Article  | 

5G y los móviles contribuirán a mitigar el cambio climático, consideran los operadores

SHARE

Los operadores de telecomunicaciones consideran que las redes 5G y el mayor uso de la conectividad móvil contribuirán a mitigar el cambio climático, según un informe de Mobile UK, la asociación de operadores británicos de telefonía móvil, que se hizo público la semana pasada, en vísperas de la conferencia sobre el clima COP26 que tendrá lugar en Glasgow a partir del próximo domingo. También la revista Technology Review, del MIT, acaba de publicar un informe patrocinado por Ericsson que evalúa cómo el uso de 5G puede ayudar a descarbonizar los sectores de la energía, el transporte y la manufactura.

 

El informe de Mobile UK lleva por título “Conectividad y cambio climático: cómo 5G ayudará a conseguir el camino hacia la neutralidad del carbono (Net Zero)”. El informe ha sido preparado por Policy Points, una consultora especializada en proponer políticas y sus resultados previstos, por encargo de Mobile UK, una asociación de los cuatro operadores móviles del Reino Unido (EE, O2, Three y Vodafone).

 

En los últimos meses, se ha publicado estudios similares sobre la importancia que tienen las redes de telefonía móvil para mitigar en lo posible los efectos del cambio climático y, en especial, los importantes compromisos realizados de los principales operadores de telefonía móvil por reducir drásticamente el consumo de energía, y especialmente de electricidad, en el funcionamiento de las redes, como se expuso en un anterior análisis de ON5G

Diversos estudios recientes ponen de relieve que 5G puede contribuir a la descarbonización y mayor eficiencia energética de sectores industriales clave, como los de Ericsson o de los cuatro operadores móviles británicos

El informe Mobile Net Zero  y el proyecto Going Green  de la GSMA, la asociación que agrupa los intereses de la mayoría de los operadores móviles, refuerzan el compromiso de los operadores móviles mundiales por alcanzar la neutralidad del carbono de la industria como máximo el 2050, y algunos hablan incluso de lograrlo el 2030, como la semana pasada BT (antes hablaba del 2045).

 

El pasado viernes, Ericsson dio a conocer un informe que ha patrocinado y que ha sido publicado en la revista Technology Review, del MIT. Este informe, titulado Decarbonizing industries with connectivity and 5G evalúa cómo el uso de la conectividad, incluyendo 5G y otras tecnologías digitales móviles, puede contribuir a descarbonizar las industrias de generación de energía y electricidad, las de transporte y las de manufactura de productos industriales.

 

Entre las conclusiones del informe patrocinado por Ericsson, basadas en múltiples entrevistas realizadas con expertos de todo el mundo los pasados julio y agosto, se encuentran que “5G es clave para lograr mejoras de la eficiencia y conseguir nuevos procesos operativos sostenibles”, así como que “los datos de las redes móviles pueden fortalecer las capacidades analíticas” y que “algunos de los sectores emisores más importantes [de dióxido de carbono] están interconectados”.

 

Aparte de las mejoras significativas del rendimiento operativo, 5G y otras tecnologías móviles digitales permitirán que las organizaciones consigan ganancias considerables de sostenibilidad medioambiental, a base de incrementar la eficiencia energética de sus procesos, monitorizarlos mejor o reducir el consumo de materias primas y costes de los materiales con prácticas de gestión más avanzadas.

 

Los datos generados por los dispositivos IoT, los vehículos autónomos y los múltiples dispositivos que emplean las industrias ofrecerán a los directivos que toman decisiones mayor visibilidad de sus operaciones y una visión más amplia de las actividades que crean gases invernadero. Con estos datos se pueden generar potentes plataformas de análisis que ayuden a tomar decisiones que descarbonicen de forma exponencial los procesos actuales utilizados hoy en día.

 

Muchas organizaciones, destaca también el informe publicado por el MIT, están interconectadas a través de modelos operacionales interdependientes y ecosistemas de negocio que ya comparten datos y decisiones. Las redes 5G pueden facilitar que estos sistemas interconectados sean mayores y compartan ingentes cantidades de datos a través de las cadenas de suministro de productos, la logística y las redes de energía, contribuyendo así a rebajar radicalmente las emisiones contaminantes y lograr un cambio real del sistema productivo mundial, augura el informe.

 

“Con las tecnologías conectadas, los sectores públicos y privados pueden conseguir todo tipo de prácticas y soluciones para combatir el cambio climático; los sistemas productivos y logísticos más eficientes, los sistemas energéticos renovables y los transportes que utilicen menos carbono son sólo algunos de estos usos conocidos”, destaca Erik Ekudden, vicepresidente de Ericsson y máximo responsable de tecnología de la compañía sueca.

 

Con los retos que platean el actual consumo energético global, los efectos de la polución del CO2 y el ineficiente uso de los recursos, “necesitamos utilizar rápidamente estas tecnologías transformadoras y pensamos que 5G es una de las herramientas más potentes y escalables que tenemos disponibles para hacerlo”, sentencia el CTO de Ericsson.

 

El informe publicado por el MIT cita, extensamente, el Exponential Roadmap, un largo informe que detalla 36 soluciones para reducir a la mitad las emisiones en el 2030, aparte del alarmante último informe del IPCC, entre otras muchas referencias prestigiosas.

Hacia Net Zero con 5G

Sin un rápido despliegue y la adopción de tecnologías de nueva generación, argumenta el informe de Mobile UK, los ambiciosos objetivos de descarbonizar el Reino Unido que plantea el Gobierno no se cumplirán en ningún caso pronto. De cualquier forma, añade, las redes 5G pueden servir de soporte importante para que industrias clave, como la manufactura, la agricultura, el transporte o la energía, reduzcan sus huellas medioambientales.

 

El informe que agrupa los cuatro grandes operadores de telefonía móvil en el Reino Unido es plenamente coincidente con el patrocinado por Ericsson sobre el papel destacado que puede (y debería) jugar 5G para, al menos, aliviar los graves males medioambientales del planeta. Y aporta una gran cantidad de datos que soportan la tesis del informe británico de los beneficios potenciales de 5G.

 

En el sector energético, por ejemplo, la conectividad 5G podría ahorrar alrededor de 250 millones de toneladas de emisiones de CO2 a nivel mundial en 2030 con el mayor uso de energías eólicas y solares. En otro apartado del informe, se calcula que los casos de uso de las redes 5G podrían reducir las emisiones de carbono en la industria energética en casi un 1% entre 2020 y 2030, que representa la mitad de todas las emisiones de Canadá en 2018.

La GSMA, que reúne a la mayoría de operadores móviles, se ha comprometido a que sus asociados alcancen la neutralidad del carbono en su actividad como máximo el 2050, y algunos incluso el 2035 o 2030

En el sector manufacturero, añade el informe de Mobile UK, las tecnologías basadas en 5G podrían ayudar a reducir las emisiones totales de carbono de todos los sectores manufactureros del G7 en un 1% entre 2020 y 2035. Este porcentaje representa unas 182 millones de toneladas equivalentes de CO2, equivalente aproximadamente al 75% de las emisiones anuales de Francia (o de España, que son parecidas).

 

Gareth Elliot, responsable del informe de Mobile UK, considera que deja muy claro “el papel crucial que 5G, y en general la conectividad móvil, pueden tener a la hora de mitigar el cambio climático con nuestros esfuerzos”. Lo que es importante, añade, es que los Gobiernos reconozcan que el rápido despliegue de 5G y las redes móviles pueden hacer que la industria esté en mejor posición para conseguir más tempranamente los objetivos de preservación del medio ambiente.

 

Entre las recomendaciones del informe de los operadores móviles británicos está que se reformen los permisos de instalación de las redes móviles, de tal forma que se puedan desplegar las antenas y la infraestructura móvil de una forma más rápida y efectiva. Otro de los puntos en que inciden los operadores británicos a través de la organización que los representa es que se subvencione el desarrollo de nuevas infraestructuras móviles, en especial en las áreas de difícil acceso. Y, también, que el Gobierno británico continúe la promoción del despliegue de fibra óptica, que es fundamental para conectar las redes de enlace a las redes de transporte y troncales.

 

En el gráfico inferior del informe de Mobile UK se pueden ver algunos de los ahorros de emisiones de gases invernadero que 5G puede contribuir a facilitar.


La reducción potencial de las emisiones de CO2 en cuatro sectores clave (energía, transporte, manufactura y agricultura) se exponen en el siguiente gráfico del mismo informe. En el sector de la energía, se calcula, se pueden reducir las emisiones en 1.700 millones de toneladas de CO2 equivalentes entre 2020 y 2030. En el transporte, de 6,6 a 9,3 millones de toneladas de CO2 anualmente; en el de manufactura, la reducción combinada de CO2 de los países del G7 puede ser de 182 millones de toneladas en el 2035 y en el sector agrícola de un millón de toneladas en 2035.


Es evidente que la utilización de la tecnología en general, y de la tecnología móvil 5G en particular, puede contribuir a que los procesos industriales sean más eficientes y así se mitiguen los efectos devastadores del cambio climático como consecuencia de la actividad humana, sea en el transporte, consumo de energía, manufactura o producción de alimentos, todos ellos imprescindibles y que no se pueden eliminar, aunque sí que sean más eficientes.

Redes 5G menos contaminantes

La GSMA, la asociación mundial que reúne la inmensa mayoría de operadores de telefonía móvil (se habla del 80% del total) no incide tanto, en sus últimos informes relacionados con la preservación del medio ambiente, en las ventajas del uso de 5G sino en sus esfuerzos para que las redes de telecomunicaciones sean más eficientes en el consumo de electricidad y, sobre todo, las redes de enlace, el último tramo que pone en contacto a través del aire las señales del terminal móvil con la antena próxima.

 

Una de las promesas del 5G es que consume mucha menos energía eléctrica por dato transmitido que 4G y, por supuesto, que 3G. Esto es cierto, aunque hay que tener en cuenta que cada vez se transmiten más datos y con cada nueva generación móvil se incentiva la mayor transmisión, debido a que resulta más económico para el transmisor. No hay más remedio, si se quiere ahorrar consumo de energía en las transmisiones móviles, que ser drásticamente más eficiente en toda la cadena de la telefonía móvil y especialmente en la parte final, en la red de enlace, como se ha indicado, para que el consumo global de energía en las redes móviles sea menor pese al aumento de los datos transmitidos.

 

En los últimos meses, gran parte de los operadores móviles se han comprometido en lograr la neutralidad del carbono antes de 2040 y algunos el 2035. Para ello, no sólo se han de utilizar tecnologías móviles más eficientes energéticamente, como 5G, sino también revisar todos los equipos y componentes utilizados, principalmente en las antenas y en las estaciones base, para que el consumo de electricidad sea mucho más bajo, empezando por reducir su potencia, como ya están haciendo los fabricantes de equipos.

 

Los operadores tienen otra alternativa muy poderosa a su alcance para contribuir a descarbonizar el planeta, aparte de reducir el consumo de energía: utilizar energías renovables. Junto con los procesos más eficientes, la utilización de energías renovables es una medida que está al alcance de cualquier empresa y usuario particular. La evolución tecnológica también debería permitir un mayor acceso a las energías renovables y un beneficio más tangible a todos los niveles.

 

Los operadores de telefonía móvil se han comprometido, en su gran mayoría, en alcanzar la neutralidad de sus procesos, el Net Zero, antes del 2050 y, en muchos casos, antes del 2040 o incluso del 2035 o 2030. En estas semanas anteriores a la cumbre de Glasgow, que empezará el próximo domingo en la ciudad británica, muchos operadores han revisado sus actuaciones y han adelantado sus compromisos de ser energéticamente neutros.

 

Uno de los últimos en hacerlo es el operador británico dominante BT, que hace uno meses se comprometía a lograrlo antes del 2045 y ahora lo ha adelantado en quince años. Por otro lado, BT reconoció hace unos días que veía muy difícil prescindir en sus redes de transporte de los equipos de Huawei durante toda esta década y parte de la siguiente, como le exige su Gobierno. Esto, sin embargo, es un tema completamente distinto, que en principio no está relacionado con la exigencia medioambiental, a no ser que los fabricantes chinos demuestren que sus equipos son más eficientes y utilizan mucha menos energía primaria y materiales en su fabricación que los fabricantes occidentales o el resto de asiáticos.