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DGT y Ayuntamiento quieren mejorar la seguridad vial en Barcelona con flotas conectadas

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La Dirección General de Tráfico (DGT) y el Ayuntamiento de Barcelona han iniciado un proyecto piloto que predice el 80% de los posibles errores de los conductores que llevan instalado en su vehículo un sensor de proximidad de Mobileye. Estos dispositivos están colocados actualmente en unos 300 autobuses, furgonetas y coches de reparto, con la previsión de alcanzar los 5.000 vehículos en 2022. Además de alertar al conductor del potencial peligro, el dispositivo envía señales a un centro de control que monitorizan las incidencias y el tránsito en las calles de Barcelona, para posteriormente tomar medidas de mejora de la seguridad vial.

El dispositivo de Mobileye, una empresa israelí propiedad de Intel, rastrea los obstáculos que tiene el vehículo enfrente y a los lados, sea otro vehículo, un peatón o una motocicleta o bicicleta; e informa de la distancia a la que se encuentra el obstáculo a través de un piloto que se encuentra al lado del conductor y conectado con el dispositivo. La distancia al obstáculo se muestra en el piloto en segundos y también se emite una señal más o menos insistente según lo cerca que se encuentre.

En paralelo, el dispositivo de Mobileye envía regularmente señales de su posición y de los potenciales obstáculos e incidencias que encuentra a lo largo de su recorrido. Esta información vectorial, de muy pocos bytes, se envía a través de una tarjeta SIM a un centro de datos alojado en una nube. La información se procesa, junto a la de los otros vehículos que circulan por la misma zona y llevan el dispositivo, y se obtiene un mapa de los distintos flujos de tráfico en cada calle y si hay retenciones. Conforme haya más vehículos con el sistema de detección, más precisa será la información del tráfico de la ciudad y sus incidencias.

El proyecto define algoritmos que permiten analizar desde el centro de control las situaciones de riesgo potencial en las calles de Barcelona y mejorar la seguridad viaria en base a datos reales

Además, la información que recogen los dispositivos se puede procesar para determinar si al lado del vehículo se acerca un peatón, una motocicleta o bicicleta u otro vehículo y mostrarla en una pantalla. Esta información no la tiene disponible el conductor, aunque en un futuro cercano, con un monitor y conexión de banda ancha en el interior del vehículo, se podría disponer de ella. Igualmente, se puede colocar a cada lado otros sensores adicionales para controlar los ángulos muertos, ya que el sensor del parabrisas cubre un poco más de 180 grados. La flota nueva de autobuses de Barcelona llevará, aparte del sensor central, sensores para los ángulos muertos o ciegos.

El Ayuntamiento de Barcelona ha llegado a un acuerdo para que varias empresas de reparto y mensajería incluyan el dispositivo de Mobileye en sus furgonetas, coches y camiones. De entrada, este mes de diciembre se cuenta con unos 300 vehículos conectados, de los cuales 85 son autobuses de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB). Está previsto que el año que viene hayan 700 vehículos con el dispositivo (incluyendo los 105 nuevos autobuses) y para 2022 se calcula alcanzar los 5.000 vehículos conectados.

El proyecto, denominado Autonomous Ready Spain, está liderado por la DGT y el Ayuntamiento de Barcelona, en colaboración con el proveedor de la tecnología Mobileye y de empresas públicas y privadas comprometidas con la pacificación de la ciudad, la seguridad de sus conductores y la protección indirecta de los usuarios más vulnerables. Su finalidad es preparar la ciudad para la circulación y certificación del vehículo autónomo y contar lo antes posible con una “flota segura”.

Una de las partes más destacadas del proyecto se basa en la definición de algoritmos que permiten analizar las situaciones de riesgo potencial en las calles de Barcelona. La información obtenida respecto a concentraciones de usuarios vulnerables (peatones, ciclistas y motoristas) solapada con indicadores registrados a partir de la circulación de los vehículos como frenazos bruscos, riesgo de colisión o atropello recogidos de manera anónima por el dispositivo de Movileye permitirán mejorar la seguridad viaria en base a datos reales, como informa el Ayuntamiento de Barcelona.

Pere Navarro, director general de la DGT, es consciente de que en los últimos años se ha mejorado mucho la seguridad de los conductores de vehículos, gracias a la incorporación de diversos sistemas, pero se ha hecho muy poco respecto a los peatones de circulan por la calle o usuarios vulnerables de las calzadas que van con motocicletas, bicicletas y, últimamente, patinetes. El ayuntamiento de Barcelona tiene previsto aumentar el número de carriles para bus y bicicletas y extender las zonas 30 y 50.

Con el dispositivo de Mobileye se pretende que los conductores adquieran unos hábitos de conducción más seguros, aparte de alertar del riesgo de colisión con otro vehículo, peatones y ciclistas

La asignatura pendiente de una ciudad como Barcelona, pero extensible a cualquier ciudad de cierto tamaño, es lograr mayor disciplina a la hora de circular por parte de conductores de todo tipo de vehículos, así como prohibir tajantemente que las bicicletas y patinetes invadan las aceras por donde pasan los peatones, como recomienda la DGT y se espera que muy pronto se apruebe la normativa. El aumento de la circulación de vehículos de todo tipo en las ciudades también debería provocar que se exija mayor disciplina a los peatones cuando crucen una calle y que se utilicen siempre los pasos de peatones y se respeten los semáforos.

Los cálculos realizados por la DGT y el Ayuntamiento de Barcelona apuntan que en los dos meses que viene funcionando este proyecto se ha contribuido a mejorar la seguridad vial en Barcelona, alertando de 668 potenciales colisiones de vehículos contra peatones o ciclistas. Cada día, la “flota segura” de vehículos con el dispositivo de Mobileye instalado recorren 45.000 kilómetros, hacen un mapa de la ciudad, recogen información del entorno y alertan de potenciales peligros u obstáculos en las calles de Barcelona, según la información facilitada.

En estos dos meses de prueba, los vehículos de flotas y transportes han detectado y geoposicionado la presencia de 37.000 ciclistas y 240.000 peatones en distintas calles de Barcelona, lo que significa que estos usuarios vulnerables han entrado en el campo de visión de alguno de los sensores instalados en los vehículos. En los casos de más riesgo, gracias a la tecnología de inteligencia artificial aportada, los dispositivos han emitido una alerta de accidente advirtiendo al conductor. Según los datos, esta alerta ha ayudado a evitar la colisión de los vehículos con un total de 668 usuarios vulnerables.

Con la incorporación del dispositivo de Mobileye, se pretende que los conductores adquieran unos hábitos de conducción más seguro. El piloto, además de alertar del riesgo de colisión frontal y de colisión con peatones y ciclistas, cada uno con su propio símbolo, al cabo de determinados segundos, lleva un indicador de velocidad máxima, un sistema de alerta y control de la distancia de seguridad y una advertencia de desvío de carril.

El sistema, Mobileye 8 Connect, es compatible con casi cualquier vehículo y las alertas son siempre en tiempo real, tanto de día como de noche. Según Gil Ayalon, director de Mobileye para la región de Europa, Oriente Medio y África, más de 25 fabricantes de automóviles internacionales confían en la tecnología de la empresa y más de 40 millones de vehículos la han instalado. El sistema no se vende de momento a particulares, sino a flotas y vehículos de reparto y transporte. El coste de instalación del sistema para flotas es de unos 850 euros.