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Bosch ofrece la comunicación entre sensores IoT en su plataforma

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Bosch ha demostrado las posibilidades y perspectivas de negocio que ofrecen los sensores IoT cuando se comunican entre sí a través de la plataforma abierta Bosch IoT Suite y de las numerosas aplicaciones ya existentes. En Bosch ConnectedWorld (BCW), celebrada en Berlín a mediados de mayo, más de 80 compañías participantes en la exposición mostraron centenares de aplicaciones IoT que fomentan la conectividad en diversos ámbitos, como la movilidad, la industria, la gestión de edificios o la vida cotidiana.

 

Bosch vendió el año pasado un total de 52 millones de productos con conexión a Internet integrada, un tercio más que el año anterior. A través de su plataforma abierta IoT Suite, la compañía alemana ha conectado ya diez millones de dispositivos de diferentes fabricantes y ahora está trabajando con diversas empresas asociadas para permitir que estos sensores IoT se comuniquen e interaccionen entre sí por medio de ecosistemas seguros. “Queremos pasar del Internet de las cosas (IoT) a la economía de las cosas”, aseguró Volkman Denner, máximo responsable ejecutivo de Bosch, ante los 5.000 asistentes de BCW, entre empresarios, políticos y científicos.

 

Las tecnologías de cadenas de datos distribuidos, como Blockchain, son las que deberían permitir fusionar los reinos físicos y digitales para hacer más sencilla la vida de la gente. “En el futuro, añadió Denner, las cosas no sólo estarán conectadas para comunicarse entre sí sino que harán negocios juntas”. La compañía considera IoT como estratégica, porque permite que los dispositivos se comuniquen con otros dispositivos conectados de forma independiente e, incluso, que se establezcan contratos inteligentes de forma autónoma. Unas relaciones totalmente seguras y verificables, porque las cadenas de datos distribuidos no pueden modificarse.

 

Almacenamiento distribuido

Para restablecer la confianza de los usuarios en Internet, Bosch considera que, en vez de que unos pocos proveedores de plataformas almacenen los datos en sus centros de datos, es más conveniente que la información esté totalmente distribuida en numerosos servidores. Y de forma que no se pueda manipular la información, que es justamente lo que permiten las tecnologías como Blockchain. El usuario no se encuentra de esta forma cautivo de una plataforma y puede decidir en cualquier momento lo que le es más conveniente, subraya Denner. Además, añade, al crear mayor confianza en estas estructuras, se anima a participar a muchos otros y se crea un sistema inmune ante ataques externos.

 

La comunicación entre dispositivos IoT se realiza en estos momentos a través de una combinación de redes Wi-Fi y 4G, aunque dentro de poco, cuando el sistema alcance una mayor masa crítica, será necesario pasar a 5G, tanto por capacidad como por rapidez en la transmisión de los datos. Como el desarrollo de la comunicación entre sensores IoT de forma masiva llevará tiempo, es preciso empezar cuanto antes a sentar las bases tecnológicas del sistema y extenderlo paulatinamente.

 

 

Múltiples aplicaciones de IoT conectados

Bosch está firmemente convencido de que se puede hacer un mundo mejor con más tecnología, especialmente en dos campos estratégicos clave, como la mejora de la eficiencia energética y la conectividad. La mayoría de retos, como la crisis medioambiental, pide a juicio de Bosch respuestas tecnológicas. “Aunque la tecnología produzca consecuencias negativas, como el riesgo de accidentes en las carreteras, podemos responder positivamente con nuevas y mejores soluciones tecnológicas. Esta es la lógica de Bosch y lo mejor que puede hacer una compañía innovadora”, aseguró Denner.

 

En BCW, Bosch mostró múltiples aplicaciones que hacen, por ejemplo, que las cocinas sean más inteligentes y las fábricas más productivas gracias al uso de los sensores IoT. En el ámbito de la movilidad, se puede conseguir que la conducción sea más segura, eficiente y divertida. La solución de “recarga conveniente” ofrece a los conductores de vehículos eléctricos una previsión precisa de la recarga de combustible, con la planificación de la ruta más conveniente para repostar o descansar. La descarga de las actualizaciones del software del vehículo y del sistema de comunicación y navegación se puede hacer directamente, desde la nube de las aplicaciones, vía Wi-Fi o NFC. Bosch está trabajando con la compañía portuguesa Veniam para gestionar las conexiones del vehículo de la forma más conveniente, según el país y las necesidades.

Con IoT Suite, Bosch ha conectado diez millones de dispositivos de diferentes fabricantes, que permiten que estos sensores IoT se comuniquen e interaccionen entre sí por medio de ecosistemas seguros

Un ejemplo de contratos inteligentes en el ámbito de la movilidad es la facturación automática de servicios, como cuando se pasa por una barrera de peaje, se utiliza un parking o se llena el vehículo de combustible o se recargan las baterías cuando es eléctrico. Bosch está trabajando con la compañía energética EnBW en un prototipo que permite al usuario seleccionar, reservar y recargar las baterías de su vehículo eléctrico, y mostrar, en tiempo real, los distintos precios de las estaciones de recarga cercanas. Y con Siemens está colaborando en un sistema de gestión de aparcamientos inteligentes totalmente automatizado que también utiliza la tecnología Blockchain. Bosch dispone de un prototipo en su factoría de Stuttgart y Siemens en su sede de Munich.

En el interior de los edificios y oficinas, los sensores ioT también ofrecen muchas posibilidades, desde el control de luces, sistemas de presencia, alarmas y climatización. En los hogares, los electrodomésticos estarán crecientemente conectados, desde el frigorífico o la aspiradora hasta el horno o la cafetera. A través de aplicaciones, los usuarios tendrán información relevante del funcionamiento de sus aparatos y seleccionar programas y ajustes a distancia. En las fábricas, la conectividad está a la orden del día, tanto en los sistemas logísticos como de transporte, incluso autónomos. La inspección visual mediante robots y el uso de inteligencia artificial también va mejorando con el empleo de programas más depurados.

 

Otra de las áreas prometedoras es la agricultura conectada o inteligente. En los campos de cultivo se puede controlar el crecimiento de las semillas y verificar que las cosechas tienen la luz solar, agua y nutrientes adecuados. Basf y Bosch, por ejemplo, se han unido para desarrollar una tecnología de riego por aspersión que distingue entre las cosechas y las hierbas mediante cámaras y así se ahorra agua. En las granjas, hay sistemas que monitorizan la temperatura de los tanques de leche y avisan de cualquier anomalía a través de una aplicación al encargado, que puede actuar con mayor premura.