones reclama un mayor soporte e implicación en el despliegue de 5G y de la fibra óptica a las instituciones y Gobiernos respectivos, ahora que empieza un semestre decisivo para salir cuanto antes de la recesión económica y social bajo la presidencia alemana de la Unión Europea.

Análisis

EE UU insiste en su crítica a Huawei mientras la UE quiere contemporizar con China

Michael Pompeo, Secretario de Estado de Estados Unidos, emitió el miércoles de la semana pasada un breve pero duro comunicado sobre el peligro que supone para los operadores la dependencia de Huawei y la necesidad de que se mantengan “limpios”, en clara referencia al fabricante chino de equipos de telecomunicaciones. Justo anteayer, el Primer Ministro británico, Boris Johnson, dudó en atacar directamente a Huawei, pero al final aseguró que las infraestructuras nacionales críticas deben protegerse adecuadamente de los “vendedores estatales hostiles”, un calificativo para Huawei aún más fuerte que el anterior de “alto riesgo”. Mientras, la Unión Europea y sus principales países se mantienen cautos y evitan pronunciarse contra China y específicamente sobre los equipos 5G de Huawei, hasta encontrar una vía intermedia que sirva para contemporizar tanto con China como con Estados Unidos y, a ser posible, sacar el máximo beneficio. Lo que Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, ha definido como “a mi manera”, en alusión a la canción popularizada por Frank Sinatra hace medio siglo.

Análisis

Las operadoras reclaman un plan digital para acelerar la recuperación económica de España

Los máximos responsables de Telefónica y Vodafone España, entre otros, han reclamado la aprobación de un ambicioso plan digital que contribuya a acelerar la recuperación económica de España. “La digitalización aparece, junto a la sostenibilidad, como el gran motor de la reactivación económica, ya que tiene la capacidad de impulsar nuevos modelos de negocio que optimicen los costes y abran nuevas fuentes de ingresos”, aseguró José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, en su reciente junta anual de accionistas. Por su parte, António Coimbra, consejero delegado de Vodafone España, urgió la adopción de un plan integral para actualizar y extender las redes de muy alta capacidad fijas y móviles en la cumbre de la CEOE de hace una semana. El presidente de Telefónica está convencido, además, de que soplan nuevos aires en Europa que permitirán una mayor consolidación del sector de telecomunicaciones y aflorar el valor oculto que tienen muchas operadoras europeas, lo que a su vez aseguraría su rentabilidad y el mantenimiento de sus inversiones.