Publicaciones > Blog > 5G tiene dificultades para convencer a los consumidores, mientras se retrasan las aplicaciones verticales
03/10/2019

5G tiene dificultades para convencer a los consumidores, mientras se retrasan las aplicaciones verticales

La tecnología 5G se diseñó principalmente por las ventajas que ofrecía a las empresas, ya que permitía aplicaciones específicas y muy competitivas para distintos sectores de actividad. Con el fin de lograr un despliegue más acelerado de 5G, se optó sin embargo por ofrecerla inicialmente a los consumidores, sin que ofreciera grandes ventajas respecto a 4G ni se contara con las especificaciones completas.


La respuesta de los consumidores respecto a 5G está siendo cuanto menos tibia y, peor aún, los plazos para tener aplicaciones empresariales innovadoras se están alargando de forma alarmante. Esto pone en peligro la pronta disponibilidad de 5G para empresas y la recuperación de la necesaria y elevada inversión que deben realizar las operadoras, sostiene la consultora ABI Research en un reciente informe.

La implantación de las distintas generaciones de telefonía móvil siempre ha sido complicada y tortuosa, con numerosos altibajos. En líneas generales, ha seguido la pauta descrita hace más de veinte años por la consultora Gartner y sintetizada en su ciclo de sobreexpectativas, con cinco fases: la rampa de lanzamiento, que alcanza un pico de expectativas sobredimensionadas y se precipita luego a un abismo de desilusión, para trepar después por la rampa de consolidación y quedarse al final en una meseta de productividad, a medio camino entre la cúspide de expectativas y el abismo de desilusión. Un ciclo que, en el caso de las cinco generaciones móviles desarrolladas hasta ahora, dura aproximadamente diez años, como han repetido numerosos expertos en los últimos meses al hablar de 5G.

Esta primavera, sobre todo después del MWC del pasado febrero y con el encendido de numerosas redes comerciales 5G en distintos países y ciudades, se ha alcanzado un primer pico de expectativas. La guerra comercial entre Estados Unidos y China, el veto de Estados Unidos a los productos de Huawei y la temida recesión que asoma en Europa, China y Estados Unidos está llevando este otoño a una desilusión generalizada del futuro de la economía en general, de la que 5G también participa. Numerosos analistas consideran, sin embargo, que el lanzamiento de la 5G no se verá lastrado únicamente por la coyuntura económica actual sino, sobre todo, por el enfoque inicial hacia aplicaciones puramente de consumo, que en principio no son las más beneficiadas por la nueva tecnología móvil.



“La idea de construir una red 5G capaz de acomodar las necesidades de múltiples mercados e industrias es una fantasía de los operadores de servicios móviles”, sostiene Stuart Carlaw, responsable de investigación de la consultora ABI Research. “La realidad es que los enfoques de implantación que han sido diseñados para el mercado de consumo no sirven de manera adecuada a los sectores verticales empresariales”, añade, y la premisa de que se puede empezar por las aplicaciones de consumo y después ya vendrán las empresariales está, simplemente, fuera de la realidad, concluye Carlaw.



Los despliegues para el mercado de consumo no sirven adecuadamente a los sectores verticales



El drama ya no es simplemente que las aplicaciones empresariales y el software necesario para implantarlas están aún en sus inicios sino que la implantación de la tecnología 5G para aplicaciones de consumo está siendo mucho más costosa en tiempo y dinero de lo inicialmente previsto. Ciertamente, la velocidad y el tiempo de respuesta de las redes comerciales 5G existentes ha mejorado en las últimas semanas respecto al inicio, hasta llegar a triplicar de media la velocidad media respecto a 4G, pero no está nada claro que sea suficiente para seducir a los consumidores. Las redes 4G están progresando en velocidad, son imbatibles en cobertura y no hace falta cambiar de smartphone, con lo que la propuesta de valor de 5G es más que dudosa para la mayoría.

Está claro que a medio plazo se requerirá 5G en muchos mercados destinados a los consumidores finales, por la mayor capacidad de red que ofrece 5G respecto a 4G, por la mejor optimización de los recursos y reducción del consumo energético y por las posibilidades de dar cobertura en zonas rurales y suburbanas con el servicio de banda ancha móvil mediante redes fijas (FWA). Pero esto no justifica, de entrada, el costoso despliegue 5G que se está realizando y los pagos astronómicos que se han alcanzado en las subastas realizadas en Italia, Reino Unido, Alemania y previsiblemente en Francia en las llamadas bandas medias del espectro. Teóricamente, se había aprendido de los errores cometidos con la licitación de 3G y el despliegue inicial de 4G, pero no parece que lo suficiente.



La baja latencia, la mayor fiabilidad y el 'slicing' son más difíciles y costosos de lograr que el incremento de velocidad 



La cuestión está en que conseguir la latencia necesaria para muchas aplicaciones empresariales, como la automatización de las factorías, las operaciones a distancia o los coches autónomos, es mucho más difícil y costoso de lograr que la mayor velocidad de transmisión. Los otros parámetros que hacían 5G muy superior a 4G, como la elevada fiabilidad y seguridad intrínseca de las comunicaciones y la flexibilidad de la arquitectura 5G aparecen más complicadas de conseguir, como también el “slicing” o la posibilidad de ofrecer distintos servicios en una misma red, según las necesidades específicas de cada usuario y el precio que quiere asumir. Sin contar con que 5G se soporta con las redes troncales 4G y las conexiones con redes totalmente 5G son aún experimentales y con una normativa aún por aprobar en su versión definitiva.



Para ABI Research, el problema central es que se partió de una idea errónea inicial, que era empezar a ofrecer redes 5G a los consumidores, con menores exigencias tecnológicas aunque obviamente con pocos ingresos adicionales, y después ir extendiendo las capacidades y posibilidades de la red 5G a las mayores necesidades de los sectores verticales y empresariales. Para desgracia de los operadores, el despliegue 5G para el mercado de consumo no es tan sencillo como pareció en un principio y la integración de las redes lleva mucho más tiempo de lo que se pensaba. La estimación de ABI Research es que si las operadoras se apoyan únicamente en el mercado de consumo para amortizar sus inversiones 5G, necesitarán quince años antes de lograr un retorno de la inversión positivo.

Enrique Blanco, responsable de tecnología en Telefónica, ya expresó hace más de un año sus dudas sobre la oportunidad de lanzarse rápidamente al despliegue de redes 5G, precisamente porque veía muchas dificultades técnicas en la integración de las distintas redes. Desgraciadamente, la situación se ve cada vez más compleja y complicada de resolver, sobre todo en el ámbito empresarial, porque todo indica que cada tipo de requerimiento precisará de su solución específica; no habrá una red 5G universal sino una red con múltiples sabores, al menos en el próximo lustro. Y del lado de los ingresos, tampoco se vislumbra el conjunto de aplicaciones capaces de hacer aumentar la facturación media por usuario y amortizar la inversión necesaria en un plazo razonable.

Como se ha indicado al principio, el entorno económico actual favorece que nos adentremos en el abismo de la desilusión de la curva de Gartner y que la realidad sea aún más oscura de lo que probablemente es. Probablemente, cuando dentro de un año estén totalmente aprobadas las especificaciones 5G, entren en funcionamiento las primeras redes 5G “stand alone” y los smartphones hayan bajado drásticamente de precio, se superará la fase depresiva y la senda de la tecnología 5G entrará en un territorio más conocido y mucho menos hostil.


Análisis

5G plantea retos, concluye un informe de riesgo de la UE, sin entrar en detalles

La Unión Europea ha alertado de los riesgos potenciales que pueden representar las redes 5G, especialmente las que funcionen con suministradores que tengan fuertes lazos con Gobiernos que no sean de la UE, según consta en un informe oficial encargado precisamente para delimitar estos riesgos y publicado el pasado miércoles. El informe reconoce que con las redes 5G existen más riesgos de seguridad porque aumentan las vías de ataque, pero no especifica ninguno en concreto ni menciona a Huawei.

Análisis

Vodafone experimenta con redes de radio abiertas para ampliar su base de suministradores

Vodafone iniciará en breve una serie de experiencias piloto en el Reino Unido con tecnología de redes de radio abiertas (Open RAN), con el fin de poder utilizar en el futuro equipos y estaciones base estandarizadas de distintos fabricantes. El operador ya ha probado la tecnología en Turquía y Sudáfrica y, si la experiencia en áreas rurales del Reino Unido es satisfactoria, la ampliará a distintas redes que tiene en Europa. El mes pasado, NTT DoCoMo demostró la interoperabilidad de estaciones base 4G y 5G de Fujitsu, NEC y Nokia que utilizaban las especificaciones comunes a todos los fabricantes aprobadas por la Open RAN Alliance.

Análisis

Microsoft presenta nuevos dispositivos con Android y Windows sobre chips ARM

Microsoft ha ampliado su gama Surface con nuevos formatos de dispositivos móviles que aspiran a innovar los actuales ordenadores ultraportátiles, tabletas y smartphones. La principal novedad es el ultraportátil de alto rendimiento Surface Pro X, de 13 pulgadas, que funciona con el procesador SQ1 desarrollado por Qualcomm y Microsoft sobre núcleos ARM, que estará disponible a finales de año. Para finales de 2020, Microsoft prevé volver al mercado de telefonía móvil con un dispositivo de pantalla doble y acceso a las redes mediante Android y con aplicaciones Windows optimizadas, que debería ser un revulsivo para el mercado de smartphones.

Análisis

Huawei fabricará 600.000 estaciones base 5G este año y 1,5 millones en 2020

Huawei tiene previsto fabricar 600.000 estaciones base 5G este año y al menos 1,5 millones de unidades el año que viene, según declaró la semana pasada. Huawei, además, ha empezado a producir estaciones base 5G sin utilizar componentes estadounidenses, inicialmente al ritmo de 5.000 unidades mensuales, como precisó el pasado jueves el fundador de la compañía, Ren Zhengfei, ante numerosos periodistas.

Análisis

Las operadoras de Corea del Sur triplican con 5G la velocidad media de descarga respecto a 4G

Las tres operadoras de Corea del Sur están logrando, de promedio, unas velocidades de descarga de datos con sus redes 5G tres veces superiores a los valores habituales con redes 4G, según ha podido comprobar la consultora IHS Markit en mediciones realizadas en diversas zonas alrededor de la capital, Seúl, y con terminales y aplicaciones utilizadas normalmente por los consumidores.

Análisis

Aumenta la velocidad de descarga con redes 5G en el último trimestre, especialmente en las frecuencias medias

Los usuarios con teléfono y conexión 5G están experimentando en la actualidad una velocidad de descarga de datos significativamente mayor que la que tenían hace tan solo dos meses, sobre todo en la banda de frecuencias medias, de 3,4 a 3,8 GHz, según los registros efectuados por la consultora Opensignal. En muchos de los países y zonas que cuentan con cobertura 5G se logra una velocidad máxima de descarga de datos superior a 1 gigabit por segundo, si bien el número de usuarios continúa siendo muy reducido. La excepción es Corea del Sur, donde se han superado los dos millones y medio de usuarios desde que se iniciaron los servicios 5G el 3 de abril.