Publicaciones > Blog > La decisión británica de prohibir los equipos de Huawei reabre el debate de las redes 5G seguras
16/07/2020

La decisión británica de prohibir los equipos de Huawei reabre el debate de las redes 5G seguras

El Gobierno británico ha prohibido a los operadores de su país que compren a Huawei cualquier tipo de equipo 5G a partir del próximo 1 de enero y que a finales de 2027 no quede en sus redes de telecomunicaciones ningún rastro de sus productos. De momento, los equipos de Huawei 4G y 3G instalados podrán continuar funcionando y ser mantenidos, pero queda en el aire lo que vaya a suceder con la infraestructura de fibra óptica del país, en gran parte instalada por Huawei, porque el Gobierno lo está “reevaluando”. De momento, Oliver Dowden, Secretario de Estado de Cultura, Medios y Deporte, reconoció ante el Parlamento británico que se espera que la decisión suponga “un retraso de entre dos y tres años en el despliegue de 5G” y que la factura total del reemplazo supere los 2.000 millones de libras. Dowden puso especial énfasis en desvincular la decisión de cualquier política interna realizada por China y aseguró que la seguridad de la red británica había sido reconsiderada por el Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC) en base al “severo impacto de las posibilidades de Huawei de suministrar equipos al Reino Unido”, en referencia a la prohibición estadounidense de que se venda cualquier chip a Huawei fabricado con equipos y patentes de compañías de Estados Unidos. El cambio de posición respecto a lo aprobado en enero por el Gobierno británico ha sido ampliamente interpretado como un intento de complacer a Estados Unidos, que quería incluso una prohibición total mucho antes de finales de 2027. Queda por ver cuál será la alternativa para tener la infraestructura totalmente fiable y segura que quiere el Gobierno.


Hace semanas que el primer ministro británico, Boris Johnson, tenía este dossier sobre la mesa, acosado por el ala más conservadora de su partido y por la continua visita de altos representantes de la Administración estadounidense, que le exigían que se retiraran totalmente los equipos de Huawei de la infraestructura de telecomunicaciones del país en el plazo de dos o tres años, lo que cualquier especialista juzgaba que era virtualmente imposible.

Al final, se ha decidido por una alternativa que no contenta a nadie y que deja a la economía y competitividad del país en una situación muy comprometida. Ahora que el Reino Unido saldrá de la Unión Europea y con su economía por los suelos debido a la pandemia, el país confiaba precisamente en el 5G como uno de los motores de la recuperación con la captación de inversiones industriales y financieras de empresas británicas y extranjeras, que ahora se desvanece.

De momento, la respuesta del Gobierno chino ha sido muy tímida, aunque ya se sabe que sus reacciones no son nunca viscerales ni tomadas en caliente pero tampoco deja a las empresas de su país en la estacada. Un portavoz de Huawei ha asegurado por correo electrónico que la decisión “es una mala noticia para cualquier usuario de telefonía móvil británico” y que pone al país en el carril lento de la digitalización, aumenta los costes y profundiza en la brecha digital. Y confía en que “las nuevas restricciones de Estados Unidos no afecten a la resiliencia o la seguridad de los productos que suministramos al Reino Unido”.

Presumiblemente, el papel de Huawei se limitará a mantener durante los próximos siete años la infraestructura de telecomunicaciones que ha llevado a cabo durante los veinte años de presencia en suelo británico. “Como empresa responsable, continuaremos dando soporte a nuestros clientes como siempre hemos hecho”, recalca el portavoz de Huawei, y añade que, “lamentablemente, nuestro futuro en el Reino Unido se ha politizado, porque la decisión trata sobre la política comercial de Estados Unidos y no sobre la seguridad de las redes”.



Los tres operadores de telecomunicaciones que utilizan ampliamente productos de Huawei, BT, Vodafone y Three, intentaron durante los últimos días revertir una decisión cada vez más temida, después de haber aceptado a su pesar el límite del 35% a los equipos de Huawei en las redes de enlace 5G y la prohibición total en el núcleo de la red, como decidió Boris Johnson el pasado mes de enero.

En una reciente reunión del comité parlamentario sobre el tema, ejecutivos de Vodafone y BT expusieron que el coste total de reemplazar los equipos de Huawei sería al menos de 2.600 millones de libras y que habría interrupciones del servicio si no se daba al menos cinco años para el reemplazo. Al final, se les ha dado un par de años más de margen y el Gobierno ha reducido considerablemente el coste previsto de la operación.



El despliegue de 5G en el Reino Unido se retrasará al menos dos años y aumentará el coste del reemplazo de los equipos de Huawei 2.000 millones de libras como mínimo, según reconoce el propio Gobierno británico



Una de las compañías que más se puede beneficiar de todo este embrollo es Telefónica, ahora que su filial británica O2 tiene previsto fusionarse con Virgin Mobile y prestar servicios 5G sin ningún equipo de Huawei, porque ya no tiene ninguno y se había comprometido a no tenerlo. Siempre, claro está, que se apruebe la fusión; en principio debería seguir adelante porque a Liberty Global ya se le aceptó la venta de activos al Vodafone cuando el Reino Unido formaba parte de la Unión Europea y más ahora que presumiblemente saldrá el 1 de enero. Si Vodafone y BT no tenían suficiente con esta competencia sobrevenida, ahora habrán de asimilar la sustitución completa de los equipos de Huawei.

Oliver Dowden, Secretario de Estado y responsable, entre otras funciones, de la política digital, aseguró en la Cámara de los Comunes británica que “5G será transformadora para nuestro país, pero sólo si tenemos la confianza en la seguridad y resiliencia sobre la que está construida la infraestructura”. Y añadió que, “debido a las sanciones de Estados Unidos y al asesoramiento técnico actualizado de nuestros ciberexpertos, el Gobierno ha decidido que es necesario prohibir a Huawei de nuestras redes 5G”.

De la intervención parlamentaria de Dowden se desprende que el problema principal de la infraestructura 5G que Huawei está instalando en el Reino Unido (con las limitaciones de enero) no estriba en su seguridad sino en que, debido a las sanciones recientemente impuestas por Estados Unidos, la calidad de los componentes y productos que la compañía china instalaría en el futuro podría no ser la de hasta ahora, debido a los crecientes problemas de suministro por parte de sus proveedores tradicionales y a la presumible necesidad de buscar suministradores alternativos con componentes de menor calidad o prestaciones.

El argumento se revela bastante falaz porque, en el caso de que los componentes no cumplieran las especificaciones de calidad y prestaciones del contrato de suministro, siempre se podrían rechazar. Además, si fuera el caso de que algunos componentes fueran poco fiables, defectuosos o ineficientes, la infraestructura podría tener problemas de funcionamiento pero no necesariamente de seguridad. El motivo principal para prohibir desde enero la utilización de equipos de Huawei en zonas muy sensibles, como es el caso de la red troncal, instalaciones militares o aeropuertos, era que no ofrecían, según el National Cyber Security Center, todas las garantías de seguridad y eran susceptibles de facilitar el espionaje, extremo que Huawei siempre ha negado vehementemente.

En cualquier caso, durante toda la intervención parlamentaria de Dowden, quedó patente su interés en alejar la decisión de su Gobierno de la política interna de China y de su actuación en Hong Kong y limitarlo a un tema comercial y de calidad de los componentes. “Este Gobierno actúa de forma clara con China” y “queremos una relación moderna y madura y trabajar codo con codo con China en los temas donde converjan nuestros intereses”. Y por si no había quedado suficientemente claro, añadió: “La decisión de hoy trata sobre la seguridad de la red de telecomunicaciones a la luz de las nuevas sanciones de Estados Unidos”.

Los analistas y medios de comunicación han interpretado la decisión británica como una concesión a Estados Unidos. El Wall Street Journal tituló ayer que “el Reino Unido excluye a Huawei de sus redes 5G en medio de las tensiones entre China y Estados Unidos y se ve como una victoria para Estados Unidos”. En la información publicada por el Financial Times, se asegura que “la decisión representa una victoria estratégica para la Casa Blanca”.



Huawei considera que la decisión es una mala noticia para cualquier usuario de telefonía móvil británico y que pone al Reino Unido en el carril lento de la digitalización, aumenta los costes y profundiza en la brecha digital



Las condiciones que debe reunir una buena infraestructura de telecomunicaciones 5G son muy conocidas y existen decenas de publicaciones al respecto. Sin ir más lejos, Donald Trump publicó el pasado marzo su visión sobre la Estrategia nacional para una 5G segura, escrito en primera persona y firmado por él mismo. El Gobierno británico publicó el pasado julio un amplio informe sobre la seguridad de las telecomunicaciones y un año antes las características de la futura infraestructura de telecomunicaciones. La síntesis de estos informes gubernamentales siempre es que las redes deben ser seguras, fiables y resilientes, pero no mencionan a los suministradores capaces de instalarlas. Ni queda claro el alcance exacto de una “red segura”.

El elemento crucial con que se enfrenta un operador que quiere reemplazar a un fabricante es la compatibilidad con los equipos que ya tiene instalados. Si es el mismo fabricante, un equipo 5G es compatible con 4G e incluso con 3G. Pero raramente ocurre con distintos fabricantes, porque el estándar 4G o 5G es común pero en medio hay interfaces propietarios que imposibilitan una compatibilidad plena. Esto significa que los equipos 4G de Huawei instalados en el Reino Unido principalmente por BT y Vodafone seguirán funcionando hasta 2027, pero no se podrán conectar con los equipos 5G que se vayan a instalar en los próximos años. Otro problema es que los equipos 5G deben ser suficientemente flexibles para poder ampliarse en caso de necesidad.



La decisión del Gobierno británico supone un grave problema para los operadores, porque tendrán que encontrar uno o varios suministradores fiables, que ofrezcan plenas garantías de funcionamiento y seguridad de la infraestructura de telecomunicaciones y que estén en condiciones de ofrecer el volumen requerido y a un precio razonable. No hay muchas alternativas: la principal es Ericsson, seguida de Nokia, que ahora empieza a tener componentes más competitivos tras su fracaso inicial al apostar por procesadores a medida no programables.

Samsung también está ansioso por penetrar en Europa, pero se da la circunstancia de que ya suministró equipos a Three y este operador británico tuvo que quitarlos por problemas, según parece, de compatibilidad y sustituirlos por otros de Huawei, que ahora deberá volver a reemplazar. Muchos políticos, sobre todo de Estados Unidos, confían en los sistemas abiertos basados en Open RAN, pero una encuesta reciente de Light Reading mostraba que el 36% de los expertos entrevistados no pensaban que estuviera lista antes de 2023 y otro 15% nunca. Hace unos días, tanto Samsung como Nokia comunicaron que tenían una solución Open RAN, disponible dentro de un año, pero faltará probarla en condiciones reales y a gran escala. Es razonable pensar que hayan equipos 5G Open RAN, virtualizados o no, para despliegue comercial y amplio a finales de 2022, pero no antes.

La cuestión es que todos los especialistas reconocen que los equipos de Huawei son los más completos, los más fiables y los de precio más ajustado. Según la consultora Dell’Oro, en 2018 Huawei acaparaba el 28% de toda la infraestructura mundial de telecomunicaciones, fija y móvil, seguida de Nokia con el 16%, Ericsson con el 14%, ZTE con el 10% y Cisco con el 7%. Entre los cinco controlaban tres cuartas partes de toda la infraestructura.

Otro problema es que los operadores europeos están acostumbrados a trabajar con Huawei, como suministrador principal o alternativo, y los instaladores se han familiarizado con sus soluciones. Según Huawei, la compañía da empleo a 28.000 personas en el Reino Unido, gran parte de las cuales se tendrá que buscar la vida e intentar colocarse con otro suministrador y familiarizarse con otros equipos. Se da por descontado que el flamante centro de optoelectrónica que Huawei quería construir cerca de Cambridge, con una inversión de 1.000 millones de libras y la creación de 400 puestos de trabajo cualificados, pasará a mejor vida y se hará en otro país que acepte a Huawei.

Además, Huawei da buen soporte y condiciones financieras. Las condiciones de Huawei son tan buenas que la semana pasada Woojune Kim, vicepresidente ejecutivo de Samsung, aseguró que ninguna compañía con accionistas que quiera tener beneficios puede tener la tarifa de precios de los equipos al mismo nivel que la de Huawei. A su juicio, sólo tres o cuatro compañías pueden ser viables y sugirió que Huawei tiene que recibir necesariamente apoyo financiero del Gobierno chino.

BT eligió el pasado abril a Ericsson como suministrador de su red de supervisión troncal 4G y 5G integrada. Es de suponer que siga con el suministrador sueco para empezar a desplegar una nueva red 5G y con otra de Nokia como apoyo. Pero tendrá que rehacer todo el despliegue que tenía previsto para 5G y adaptarlo a las nuevas exigencias gubernamentales, en un entorno económico dramático con tarifas en caída libre, por supuesto 4G. Y Vodafone, por citar los dos operadores principales en el Reino Unido, deberá hacer algo similar.


Análisis

Varios operadores se preparan para ofrecer servicios SA 5G a partir de otoño

Distintos operadores están trabajando con sus proveedores de equipos de telecomunicaciones para ultimar las pruebas piloto y ofrecer servicios comerciales 5G Stand Alone (SA 5G) antes de fin de año. En estos momentos, todos los servicios 5G funcionan con el modo Non Stand Alone (NSA 5G NR); es decir, las redes de enlace funcionan con 5G pero las redes de transporte y troncales trabajan con sistemas de señalización 4G LTE, con lo que sólo se puede aprovechar una mínima parte de las ventajas de 5G. A partir del año que viene, conforme se desplieguen redes totalmente SA 5G en más sitios, serán posibles servicios tan prometedores como la baja latencia real (inferior al milisegundo), los servicios personalizados (network slicing), la computación en el borde (Edge Computing), las fábricas inteligentes y la integración plena de las tecnologías de la información y las redes de telecomunicaciones a través de los servicios alojados en la nube, entre otros.

Análisis

Presentada España Digital 2025, una agenda para impulsar la transformación digital

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó el pasado jueves la Agenda Digital actualizada, que llevará el nombre de España Digital 2025. Incluye cerca de 50 medidas agrupadas en diez ejes estratégicos con los que, en los próximos cinco años, se pretende impulsar el proceso de transformación digital de España, de forma alineada con la estrategia digital de la Unión Europea. Gracias a la colaboración público-privada y con la participación de más de 25 agentes económicos, empresariales y sociales, España Digital 2025 contempla la puesta en marcha durante 2020-2022 de una serie de reformas estructurales, que prevén movilizar en torno a 20.000 millones de euros de inversión pública y unos 50.000 millones de inversión privada. Uno de los puntos destacados de España Digital 2025 es reforzar la capacidad española en ciberseguridad, con la previsión de tener 20.000 especialistas en 2025. Precisamente, al día siguiente, la Comisión Europea presentó la versión actualizada del informe sobre Ciberseguridad 5G del pasado enero, en el que no se hace ninguna mención a China ni a Huawei, aunque 14 Estados miembros evalúan que “su nivel de exposición a suministradores de alto riesgo potencial es medio o elevado”, otros tres que es bajo y los ocho restantes no proporcionan ninguna información al respecto. Una conclusión clara es que hay que reforzar los mecanismos de protección para asegurar que no hay fugas de información en la cadena de valor 5G y en vistas a la importante reunión plenaria de octubre de 2020.

Análisis

Nokia y Samsung anuncian redes de enlace más abiertas, lo que daría mayor flexibilidad a los operadores

Nokia y Samsung han anunciado, con pocos días de diferencia, la próxima disponibilidad de redes de enlace (RAN) virtualizadas y basadas en la nube, con interfaces abiertos pero equipos propietarios. Esto permitiría, si todo funciona como prevén estas compañías, que los operadores tengan mayor flexibilidad y más fabricantes y soluciones alternativas a la hora de construir sus infraestructuras de red, aunque con limitaciones. Por su parte, los principales operadores, como Telefónica, Deutsche Telekom, Vodafone y Orange, están realizando diversas pruebas piloto de redes de enlace abiertas basadas en Open RAN y fabricadas por compañías mayoritariamente estadounidenses, como Alliostar, Parallel Wireless o Mavenir, con resultados esperanzadores a medio plazo. La cuestión que se plantea es qué se entiende por “sistemas abiertos”, porque al final cualquier red de enlace debe cumplir con las especificaciones comunes 4G y 5G aprobadas por 3GPP, la mayor parte de las cuales están protegidas por patentes, que principalmente son de Huawei, Ericsson o Nokia.

Análisis

Las miniantenas se podrán instalar sin autorización previa en la UE, para facilitar la cobertura 5G en interiores

La Comisión Europea ha aprobado un reglamento que permite instalar miniantenas (small cells) en espacios interiores sin necesidad de autorización previa; bastará con que se informe a la autoridad correspondiente y que su volumen no exceda de los 30 litros en el caso de que sea visible y cumpla con los estrictos límites de radiación electromagnética establecidos en la UE. Con ello, Bruselas confía en promover la cobertura 5G en espacios interiores en los próximos años, a base de que se instalen repetidores de la señal, porque es consciente de que los usuarios utilizan el teléfono móvil mayoritariamente en espacios interiores, sean oficinas, centros comerciales o estaciones de metro o ferrocarril, y la señal 5G queda muy debilitada, cuando no nula, en el interior de edificios, aunque haya plena cobertura en el exterior.

Análisis

España, muy bien situada para aprovechar las capacidades de 5G

España es el país europeo que más fibra óptica ha desplegado en su territorio, con lo que está muy bien situada para aprovechar las capacidades que ofrecerá 5G en los próximos años, como argumentó Roberto Sánchez, Secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, en la presentación online del último informe del Observatorio Nacional 5G, sobre estandarización y despliegue de 5G, que tuvo lugar el viernes pasado. “Tenemos una de las mejores redes de telecomunicaciones del mundo y estamos en un gran momento para aprovechar esta capacidad y la gran oportunidad que 5G ofrecerá a España en los próximos años”, aseguró Roberto Sánchez. Por su parte, Federico Ruíz, responsable del Observatorio Nacional 5G (ON5G), destacó “la enorme oportunidad económica que permite 5G, una tecnología que ya está aquí”. También recalcó que importa la cobertura, pero no se debe olvidar al humilde teléfono y las grandes posibilidades que ofrece, acrecentadas con la continua evolución tecnológica. El último informe de ON5G está ya disponible en su webhttps://on5g.es/wp-content/uploads/2020/06/ON5G_Informe-de-estandarizaci%C3%B3n-y-despliegue-de-5G-1.pdf.
También en https://on5g.es/informes/ y https://on5g.es/informes/regulacion/

Análisis

5G inicia una nueva fase con la aprobación definitiva del Release 16 por parte de 3GPP

3GPP, el grupo mundial que está desarrollando todos los estándares 5G, ha fijado este fin de semana la versión definitiva del Release 16 (R16), después de interminables reuniones que se han debido hacer online a causa de la pandemia y que han dificultado la toma de decisiones. Se completa así la esperada R16, tres meses después de la suspensión de toda reunión presencial. Con ella, se inicia la segunda fase de 5G con una serie completa de especificaciones 5G, que permitirá en unos meses la instalación de equipos y dispositivos de red que mejorarán y optimizarán algunas de las funciones ya presentes en la Release 15 e introducirán otras de nuevas. La R16 está considerada fundamental en el proceso de adopción de 5G, porque es la primera que contiene una descripción completa del sistema 5G y está destinada a ser entregada al IMT-2020. El proceso de fijación de estándares continuará con las Releases 17 y 18, con añadidos y mejoras adicionales, pero ahora ya se podrá trabajar con redes móviles 5G genuinas, con equipos definitivos, sin ninguna dependencia de las redes 4G aunque continuarán estando lógicamente relacionadas. Con la R16, 5G podrá tener el profundo impacto previsto en la industria de telefonía móvil en su conjunto y en distintos sectores verticales y especializados, tanto profesionales como de consumo.