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30/07/2019

EE UU crea un cuarto operador móvil nacional, a expensas de un veredicto judicial

Los organismos federales competentes de Estados Unidos aprobaron el pasado viernes la propuesta de fusión entre T-Mobile y Sprint, el tercer y cuarto operadores de telefonía móvil a escala nacional, para constituir un único operador móvil con un tamaño similar que pueda hacer frente y rivalizar con los dos actuales competidores, ATT y Verizon, en redes 5G. El acuerdo, valorado en 26.000 millones de dólares, ha tardado más de 450 días en gestarse, con múltiples negociaciones, compromisos y retiradas al más alto nivel oficial, sin que la propuesta sea del todo vinculante.


La solución acordada supone la creación de Dish, un nuevo cuarto operador de telefonía móvil a escala nacional con la incorporación de clientes, uso de antenas, oficinas y espectro cedidos por T-Mobile y Sprint para que pueda competir con posibilidades con los otros dos operadores móviles existentes y el tercero fusionado. La propuesta de fusión aprobada, compleja, confusa y alambicada donde las haya, tiene además un grave inconveniente: está pendiente del veredicto final de un juez federal que deberá pronunciarse sobre un juicio que debería tener lugar a finales de año, en el que se personarán catorce fiscales generales procedentes de sus respectivos Estados demócratas y opuestos frontalmente a la aprobación de la fusión entre T-Mobile y Sprint.

Hace cinco años, concretamente el 4 de junio de 2014, Sprint y T-Mobile acordaron fusionarse por un importe de 32.000 millones de dólares. Un mes después, las autoridades reguladoras se opusieron al acuerdo y no fue hasta tres años después, el 10 de mayo de 2017, cuando el presidente de Sprint se mostró partidario de reiniciar las conversaciones y buscar un nuevo acuerdo, pero en noviembre volvieron a fracasar. El 29 de abril del año pasado T-Mobile ofreció 26.000 millones para comprar Sprint, propuesta a la que se ha dado múltiples vueltas en el último año para que la FCC, el regulador de las telecomunicaciones de Estados Unidos, y el Ministerio de Justicia (DoJ) pudieran dar su visto bueno sin faltar a sus obligaciones.

Se da la circunstancia de que el mandato de la FCC es velar por la construcción de unas redes de telefonía móvil 4G y 5G altamente competitivas en calidad, precio y cobertura, sin que usuarios rurales o empresariales se sientan especialmente discriminados. La calidad de las redes 4G actuales en Estados Unidos es muy pobre, especialmente en las zonas rurales o alejadas de las grandes ciudades, y la FCC quería que no sucediera lo mismo con la 5G, por lo que su objetivo era promover la creación de tres grandes operadores en régimen de libre competencia para la construcción de redes 5G. Desde el punto de vista de la FCC, la fusión de Sprint y T-Mobile, gracias a los compromisos que habían adquirido ambas compañías, servía a los intereses de los consumidores, y por eso el presidente de la FCC, Ajit Pai, respaldó públicamente la propuesta hace unas pocas semanas.



La obligación del DoJ, en cambio, era asegurarse de que la fusión propuesta no atentaba la libre competencia ni la legislación anti-trust, muy estricta a la hora de aprobar fusiones que pudieran convertirse en virtuales monopolios. Bajo la Administración de Obama, el DoJ había dejado claro que pasar de cuatro a tres operadores nacionales era claramente anticompetitivo. El DoJ de la Administración Trump había de encontrar, por tanto, una alternativa que conjugara intereses opuestos. Y se pensó en crear un cuarto operador nacional que reemplazara a los dos que se querían fusionar.

En las dos últimas semanas esta última opción ha cobrado cuerpo y han sido las concesiones finales de Sprint y T-Mobile a favor del nuevo candidato propuesto, Dish, lo que ha permitido al DoJ aceptar la propuesta. También ha jugado a favor de que el cuarto y nuevo operador propuesto, Dish, tuviera en su poder la adjudicación de valiosas porciones de espectro para crear una nueva red. Además, el propietario de Dish, Charlie Ergen, es un multimillonario que hizo su fortuna como jugador profesional de poker y blackjack y le gustan los planes de negocios con alto riesgo.



Tras cinco años, la fusión entre T-Mobile y Sprint culmina con la cesión de activos de ambas a Dish, una cuarta operadora móvil de nueva creación



Dish pagará 1.400 millones por la cartera de clientes de Sprint, la mayoría de las tarjetas de prepago Boost, y 3.600 millones al cabo de tres años por las licencias de 800 MHz de Sprint, con las que podrá llegar a zonas rurales con redes 5G. Como Dish no tiene red móvil, porque su negocio es la difusión de señales de televisión por cable, T-Mobile le cederá el uso de su red móvil para que pueda ofrecer sus servicios móviles, con al menos 20.000 antenas.

Dish se compromete a tener una robusta y amplia red móvil dentro de tres años, aunque no tiene ninguna experiencia en el negocio, y el DoJ ha aclarado que si no cumple sus compromisos deberá hacer frente a una cuantiosa multa, de hasta 2.200 millones de dólares. Una cantidad que los detractores consideran una minucia, sobre todo para una persona como Ergen con su pasado como jugador y que le gusta ser émulo de Indiana Jones. Ergen se ha gastado en el pasado 20.000 millones de dólares en comprar licencias de espectro que no ha utilizado pero que ahora juegan decisivamente en su favor.



Dish, sin experiencia en móvil, deberá tener una red amplia dentro de tres años o se expone a una multa de 2.200 millones



Makan Delrahim, jefe de la legislación antitrust del DoJ, ha conseguido, con la creación del cuarto operador, tener el respaldo de los fiscales generales de cinco Estados republicanos clave, pero no ha logrado detener la firme oposición de catorce fiscales demócratas, que irán a los tribunales de justicia. Será un juez federal el que tendrá que dirimir en un juicio que se celebrará antes de final de año si se acepta o no la propuesta de fusión de T-Mobile y Sprint en base a los argumentos judiciales expuestos a favor y en contra.



“Francamente, probablemente habrá más competencia de la que tenemos hoy” con la fusión de los dos operadores y la creación y un cuarto; y nos aseguramos “la utilización de importantes porciones de espectro no utilizados o infrautilizados que estarán disponibles para los consumidores estadounidenses en la forma de redes 5G de alta calidad”, aseguró Delrahim en un comunicado. Por su parte, la fiscal general de Nueva York, Leticia James, opina que el plan de transformar Dish en un cuarto operador móvil, sin experiencia previa, “no es realista”, podría perjudicar a los consumidores y “viola las leyes antitrust”.

En un editorial sobre el tema, The Wall Street Journal reconoce que el sindicato Communications Workers of America, que representa a trabajadores de Verizon y ATT y que no quiere la competencia añadida que habría con la fusión de T-Mobile y Sprint, tiene razón cuando dice que “antitrust es una ley que debe cumplirse y no una invitación para que el Gobierno juegue a hacer acuerdos” al intentar crear un cuarto operador. Pero el periódico añade que “la creación de un fuerte tercer competidor sería bueno para los consumidores y el despliegue de 5G en Estados Unidos”. Opina también que la compañía resultante debería forzar a Verizon y ATT a centrarse en 5G y no distraerse en adquisiciones de contenidos como Time Warner. Y concluye que “tres competidores fuertes son mejores que dos”. De momento, T-Mobile y Sprint han pospuesto la operación de fusión hasta que haya sentencia de un juicio que, en principio, está previsto que empiece el próximo 7 de octubre.


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Microsoft se hace más fuerte en el sector de las telecomunicaciones

La convergencia de las telecomunicaciones y la nube de información está provocando una reducción paulatina del negocio tradicional de las operadoras de telecomunicaciones, en beneficio de las grandes compañías de tecnologías de la información. La reciente compra por parte de Microsoft de las empresas Metaswitch y Affirmed evidencia tanto esta mayor convergencia como la virtualización de las redes, con un interés creciente de las llamadas Big Tech por el sector de las telecomunicaciones. Es una tendencia, por otro lado, nada nueva: ya hace tiempo que pasó con las llamadas de voz, sobre todo con las más rentables internacionales e interurbanas, que se hacen mucho más a través de Internet. Ahora, además, aumentan las alianzas de las operadoras con las empresas de tecnologías de la información para la gestión y despliegue de sus redes, con el riesgo de pérdida de control de su negocio que ello comporta.

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El despliegue efectivo de 5G en Europa continúa siendo muy incierto

La Unión Europea había previsto para fin de año que todos los países miembros hubieran subastado las licencias y puesto en marcha al menos una red comercial con tecnología 5G. Todo indica, sin embargo, que se está muy lejos de cumplir este objetivo, porque en abril se habían adjudicado poco más del 20% de las frecuencias disponibles. La intención del Reino Unido de prohibir totalmente la instalación de redes de Huawei, en contra del criterio expresado en enero de limitarlas al 35%, y las dudas del Gobierno francés sobre la postura a adoptar respecto al fabricante chino están lastrando la competitividad europea y la puesta en marcha de redes y soluciones en un tema tan estratégico como 5G. Únicamente Alemania sigue adelante con planes relativamente ambiciosos, apoyada por su operador principal, DT, y también por Vodafone y O2, filial de Telefónica, que también han instalado redes comerciales 5G en Alemania y en otros países europeos.

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EEUU prohíbe vender a Huawei chips que lleven sus diseños

Hace años que dura el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, pero la disputa se ha agravado espectacularmente en las dos últimas semanas, debido a la orden emitida por la Administración Trump, mediante la cual se prohíbe vender semiconductores a Huawei y a su filial HiSilicon a cualquier compañía que utilice maquinaria, diseños y software estadounidense para fabricarlos, tenga o no su sede en Estados Unidos. Huawei ha reconocido que se siente muy perjudicada con la medida y que afectará de pleno a su negocio de equipos 5G, al tiempo que asegura que hará todo lo necesario para minimizarla. El apoyo implícito que Huawei tiene del Gobierno chino hace temer una respuesta contundente de Beijing, muy molesta también por los comentarios que ha hecho Washington este fin de semana respecto a las medidas policiales practicadas en Hong Kong y la fuerte presión que Estados Unidos está ejerciendo sobre Taiwan, y especialmente sobre TSMC, para que deje de vender chips a Huawei y a otras compañías chinas.

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La venta global de smartphones caerá al menos el 15% este año, de 1,4 a 1,2 millones de unidades

Las ventas de smartphones se han ido recuperando en las últimas semanas respecto al fatídico primer trimestre de este año, especialmente en China, pero parece inevitable un declive anual mayúsculo en unidades, del orden del 15%, según prevé la mayoría de consultoras. En Europa, el mercado de smartphones, medido en euros y no en unidades, podría caer aún más que el global, hasta el 26,8% en el conjunto de 2020, como indica el escenario más probable de la consultora IDC. La venta en unidades de los smartphones 5G podría crecer, sin embargo, de forma espectacular este año, ya que Qualcomm mantiene la previsión de que se despachen entre 175 y 225 millones de unidades frente a los escasos 21 millones de todo 2019. La introducción de nuevos chipset para smartphones 5G, con mayores prestaciones y más económicos, por parte de Qualcomm, MediaTek, Huawei y Samsung podría hacer multiplicar por cerca de diez su demanda en unidades en 2020. Pero no necesariamente la facturación, si bajan mucho los precios de venta unitarios.

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EEUU crea una coalición para impulsar más redes de enlace abiertas

Estados Unidos, con el apoyo de su Gobierno, acaba de crear una coalición para fomentar un mayor desarrollo y despliegue de redes de enlace abiertas (Open RAN). Bajo la denominación de Open RAN Policy Coalition, no queda clara la relación que tendrá con las otras dos asociaciones (O-RAN Alliance y TIP), que están firmemente establecidas desde hace años en la creación de especificaciones y el desarrollo de redes de enlace abiertas. La coalición está formada por multitud de compañías, fundamentalmente estadounidenses, pero con dos ausencias muy destacadas, Nokia y Ericsson, aparte obviamente de Huawei. Hay dudas de que las tareas de la coalición sigan estrictamente las normas y estándares internacionalmente aprobadas de 3GPP, lo que podría llevar a una fragmentación de 5G y generaciones posteriores.

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Telefónica agita el móvil y cable británicos con la fusión de Virgin Media

El acuerdo de fusión a partes iguales alcanzado la semana pasada entre O2, la filial británica de telefonía móvil de Telefónica, con el operador de red de cable Virgin Media y el operador móvil virtual Virgin Mobile, ambas filiales de la estadounidense Liberty Global, promete alterar sustancialmente el statu quo actual de las comunicaciones móviles y de banda ancha del Reino Unido. Se calcula que la operación se podrá hacer dentro de un año, sin grandes obstáculos regulatorios o legislativos. Se prevé que creará un efecto dominó sobre los negocios de Vodafone, Three, Sky y Talk Talk, los otros operadores de cable, telefonía móvil y televisión de pago que compiten en el Reino Unido, y ponga más presión al operador dominante de banda ancha British Telecom (BT) y a su filial de telefonía móvil EE.