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El auge de la nube fuerza a IBM a reestructurarse totalmente

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La irrupción acelerada de las nubes públicas, privadas e híbridas, con su capacidad de proceso interno de la información, combinado con el auge de las redes 5G, el Edge y la inteligencia artificial, está transformando de forma impresionante el panorama mundial de las industrias de equipos y servicios de telecomunicaciones y de las tecnologías de la información y comunicaciones, que cada vez son más interdependientes y alejadas del usuario final, que sólo las utiliza. Un ejemplo de las consecuencias de esta “transformación digital” que vivimos es la escisión de IBM en dos compañías separadas y la supresión de al menos una cuarta parte de sus empleados. Su apuesta para sobrevivir es focalizar sus servicios en una nube híbrida y centrada en las telecomunicaciones, con la ayuda de más de 35 asociados.

La segregación de gran parte de la unidad de servicios de tecnologías de la información de IBM, que supone casi una cuarta parte de su facturación y plantilla total, en una compañía separada e independiente, y la migración del resto de activos hacia el negocio basado en la nube informática y la inteligencia artificial, significa un vuelco total en la estrategia de la compañía. Se trata de un anuncio comparable al que hubo hace casi tres décadas, cuando el entonces máximo responsable, Louis Gerstner, decretó el giro de IBM hacia los servicios informáticos y el abandono progresivo del suministro de equipos, pilar hasta entonces en la compañía que ahora tiene 109 años de historia.

El máximo responsable de IBM desde principios de año, Arvind Krishna, hizo el anuncio de la segregación a primeros del pasado octubre, pero ya se intuía un cambio radical en la compañía cuando el año pasado se decidió la compra de Red Hat por 34.000 millones de dólares, una compañía de software con especificaciones abiertas. El arquitecto de esta importante adquisición fue precisamente Krishna, que con la llegada a la cúspide del poder a principios de año utilizará a Red Hat como el eje de la transformación de la compañía.

IBM pasará a estar formada por dos compañías independientes; una se seguirá llamando IBM, centrada en una plataforma de nube híbrida, y la otra, en los servicios de infraestructura gestionados, provisionalmente denominada NewCo

Como se está precisando en estas últimas semanas, IBM pasará a estar formada por dos compañías independientes. Una se seguirá llamando IBM, con 59.000 millones de dólares de facturación y centrada en una plataforma de nube híbrida, y la otra, de 19.000 millones de dólares, centrada en los llamados servicios de infraestructura gestionados, que provisionalmente se denomina NewCo (aunque los críticos opinan que debería decirse OldCo). Ambas compañías, aunque separadas, continuarán teniendo una fuerte relación estratégica y apoyándose la una en la otra, porque su negocio continúa siendo muy interdependiente. El siguiente gráfico precisa un poco más la estrategia que se quiere seguir.

Aunque Krishna puso el énfasis en que la “nueva” IBM será una compañía líder con plataforma de nube híbrida e inteligencia artificial, durante una reunión con los analistas financieros posterior al anuncio de la segregación y queda explícito en el gráfico, no se puede olvidar que seguirá vendiendo servicios de infraestructura, sistemas y software de tecnologías de la información y telecomunicaciones. Una parte significativa de los 59.000 millones de dólares provendrán de la venta de sus mainframes System Z y de los ingresos mensuales que recibe por la licencia de sus sistemas operativos, bases de datos, software intermedio y sus servidores basados en sus procesadores Power Systems, así como el soporte financiero de esta infraestructura en manos de sus clientes.

NewCo continuará siendo la principal compañía mundial de servicios de infraestructura, como sugiere Krishna y el gráfico, aunque esto signifique que se sitúe en otro mercado a Amazon Web Services (AWS), el coloso de la nube de Amazon con una facturación en los últimos doce meses de 40.000 millones de dólares, y que Azure, el brazo armado de Microsoft en la nube, también quede fuera, pese a que su facturación es muy similar a la de NewCo. Es cierto, sin embargo, que la nueva IBM se desembaraza con la segregación de su legacy, de su negocio más tradicional, y puede poner todo el foco en la nube y en la alianza con más de 35 grandes compañías.

La apuesta de IBM por reforzar su posición en el sector de las telecomunicaciones tiene como objetivo ganarse el favor de las operadoras con una estrategia amplia y diversificada y una oferta de nube híbrida

Casi todas las compañías con las que estará asociada IBM son, por cierto, de Estados Unidos. Una excepción es la surcoreana Samsung, que cada vez tiene un negocio de equipos y redes de telecomunicaciones más amplio y sólido, especialmente en el mercado estadounidense, y Nokia, que formalmente es finlandesa y que atraviesa un período crítico de reestructuración como IBM, también con un nuevo consejero delegado. La china Lenovo es otra compañía foránea, debido a que le compró a IBM su división de sistemas personales en 2005 y que ahora es el principal fabricante mundial de ordenadores y servidores, codo con codo con HP. El gráfico siguiente muestra la constelación de socios y la ambición de la estrategia de la nube híbrida diseñada.

IBM apunta hacia el mercado de servicios de plataforma y de infraestructura, donde la compañía tiene una participación casi irrelevante, del 2,3%, frente al 49,6% de Amazon, el 22,9% de Microsoft, el 8,1% de Alibaba y el 6,1% de Google. Incluso Tencent y Oracle están por delante de IBM, con el 2,8% cada una de ellas, según los datos de la consultora Gartner de 2019. Los ingresos mundiales del mercado de telecomunicaciones en la nube se prevé que tengan un crecimiento anual en los próximos cinco años del 27%, pasando de los 8.700 millones de dólares este 2020 a los 29.300 millones de dólares en 2025, según el reciente análisis de la consultora ABI. De ahí que las miradas de IBM estén centradas en la nube.

El movimiento de IBM no sólo tiene repercusiones para los gigantes actuales de la nube sino también para las operadoras de telecomunicaciones. La transformación del sector de las telecomunicaciones que está teniendo lugar es tan importante que las operadoras están migrando gran parte de su infraestructura hacia la nube y en muchos casos con la colaboración de AWS, Azure o Google Cloud, como se ha puesto en relieve en recientes anuncios. Incluso Nokia y Ericsson también han llegado a acuerdos de colaboración mutua con ellos, aparte de sus lazos tradicionales con las operadoras.

La apuesta de IBM por reforzar su posición en el sector de las telecomunicaciones, con una oferta de nube híbrida, tiene como uno de sus objetivos ganarse el favor de las operadoras con una estrategia amplia y diversificada. Marisa Viveros, vicepresidenta de estrategia y ofertas para telecomunicaciones, medios de comunicación y entretenimiento de IBM, afirmó recientemente que el lanzamiento de la nube híbrida responde a la demanda de las operadoras de disponer de nuevas opciones. Sin lugar a dudas, ha afirmado Viveros, el interés de las operadoras por la oferta de IBM es elevado, porque “buscan otro proveedor”.

El planteamiento de IBM en la industria de telecomunicaciones es muy ambicioso, como se refleja en el gráfico inferior, y las nubes, sean públicas, privadas o híbridas, ocupan un lugar central en esa estrategia, con una arquitectura distribuida y donde las redes 4G y las nuevas 5G tienen también un sitio clave, gracias a la baja latencia que proporcionarán y a la integridad de la información a transmitir, aunque los servidores estén situados a miles de kilómetros de distancia. En este enlace se explica el interés que el ecosistema de IBM y el lanzamiento de una nube para el sector de las telecomunicaciones, con múltiples socios, pueden contribuir a los proveedores de telecomunicaciones a resolver alguno de los retos que tienen planteados

Esta nube de IBM para el sector de las telecomunicaciones está construida con la colaboración de múltiples socios y colaboradores, pero un elemento central es la arquitectura abierta OpenShift de Red Hat, hace un año propiedad de IBM, como se refleja en el gráfico. Para IBM, la plataforma de nube híbrida que está poniendo en marcha permitirá a sus usuarios generar mucho mayor valor y acelerar la transformación de sus negocios.

Andrew Brown, director general de IBM Cloud & Cognitive Software para EMEA, aseguró que este enfoque de nube abierta e híbrida servirá a las empresas para tener éxito en la “nueva normalidad” durante una sesión celebrada en el marco del simposio europeo IT/Xpo, que tradicionalmente se celebraba a finales de octubre en Barcelona y que este año ha tenido lugar de modo virtual, como casi todos los encuentros y certámenes.

Según Brown, la mayor parte de las compañías sólo han trasladado un pequeño porcentaje de sus cargas de trabajo esenciales a la nube, en gran parte porque es una tarea muy compleja y ponerla a punto comporta grandes dificultades. En su opinión, la puesta en marcha de una infraestructura híbrida compuesta de varias nubes, que abrace los sistemas que tienen físicamente las compañías, los situados en el Edge y en la nube, requiere la adopción de una estrategia de arquitectura de sistemas muy robusta.

El uso de tecnologías seguras y abiertas basadas en una nube híbrida, como la que propugna IBM, hace que la transformación digital que están haciendo, o desean hacer, las empresas sea menos complicado, añade. De momento, según un estudio de IBM, sólo se aprovecha el 20% del valor de una nube pública. Para lograr el restante 80% y conseguir multiplicar por 2,5 el valor, se necesita una nube híbrida.

Queda por ver el recorrido real que tendrá esta estrategia de nube híbrida que acaba de poner en marcha IBM. Para muchos, era imprescindible una gran reestructuración de IBM para hacer frente a los desafíos que se platean en las industrias de telecomunicaciones y de tecnologías de la información. De momento, lo más visible de esta nueva estrategia de IBM es el despido de cerca de una cuarta parte de la plantilla, que en estos momentos se está negociando. Únicamente en Europa, supondrá la rescisión de 10.000 puestos de trabajo, la gran mayoría altamente cualificados y en la cincuentena.