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El crecimiento de la red 5G se mantiene y en Asia aumenta

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Las suscripciones mundiales a las redes 5G están creciendo a buen ritmo, superior al previsto a principios de 2019, pero ello se debe al fulgurante crecimiento en el último año y medio en China y Corea del Sur, donde ya tienen una penetración superior al 12% en la actualidad, mientras que en el conjunto de Europa es tan solo del 1% y en Estados Unidos y Canadá del 3%. A nivel mundial, la penetración de las redes 5G es ahora del orden del 7%, según los datos del GSMA Mobile Economy 2021 acabado de presentar en el MWC, y para finales de 2025 se prevé alcanzar el 21%, cuando Europa Occidental y Estados Unidos empiecen a coger carrerilla a partir de 2023.

El panorama de la economía móvil que presenta el informe  de este año de la GSMA es ciertamente halagüeño a nivel global, con un crecimiento importante hasta 2025 de los suscriptores móviles, que pasarán de los 5.200 millones actuales a los 5.700 millones previstos para la mitad de esta década. Esto supondrá que a finales de 2025 la tasa de penetración mundial de móviles será del 70%, frente al 67% actual, y con un crecimiento anual del 1,8%. Lo que significa quinientos millones adicionales de suscripciones móviles únicas hasta finales de 2025.

Queda por dilucidar el ritmo de implantación de 5G en Europa en los dos próximos años, porque la cifra de penetración del 35% prevista en el informe de GSMA es plausible

Lógicamente, con estas cifras de penetración tan elevadas, el ritmo de aumento de suscripciones móviles ya hace tiempo que se está desacelerando, pero aún y así queda mucho recorrido para las redes móviles, tanto para las 4G, que se prevé que alcancen su máximo en 2023 con el 60% del total, como sobre todo de las 5G. Como es natural, 4G y 5G crecerán fundamentalmente a expensas de 2G y 3G, que irán disminuyendo a un ritmo relativamente elevado mientras crecen en paralelo las redes 5G.


Mobile Economy 2021, GSMA, Junio 2021

El gráfico superior, extraído del informe de la GSMA, muestra el porcentaje de las conexiones de los distintos tipos de redes móviles. El ascenso de las redes 5G es notable, del nulo que había hasta la primavera de 2019 al 21% previsto para finales de 2025 y el 10% global para finales del año que viene, frente a cerca del 7% en estos momentos. Como queda claro en el gráfico, el grueso de las conexiones mundiales móviles son 4G, en el entorno del 57%, y aún aumentarán en los próximos dos años, cuando se alcance el pico del 60%, para progresivamente bajar hasta el 57% en 2025.

Esta previsión actual de que a finales de 2025 el 21% de todas las conexiones móviles podrán ser a través de redes 5G puede parecer modesta, a tenor de lo mucho que se ha hablando de 5G en los últimos años. Sin embargo, si se mira el gráfico inferior, extraído del informe de la GSMA presentado en febrero de 2019, durante el MWC de aquel año, se preveía que a finales de 2025 el número total de conexiones 5G sería del 15%.


Mobile Economy 2019, GSMA Intelligence, Febrero 2019

Es interesante observar que la previsión para las conexiones 2G en 2025 es la misma en 2019 y 2021, el 5%, mientras que se calculaba en 2019 un número algo mayor de conexiones 3G del estimado ahora. En el informe presentado el pasado lunes, se calcula que habrán el mismo porcentaje de conexiones a finales de 2025 de 5G que la suma de 2G y 3G, cuando a principios de 2019 se estimaba que habrían el 20% 3G, el 15% 5G y el 5% 2G (es asumible que la metodología de cálculo de los analistas de la GSMA no ha variado). En cuanto a la prevista evolución de 4G, sigue siendo esencialmente la misma en porcentaje.

China distorsiona los cálculos globales

La evolución futura de la penetración global de las distintas generaciones de redes móviles no ha variado mucho en estos dos años largos que han pasado desde el último MWC, de 2019, y los informes presentados por GSMA. Es más, la red 5G penetrará más rápidamente de lo previsto, pero será a nivel global, porque los datos presentados en el último informe de la GSMA muestran que en Europa y Estados Unidos la penetración de 5G está siendo mucho más lenta de lo previsto y lo será probablemente en los dos próximos años mientras que en Asia, y especialmente en el Sudeste de China, Corea del Sur y quizás Japón será mucho más rápida de lo calculado en 2019.

China ha pulverizado desde septiembre de 2019, cuando empezó a dar servicio comercial 5G, todas las expectativas de crecimiento de las redes 5G en su territorio y lo seguirá haciendo hasta 2025 como mínimo, gracias a la fuerte promoción gubernamental, a su inmensa población, a la fortaleza de sus suministradores, especialmente Huawei pero también ZTE, así como a las facilidades dadas por el Gobierno a que los tres grandes operadores tuvieran el suficiente espectro en la banda preferente de 3,5 GHz y se animara a compartir redes y estaciones base.

China tendrá, a finales de 2025, la mitad de todas las redes y suscriptores 5G a nivel mundial; ahora, el 1% de las redes en Europa son 5G y en Estados Unidos y Canadá el 3%, mientras que en China la cifra es el 12%

La tabla inferior del informe de este año de la GSMA muestra claramente el predominio de China en 5G en 2025. Según la asociación mundial de operadores, a finales de 2025 habrá en China 828 millones de conexiones 5G, seguidas por 236 millones en Europa y 219 millones en Estados Unidos y Canadá. En Asia Pacífico desarrollado, que incluye Japón, Corea del Sur, Singapur y Australia, habrán otros 164 millones de conexiones 5G a finales de 2025. En el resto de Asia Pacífico, con países tan poblados como la India, Indonesia, Tailandia o Vietnam, otros 202 millones. China, como indica el título del gráfico, supondrá cerca de la mitad de las conexiones mundiales 5G a finales de 2025. O, lo que es lo mismo, habrá en China más conexiones 5G que en todo Estados Unidos, Europa, Japón, Corea del Sur y el resto de países desarrollados juntos.


Mobile Economy 2021, GSMA, Junio 2021

El gráfico es un poco confuso, porque destaca el fuerte crecimiento del ritmo de adopción de las redes 5G hasta finales de 2025, figurando los países de Asia Pacífico desarrollados y Estados Unidos y Canadá en primer lugar, con tasas superiores del 50% de crecimiento cuando Europa, con un crecimiento del 35%, tendrá más conexiones 5G que Estados Unidos y Canadá o que Japón, Corea del Sur y otros grandes países desarrollados del Pacífico.

La discrepancia aparente de estas cifras se debe, por un lado, la inmensidad del mercado 5G actual en China, que seguirá creciendo a un ritmo endiablado (48%) mientras que, por ejemplo, no se espera que haya en Europa en su conjunto (ni tampoco en Europa Occidental) una adopción muy elevada de las redes 5G en los próximos dos años. Por el contrario, se prevé que en la segunda mitad de esta primera mitad de la década el ritmo de adopción de 5G ya sea muy elevado, hasta tener, a finales de 2025, 236 millones de conexiones 5G, según el informe.


El gráfico superior desglosa el porcentaje de redes 5G, 4G, 3G y 2G que tiene cada región ahora y la prevista para finales de 2025. La situación, de esta forma, queda mucho más completa, porque se puede ver que ahora, en China, el 12% de todas sus redes son 5G y el 82% 4G. En cambio, en Europa sólo el 1% de las redes son 5G y el 69% 4G. En Estados Unidos y Canadá, 5G representa el 3% y 4G el 85%. Las redes 5G en Asia Pacífico suponen el 1%, aunque si se hubiera desglosado como antes Asia Pacífico desarrollado (con Corea del Sur y Japón) el porcentaje sería probablemente el triple o más, como también si se hubiera desglosado Europa Occidental.

Para finales de 2025, la mitad de las redes de Estados Unidos y Canadá serán 5G (51%), similar a China (48%), en base a los cálculos de la GSMA (muy respetados, porque cuentan con datos fidedignos debido a que la asociación aglutina la gran mayoría de los operadores de todo el mundo). En China, 2G y 3G habrán desaparecido completamente a finales de 2025 (sólo tienen un 6% del total ahora) y en Estados Unidos y Canadá casi (sólo quedarán el 5% del total, frente al 12% actual 2G y 3G).

Europa, despegue incierto de 5G a corto plazo

En Europa, como fue la región que tuvo un fuerte despliegue de la telefonía móvil hace ya dos décadas, la presencia de las redes 2G y 3G es muy superior ahora (el 20% del total es 3G y el 10% 2G). La previsión de GSMA es que las redes 2G y 3G sean muy minoritarias en Europa a finales de 2025, del 6% del total. GSMA calcula que la mayor parte de las redes 2G y 3G actualmente existentes en Europa pasarán a ser 4G (del 30% al 6%) y un 34% aproximadamente de las 4G actuales migrarán hacia 5G. De este modo, en el conjunto de Europa, el 59% de todas las redes serán 4G y el 35% 4G (en Europa Occidental, obviamente, el porcentaje de redes 5G será muy superior).

Los operadores europeos tienen un fuerte incentivo para migrar la gran mayoría de redes actuales 2G y 3G a 4G, porque consumen mucha más energía y el coste de funcionamiento es mucho más elevado por dato o llamada. Sin embargo, el apagado de 2G deberá ser gradual, porque aún existen muchos servicios básicos y terminales sencillos en funcionamiento, como pasa con 3G. Es probable que se subvencione el paso a smartphones para poder apagar 2G y 3G sin problemas. Otra ventaja adicional sería que las antenas quedarían más libres, ya que ahora las 2G y 3G ocupan los mejores lugares en el mástil (porque fueron los primeros en llegar). Suprimir los sistemas antiguos, sin embargo, no es una tarea banal. Piénsese en lo que ha costado suprimir la TDT de la banda de 700 MHz para dar paso al espectro 5G.


El mercado global de telefonía móvil se enfrenta en los próximos años a un gran proceso evolutivo, derivado a la progresiva implantación de 5G y la desaparición de 2G y 3G por 4G. Lo que queda por dilucidar es cuándo y a qué ritmo se producirá el despliegue de 5G en cada uno de los mercados. El informe de la GSMA no desglosa la situación de las redes y de sus suscriptores en un punto intermedio, a mediados de 2023. Aunque la situación de finales de 2025 sea la pronosticada por el informe a nivel global y por regiones, es evidente que el ritmo de penetración de las redes 5G y suscriptores no tendrá una pendiente constante y mucho menos por regiones.

La evolución de 5G hasta 2025 en China es bastante previsible y será muy rápida, como también en Corea del Sur, porque ya se ha hecho gran parte del recorrido y se han previsto grandes inversiones para este año y los siguientes. En Estados Unidos, en cambio, hasta 2023 no habrá un gran despegue de 5G en el mejor de los casos, porque no se tendrá espectro disponible a frecuencias medias hasta entonces (aunque sí 5G a banda baja). En Japón ya se verá, aunque el Gobierno está decidido a impulsar 5G para beneficiar el desarrollo de la economía digital.

La cuestión principal es qué ocurrirá en Europa a partir de mediados del año que viene, si habrá un gran impulso de 5G o se esperará a que haya una gran aplicación comercial que facilite la masiva adopción de 5G por parte de los usuarios. De momento, está claro que gran parte de los smartphones que se vendan a partir del año que viene serán 5G (si se normaliza el suministro de componentes y los precios siguen hacia abajo).

Pero que se vendan smartphones 5G no significa que se usen como 5G: aparte de tenerlos, se necesita cobertura para que funcionen como 5G. La situación tan competitiva del mercado móvil en Europa, unido a cómo quede la pandemia en otoño con la variante Delta, provoca que hacer previsiones a medio plazo (uno a dos años) sea muy arriesgado y mucho más difícil acertarlas.