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02/07/2020

EE UU insiste en su crítica a Huawei mientras la UE quiere contemporizar con China

Michael Pompeo, Secretario de Estado de Estados Unidos, emitió el miércoles de la semana pasada un breve pero duro comunicado sobre el peligro que supone para los operadores la dependencia de Huawei y la necesidad de que se mantengan “limpios”, en clara referencia al fabricante chino de equipos de telecomunicaciones. Justo anteayer, el Primer Ministro británico, Boris Johnson, dudó en atacar directamente a Huawei, pero al final aseguró que las infraestructuras nacionales críticas deben protegerse adecuadamente de los “vendedores estatales hostiles”, un calificativo para Huawei aún más fuerte que el anterior de “alto riesgo”. Mientras, la Unión Europea y sus principales países se mantienen cautos y evitan pronunciarse contra China y específicamente sobre los equipos 5G de Huawei, hasta encontrar una vía intermedia que sirva para contemporizar tanto con China como con Estados Unidos y, a ser posible, sacar el máximo beneficio. Lo que Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, ha definido como “a mi manera”, en alusión a la canción popularizada por Frank Sinatra hace medio siglo.


Hace meses que la Administración estadounidense insiste en atacar a Huawei por la falta de seguridad de sus equipos 5G, ya que considera que el Partido Comunista Chino puede espiar a través de ellos, extremo que la compañía niega vehementemente. La semana pasada, sin ir más lejos, Pompeo elevó el tono y elogió a diversos países que han decidido confiar en los equipos de la sueca Ericsson, en vez de la china Huawei, para su infraestructura 5G.

El Secretario de Estado considera, en el comunicado de prensa, que “la marea está girando a favor de suministradores 5G fiables”. Y cita ejemplos de operadoras de telecomunicaciones “limpias”, como “Orange en Francia” u “O2 en el Reino Unido”, sin tener en cuenta que Orange utiliza equipos de Huawei fuera de Francia y que Telefónica, propietaria de O2, hace lo mismo fuera del Reino Unido.

En apenas veinte líneas, Pompeo arremete contra el Partido Comunista Chino, aparte de Huawei. Asegura que hay una clara tendencia “en favor de una 5G segura” y que cuantos más países, compañías y ciudadanos preguntan en quién deberían confiar sus datos más sensibles, la respuesta más obvia, en su opinión, es: “No al estado de vigilancia del Partido Comunista Chino”.

Al día siguiente de emitir el comunicado, el Secretario de Estado volvió a atacar a Huawei en una intervención en streaming que hizo desde Washington en el Forum 2020 de Bruselas sobre las relaciones transatlánticas y la necesidad de establecer un nuevo diálogo. Pompeo aseguró que había hablado este pasado mes de junio con varios ministros de Asuntos Exteriores de la UE y les había transmitido una serie de datos y verdades, como las prácticas intimidatorias del Partido Comunista Chino, o “como el intento de forzar a naciones a hacer negocios con Huawei, que es un brazo del estado de supervisión del Partido Comunista Chino”.



Estados Unidos, reconoció, fue lento en vislumbrar la deriva autoritaria de China y sus implicaciones para la sociedad libre, como también le había pasado de Europa, pero “ahora hay un despertar transatlántico sobre la realidad de lo que está sucediendo”. La República Checa, precisó, está animando a los países a adoptar “los principios de redes seguras y redes limpias en 5G”.

Bojan Pancevski, corresponsal en Alemania del Wall Street Journal, tuvo la oportunidad de preguntarle en directo al Secretario de Estado, entre otras cuestiones, qué pruebas tenía de que Huawei estuviera al dictado del Partido Comunista Chino, como había repetido en esta y anteriores ocasiones. Pompeo respondió que “hay muchas cosas que no puedo compartir en público, pero estoy seguro que lo puede ver cualquiera que mire con atención a Huawei, y tampoco tiene que ir muy lejos”. Sabemos, añadió, que “hay miembros del aparato de seguridad de China trabajando en las plantas superiores del edificio comercial de Huawei en China”.



La construcción de un centro de desarrollo y fabricación de equipos de optoelectrónica de Huawei en Gran Bretaña, con una inversión de 1.000 millones de libras, ha molestado a Estados Unidos



Es inaceptable, precisó el Secretario de Estado, que si una información privada, del tipo que sea, pasa a través de una infraestructura de Huawei y “Huawei tiene la capacidad de capturarla, en una de las violaciones más flagrantes del mundo, esta información estará en manos del Partido comunista Chino si así lo solicita, porque Huawei tiene la obligación legal de suministrarla”. Huawei siempre lo ha negado, como apostillan todos los periódicos cuando se refieren a esta información.

La insistencia de Estados Unidos sobre el particular no solo incomoda a muchos miembros de la Unión Europea, especialmente a Alemania y Francia, que no dan una respuesta clara, sino también al Reino Unido. En enero, el Primer Ministro británico, Boris Johnson, decretó que Huawei no podría tener equipos 5G en la red troncal del país ni más del 35% en las redes de enlace y de transporte y en mayo prohibió totalmente que hubieran equipos 5G de Huawei a partir de 2025. La consultora Enders Analysis ha calculado que el coste de la decisión para las operadoras británicas será de 1.500 millones de libras, según informó hace un par de semanas The Telegraph y en febrero The Times.

La semana pasada, el Gobierno británico autorizó la construcción de un centro de desarrollo y fabricación de equipos de optoelectrónica de Huawei cerca de Cambridge, con una inversión de 1.000 millones de libras y la creación de 400 puestos de trabajo locales altamente cualificados. El centro será la sede internacional de todos los productos de optoelectrónica de Huawei, lo que ha vuelto a encender los ánimos al otro lado del Atlántico. En la imagen inferior se ve un rendering del futuro complejo, con una superficie cubierta de 50.000 metros cuadrados.

El lunes pasado, durante una conferencia de prensa en el que se anunciaba el plan previsto para la recuperación de la economía del Reino Unido, se le preguntó a Boris Johnson si la creciente opresión de China sobre Hong Kong había afectado a la decisión del centro de Huawei. Tras unos momentos de duda, dijo que “no quiero ser acusado de sinofobia porque no soy sinófobo” pero, por otro lado, “quiero ver protegida de suministradores estatales hostiles nuestra infraestructura crítica nacional (de telecomunicaciones)”.

Si hasta ahora Huawei era un “suministrador de alto riesgo”, como lo había calificado el centro de seguridad británico, ahora es un “suministrador hostil” para Gran Bretaña y poco menos que un sicario a las órdenes del Partido Comunista Chino para la Administración de Donald Trump. Quedan 18 semanas para que Estados Unidos elija a su próximo presidente y más pronto que tarde el candidato demócrata, Joe Biden, deberá pronunciarse sobre su posición respecto a un acuerdo comercial con China si sale elegido. No sería de extrañar que 5G y Huawei fueran objeto de debate en las próximas semanas de campaña presidencial, visto el empeño que pone Pompeo en el tema, y que se quiera acorralar a Biden en este tema tan espinoso.



Japón, Alemania y Corea del Sur se postulan para suministrar equipos y componentes 5G en el inmenso mercado chino, ahora que Estados Unidos pone trabas a la exportación de sus semiconductores



No deja de ser curioso que un tema como 5G o una compañía como Huawei suscite un debate tan intenso en las altas esferas políticas de todo el mundo, por muy estratégico que sea, y más en medio de una recesión económica mundial y una pandemia como la que estamos inmersos. Pero es que el vacío que está provocando Estados Unidos con la prohibición de que sus compañías de semiconductores vendan componentes a China y especialmente a Huawei es una oportunidad de oro para las compañías europeas, especialmente las alemanas pero también la holandesa ASML, el principal fabricante mundial de equipos de litografía óptica, claves para la fabricación de semiconductores, ahora que los productores estadounidenses tienen vetado vender incluso a TSMC si fabrican para Huawei.

No solamente Europa quiere aprovechar la pugna comercial entre Estados Unidos y China, que hace que ambos pierdan oportunidades y ventas en sus mercados a un lado y otro del Pacífico, sino que Japón está poniendo todo su empeño en suministrar componentes de alta tecnología para acelerar el despliegue de 5G en China, el mayor mercado del mundo al menos en los próximos tres años, según publicó hace un par de días el Wall Street Journal. Y la vecina Corea del Sur también tiene gran interés en ayudar a China en la fabricación de equipos 5G.



El juego de equilibrios diplomáticos que se puede abrir entre los países que bordean el Mar de China y Estados Unidos puede ser altamente delicado, porque Estados Unidos es el garante militar de Japón, Corea del Sur y Taiwan frente a China. Pero es que el mercado 5G chino no es cualquier cosa: China tendrá el 70% de todas las conexiones mundiales 5G a final de año. En todo el país se desplegarán alrededor de medio millón de estaciones base 5G con una inversión que supera los 150.000 millones de dólares.

Tsuneo Murata, presidente de la compañía japonesa Murata y un fabricante reconocido mundialmente por sus condensadores cerámicos, un componente poco conocido pero altamente estratégico en los equipos de telefonía móvil, reconoce que el despliegue que está haciendo China en 5G abre un mercado muy prometedor para sus productos. Y Anritsu, otra compañía japonesa, especializada en equipos de instrumentación para radiocomunicaciones, en dura pugna con la alemana Rohde & Schwartz, también se frota las manos.

Takeshi Shima, vicepresidente de Anritsu, la demanda de sus productos a China se ha incrementado notablemente gracias a los fabricantes chinos de smartphones, que los suministran a una audiencia cada vez más grande y global. Pese a que China promueve principalmente la compra de sus productos, muchos suministradores japoneses aumentan su participación en la cadena productiva china, sobre todo desde las restricciones impuestas por Estados Unidos.

Japón está muy interesado en vender equipos 5G fuera de su mercado doméstico, especialmente para la compañía NEC, y China es el mercado ideal por el gran volumen de su mercado. También Corea del Sur, a través de los equipos de Samsung, quiere hacerse un hueco en China. Tanto las compañías japonesas como las coreanas también tienen su vista puesta en Estados Unidos, con lo que habrán de hacer difíciles equilibrios para contentar a Estados Unidos y a China al mismo tiempo.

Tampoco quieren olvidarse de Europa, si al final los países de la Unión Europea deciden prescindir, aunque sea en parte, de Huawei. Boris Johnson, por ejemplo, parece que ha pedido ayuda a NEC para que suministre equipos de telecomunicaciones 5G en Gran Bretaña. Y es que Ericsson y Nokia, por mucho que quisieran, no podrían suministrar equipos a todo el mundo, aún exceptuando a China, con plazos y precios razonables, si la demanda explota a partir de 2022, como prevén muchos analistas.


Análisis

Varios operadores se preparan para ofrecer servicios SA 5G a partir de otoño

Distintos operadores están trabajando con sus proveedores de equipos de telecomunicaciones para ultimar las pruebas piloto y ofrecer servicios comerciales 5G Stand Alone (SA 5G) antes de fin de año. En estos momentos, todos los servicios 5G funcionan con el modo Non Stand Alone (NSA 5G NR); es decir, las redes de enlace funcionan con 5G pero las redes de transporte y troncales trabajan con sistemas de señalización 4G LTE, con lo que sólo se puede aprovechar una mínima parte de las ventajas de 5G. A partir del año que viene, conforme se desplieguen redes totalmente SA 5G en más sitios, serán posibles servicios tan prometedores como la baja latencia real (inferior al milisegundo), los servicios personalizados (network slicing), la computación en el borde (Edge Computing), las fábricas inteligentes y la integración plena de las tecnologías de la información y las redes de telecomunicaciones a través de los servicios alojados en la nube, entre otros.

Análisis

Presentada España Digital 2025, una agenda para impulsar la transformación digital

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó el pasado jueves la Agenda Digital actualizada, que llevará el nombre de España Digital 2025. Incluye cerca de 50 medidas agrupadas en diez ejes estratégicos con los que, en los próximos cinco años, se pretende impulsar el proceso de transformación digital de España, de forma alineada con la estrategia digital de la Unión Europea. Gracias a la colaboración público-privada y con la participación de más de 25 agentes económicos, empresariales y sociales, España Digital 2025 contempla la puesta en marcha durante 2020-2022 de una serie de reformas estructurales, que prevén movilizar en torno a 20.000 millones de euros de inversión pública y unos 50.000 millones de inversión privada. Uno de los puntos destacados de España Digital 2025 es reforzar la capacidad española en ciberseguridad, con la previsión de tener 20.000 especialistas en 2025. Precisamente, al día siguiente, la Comisión Europea presentó la versión actualizada del informe sobre Ciberseguridad 5G del pasado enero, en el que no se hace ninguna mención a China ni a Huawei, aunque 14 Estados miembros evalúan que “su nivel de exposición a suministradores de alto riesgo potencial es medio o elevado”, otros tres que es bajo y los ocho restantes no proporcionan ninguna información al respecto. Una conclusión clara es que hay que reforzar los mecanismos de protección para asegurar que no hay fugas de información en la cadena de valor 5G y en vistas a la importante reunión plenaria de octubre de 2020.

Análisis

Nokia y Samsung anuncian redes de enlace más abiertas, lo que daría mayor flexibilidad a los operadores

Nokia y Samsung han anunciado, con pocos días de diferencia, la próxima disponibilidad de redes de enlace (RAN) virtualizadas y basadas en la nube, con interfaces abiertos pero equipos propietarios. Esto permitiría, si todo funciona como prevén estas compañías, que los operadores tengan mayor flexibilidad y más fabricantes y soluciones alternativas a la hora de construir sus infraestructuras de red, aunque con limitaciones. Por su parte, los principales operadores, como Telefónica, Deutsche Telekom, Vodafone y Orange, están realizando diversas pruebas piloto de redes de enlace abiertas basadas en Open RAN y fabricadas por compañías mayoritariamente estadounidenses, como Alliostar, Parallel Wireless o Mavenir, con resultados esperanzadores a medio plazo. La cuestión que se plantea es qué se entiende por “sistemas abiertos”, porque al final cualquier red de enlace debe cumplir con las especificaciones comunes 4G y 5G aprobadas por 3GPP, la mayor parte de las cuales están protegidas por patentes, que principalmente son de Huawei, Ericsson o Nokia.

Análisis

Las miniantenas se podrán instalar sin autorización previa en la UE, para facilitar la cobertura 5G en interiores

La Comisión Europea ha aprobado un reglamento que permite instalar miniantenas (small cells) en espacios interiores sin necesidad de autorización previa; bastará con que se informe a la autoridad correspondiente y que su volumen no exceda de los 30 litros en el caso de que sea visible y cumpla con los estrictos límites de radiación electromagnética establecidos en la UE. Con ello, Bruselas confía en promover la cobertura 5G en espacios interiores en los próximos años, a base de que se instalen repetidores de la señal, porque es consciente de que los usuarios utilizan el teléfono móvil mayoritariamente en espacios interiores, sean oficinas, centros comerciales o estaciones de metro o ferrocarril, y la señal 5G queda muy debilitada, cuando no nula, en el interior de edificios, aunque haya plena cobertura en el exterior.

Análisis

La decisión británica de prohibir los equipos de Huawei reabre el debate de las redes 5G seguras

El Gobierno británico ha prohibido a los operadores de su país que compren a Huawei cualquier tipo de equipo 5G a partir del próximo 1 de enero y que a finales de 2027 no quede en sus redes de telecomunicaciones ningún rastro de sus productos. De momento, los equipos de Huawei 4G y 3G instalados podrán continuar funcionando y ser mantenidos, pero queda en el aire lo que vaya a suceder con la infraestructura de fibra óptica del país, en gran parte instalada por Huawei, porque el Gobierno lo está “reevaluando”. De momento, Oliver Dowden, Secretario de Estado de Cultura, Medios y Deporte, reconoció ante el Parlamento británico que se espera que la decisión suponga “un retraso de entre dos y tres años en el despliegue de 5G” y que la factura total del reemplazo supere los 2.000 millones de libras. Dowden puso especial énfasis en desvincular la decisión de cualquier política interna realizada por China y aseguró que la seguridad de la red británica había sido reconsiderada por el Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC) en base al “severo impacto de las posibilidades de Huawei de suministrar equipos al Reino Unido”, en referencia a la prohibición estadounidense de que se venda cualquier chip a Huawei fabricado con equipos y patentes de compañías de Estados Unidos. El cambio de posición respecto a lo aprobado en enero por el Gobierno británico ha sido ampliamente interpretado como un intento de complacer a Estados Unidos, que quería incluso una prohibición total mucho antes de finales de 2027. Queda por ver cuál será la alternativa para tener la infraestructura totalmente fiable y segura que quiere el Gobierno.

Análisis

España, muy bien situada para aprovechar las capacidades de 5G

España es el país europeo que más fibra óptica ha desplegado en su territorio, con lo que está muy bien situada para aprovechar las capacidades que ofrecerá 5G en los próximos años, como argumentó Roberto Sánchez, Secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, en la presentación online del último informe del Observatorio Nacional 5G, sobre estandarización y despliegue de 5G, que tuvo lugar el viernes pasado. “Tenemos una de las mejores redes de telecomunicaciones del mundo y estamos en un gran momento para aprovechar esta capacidad y la gran oportunidad que 5G ofrecerá a España en los próximos años”, aseguró Roberto Sánchez. Por su parte, Federico Ruíz, responsable del Observatorio Nacional 5G (ON5G), destacó “la enorme oportunidad económica que permite 5G, una tecnología que ya está aquí”. También recalcó que importa la cobertura, pero no se debe olvidar al humilde teléfono y las grandes posibilidades que ofrece, acrecentadas con la continua evolución tecnológica. El último informe de ON5G está ya disponible en su webhttps://on5g.es/wp-content/uploads/2020/06/ON5G_Informe-de-estandarizaci%C3%B3n-y-despliegue-de-5G-1.pdf.
También en https://on5g.es/informes/ y https://on5g.es/informes/regulacion/