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5G supondrá el 78% de la inversión hasta 2025, aunque la mayoría de conexiones será 4G

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Los operadores móviles prevén invertir en infraestructura de sus redes un total de 1,1 billones de dólares durante el periodo 2020-2025 y el 78% de esta inversión se destinará a redes 5G, aunque en 2025 solo representarán el 20% del total de conexiones. La tecnología dominante hasta 2025 será 4G, con una cuota prácticamente estable del 56% del total de conexiones en el próximo quinquenio, según el cálculo realizado por GSMA en su informe Mobile Economy 2020. Los operadores deberán enfrentarse a un periodo de muy débil crecimiento, porque la facturación global prevista pasará de 1,03 billones en 2019 a 1,14 billones de dólares en 2025. Queda atrás la gloriosa década pasada, con el explosivo crecimiento del uso de los smartphones y del despliegue y uso de las redes 4G. Es de prever, no obstante, que la segunda mitad de esta década sea más provechosa para consumidores, empresas y operadores, cuando fructifiquen las inversiones y aplicaciones realizadas en 5G en esta primera mitad de la década.

Las macrocifras contenidas en el informe Mobile Economy 2020 de la GSMA, presentado la semana pasada aunque debía hacerse en el marco del MWC, dejan claro que el periodo de fuerte crecimiento en cuanto a suscriptores móviles y venta y uso de smartphones tuvo lugar durante la década pasada, coincidiendo con el rápido despliegue de las redes 4G, que han conseguido un nivel de cobertura y rapidez en la carga y descarga de datos que satisface a la mayoría de los usuarios particulares de todo el mundo.

La primera mitad de la década actual se caracterizará por un crecimiento mucho más moderado del número de suscriptores y usuarios de Internet móvil, aunque el tráfico de datos móviles continuará aumentando a gran ritmo, debido a las descargas de vídeo. Habrá segmentos de fuerte crecimiento, como las conexiones IoT, que se duplicarán y pasarán de 12.000 millones a 24.600 millones entre 2019 y 2025, pero los ingresos de los operadores seguirán ralentizándose: pasarán de 1,03 billones de dólares en 2019 a 1,14 billones en 2025, con un incremento anual cercano al 1%, sostiene GSMA.

Pese a este reducido incremento de la facturación, se prevé que los operadores inviertan fuertemente en el desarrollo y despliegue de su infraestructura. Según calcula la asociación GSMA, que reúne a la gran mayoría de los operadores, la inversión total de los operadores será de 1,1 billones de dólares entre 2020 y 2025 y la gran mayoría de estos recursos, el 78%, se destinará al desarrollo de redes 5G.

El grueso de la inversión de los operadores se destinará a la modernización completa de toda la infraestructura de red y estará totalmente preparada para funcionar con 5G

En realidad, el grueso de esta inversión se destinará a la modernización completa de toda la infraestructura de red y estará totalmente preparada para funcionar con 5G. Aunque está previsto que en los próximos años se utilizarán poco las redes de enlace de las señales 5G, sobre todo en Europa, todo el núcleo de la red, incluyendo las redes de transporte y troncales, así como el proceso y análisis de la señal, será crecientemente virtualizado, con centros de datos centralizados y situados en la nube y soportados por centros de datos alojados en la periferia (Edge Computing) y también virtualizados y alojados en la nube.

La infraestructura de red 5G ofrece muchas más posibilidades de gestión y calidad de servicio y permite ofrecer servicios innovadores como redes por capas (slicing) y espectro compartido, aparte de que su funcionamiento es más económico y puede soportar señales 5G como 4G o 3G. De lo que se trata, pues, es de construir una infraestructura de red compatible con 5G y virtualizada, con el máximo de recursos alojados en la nube, para poderlos trasladar de un sitio para otro fácilmente según la demanda.

Hacerlo no es sencillo, especialmente en una época de débil crecimiento de los ingresos y cuando los consumidores, sobre todo los europeos están razonablemente satisfechos con el servicio móvil 4G y no ven necesidad de pasarse a 5G a corto y medio plazo si les supone un coste adicional en el terminal y la cuota. “Los operadores están buscando de modo creciente vías para aumentar la facturación y reducir costes en un entorno de bajo crecimiento”, dice el informe de la GSMA. Por ello, los operadores necesitan evolucionar sus redes, utilizando innovaciones como redes de enlace virtuales, Edge Computing y automatización de la red, para responder a las demandas de la era 5G”, así como diversificar sus fuentes de ingresos, añade.

Las empresas, por su parte, reconocen que 5G aporta beneficios en cuanto velocidad aunque otras mejoras, como las redes por capas, Edge Computing y servicios de muy baja latencia, no acaban de apreciar sus ventajas y consideran que 4G “ya es suficientemente bueno”, dice el informe. Los beneficios clave de 5G, por otro lado, no se verán hasta que las redes Stand Alone (5G SA) estén totalmente instaladas, reconoce, lo que puede llevar años. Por si fuera poco, el entorno tan competitivo, con empresas como Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google platean un reto añadido a los operadores.

En el otro extremo de usuarios, los consumidores, su entusiasmo por 5G es muy reducido. Sólo los consumidores de Corea del Sur, China y Oriente Medio son proclives a utilizar 5G, “mientras que en Estados Unidos, Europa y Japón parecen satisfechos con 4G por el momento”. 5G está en su infancia, precisa el informe, y “cuando se desplieguen más casos de uso, más consumidores apreciarán los beneficios de 5G”.

Como indica el gráfico superior, 4G fue la tecnología móvil dominante el año pasado, con cerca de 4.000 millones de conexiones y el 52% del total, superando por primera vez a la suma de 2G y 3G. Durante los próximos años, las conexiones 4G continuarán creciendo, situándose justo por debajo del 60% en los próximos cinco años. Mientras, 2G y 3G bajarán paulatinamente, a expensas del crecimiento constante de 5G. En 2025, calcula GSMA, 4G representará el 56% del total de conexiones, 5G el 20%, 3G el 18% y 2G el 5%, con la virtual desaparición de esta última tecnología. En estos datos no se contabilizan las conexiones IoT, “aunque IoT será una parte integral de 5G”.

A finales de 2019, 5.200 millones de personas estaban suscritas a servicios de telefonía móvil, el 67% de la población total. Será difícil, por tanto, añadir nuevos suscriptores en los próximos años, especialmente en los países desarrollados, aunque se calcula que habrá alrededor de 600 millones de nuevos usuarios en 2025, sobre todo en India, China, Pakistán y Nigeria, hasta que los móviles lleguen al 70% de la población global de entonces.

En 2019, los servicios y tecnologías móviles generaron 4,1 billones de dólares, el 4,7% del PIB mundial y en 2024, calcula GSMA, se alcanzarán 5 billones de dólares, el 4,9% del PIB mundial

La tecnología móvil continuará contribuyendo de forma significativa a la economía global. En 2019, los servicios y tecnologías móviles generaron un valor añadido de 4,1 billones de dólares, el 4,7% del PIB mundial. En 2024, calcula GSMA, se alcanzarán los 5 billones de dólares, que representará el 4,9% del PIB mundial. Las tecnologías 5G se espera que contribuyan con 2,2 billones de dólares a la economía global entre 2024 y 2034. Sectores clave como el manufacturero en China y profesionales y financieros en Norteamérica y Oriente Medio serán los que más contribuirán, detalla el informe.

La tecnología móvil, además alcanzará a más capas de la población. Se calcula que en 2025 un total de 1.200 millones de usuarios adicionales utilizarán Internet móvil por primera vez, lo que hará que hayan alrededor de 5.000 millones de suscriptores de Internet móvil por entonces, al 60% de la población mundial.

Para que la rueda siga girando de modo virtuoso y se acelere el desarrollo de la economía digital, el informe considera que los Gobiernos y las autoridades regulatorias deben participar de forma activa y facilitar el despliegue y expansión de las redes móviles, así como estimular el uso de tecnologías avanzadas.

Un tema particularmente delicado es la pérdida de confianza que tuvo lugar el año pasado con los servicios digitales por parte de los consumidores. “Para que las leyes de privacidad de datos tengan éxito y ofrezcan una protección efectiva a los individuos y libertad de funcionamiento a las organizaciones, se debe innovar y conseguir el modo de que tenga sentido para los negocios y dé retorno positivo a la sociedad”, dice el informe de la GSMA.